Medio: El Deber
Fecha de la publicación: lunes 09 de agosto de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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La Organización de Estados Americanos (OEA) emitió un comunicado este
lunes en el que pone en evidencia “errores y omisiones” de la pericia
pagada por la Fiscalía General del Estado a la integridad de los sistemas
informáticos y de la información generada durante las elecciones
generales de 2019.
El pronunciamiento de la Secretaría para el Fortalecimiento de la
Democracia reafirma los hallazgos encontrados durante la auditoría
realizada por 36 especialistas y auditores de 18 nacionalidades,
frente al estudio elaborado por un docente y dos estudiantes.
A juicio del organismo internacional, las conclusiones del grupo
de Investigación Deep Tech Lab de Bisite, de la Fundación General de la
Universidad de Salamanca, al decir que no hubo manipulación en los
comicios, carecen de sustento científico.
“El estudio pericial, pagado por la Fiscalía, se refiere única y
exclusivamente a temas informáticos con base en información desconocida y
proporcionada por el ente estatal, y no abarca otros asuntos de suma importancia
para comprender de manera integral los hechos de 2019. Asimismo, este
ejercicio se llevó a cabo mucho tiempo después de la elección, fue
realizado a distancia, por un equipo sin experiencia en materia electoral y
contratado por la propia Fiscalía”, indica la OEA.
El
documento:
Asimismo, explica que, “en síntesis, el informe del análisis pericial
reconoce que el trabajo realizado fue acotado, que fueron posibles las
alteraciones manuales de los sistemas y bases de datos, que personas no
identificadas podían efectuar cambios y no dejar rastros, que no existió
supervisión, y que no se puede garantizar la integridad y autenticidad de la
evidencia. A pesar de ello y con base únicamente en una simple comparación de
las bases de datos, en el informe se afirma que no existió manipulación. Esta
conclusión carece de sustento técnico científico y compromete el grado de
profesionalismo de su dictamen pericial”.
“En conclusión, nunca se va a poder tener confianza en esta elección, por
la manipulación, la cantidad de irregularidades, y por la destrucción de
evidencia informática y material. Este, y los otros estudios a pedido, marcan
el fracaso de aquellos que intentan de cualquier manera validar lo imposible.
De las elecciones observadas por la OEA en la última década, la de octubre de
2019 en Bolivia es probablemente la peor de todas. Constituye una vergüenza 7
hemisférica por el cúmulo de irregularidades y por la manipulación flagrante
del proceso electoral. Intentar validar este conjunto de
irregularidades y manipulaciones, a través de estudios extemporáneos,
constituye una grave afrenta a la democracia en el hemisferio”, destaca el
documento.



