Medio: El Diario
Fecha de la publicación: lunes 09 de agosto de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
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Después de que la Secretaría General de la Organización de Estados
Americanos (OEA) ratificó su informe de las elecciones de 2019, el
Gobierno, mediante la Cancillería, reivindicó a la pericia española que encargó
la Fiscalía sobre el caso fraude electoral y advirtió a Luis Almagro que no
permitirá “acciones desestabilizadoras”.
“Se ratifica la validez e importancia del peritaje requerido por la
Fiscalía General del Estado a la Universidad de Salamanca, realizado dentro de
un proceso judicial que soberanamente lleva adelante el Estado boliviano en el
marco de su legislación, de carácter controversial, abierto a todo medio
probatorio, que resguarda los derechos y garantías entre las partes y que no es
cuestionable bajo ningún argumento del Señor Almagro”, dice el pronunciamiento
de la Cancillería.
El comunicado de la OEA ratificó el informe que identifica una
“manipulación dolosa” en las elecciones 2019 y, además, detalló las “profundas
deficiencias” en la pericia informática que realizó el grupo de investigación
español para la Fiscalía, como su alcance y el hecho de que fue realizada a
distancia por un equipo que no tiene experiencia en el ámbito electoral.
Además, la OEA recordó que para la auditoría realizada en 2019 se firmó
un acuerdo y que su resultado es vinculante, por lo cual instó a que Bolivia
honre ese pacto.
La Cancillería aseveró que la auditoría de la OEA “fue realizada sin
cumplir con el acuerdo suscrito con el Estado boliviano y terminó siendo un
proceso unilateral y parcializado con conclusiones erróneas y forzadas”.
“El Estado boliviano firmó de buena fe un acuerdo con la OEA, y lo
cumplió a cabalidad hasta que Luis Almagro lo violentó haciendo declaraciones
unilaterales sobre resultados, sin que haya concluido la auditoría electoral e
incumpliendo con el procedimiento previsto en dicho acuerdo, expidiendo un
informe preliminar no contemplado y habiendo forzado gravemente la verdad para
producir un quiebre constitucional en el país, el cual produjo la lamentable
pérdida de decenas de vidas humanas”, afirma el pronunciamiento del Ministerio
de Relaciones Exteriores.
Consideró que las declaraciones de Almagro constituyen un acto de
injerencia en asuntos internos en la administración de justicia de Bolivia,
puesto que se cuestiona un proceso de investigación penal que no está
concluida.
“Por ello, el Estado boliviano rechaza este tipo de afirmaciones
señalando que es un Estado democrático en todo su accionar y las palabras y
agresiones del señor Almagro en su comunicado parecen más bien estar dirigidas
otra vez a coordinar procesos de desestabilización en Bolivia. Se le advierte
que no se permitirá un nuevo intento de acciones desestabilizadoras y se pone
en alerta a la comunidad internacional”, agrega.
Denunció que las palabras de Almagro no son objetivas y que el Secretario
General muestra “una conducta parcializada y malintencionada” con “intereses
mezquinos y sectarios, sin el consentimiento y por encima de los países que
integran la organización regional”.
La Cancillería anunció que denunciará la conducta de Almagro “ante
instancias pertinentes de la organización, sin perjuicio de las
responsabilidades personales que puedan establecerse por la gravedad de los
hechos”.



