Medio: Jornada
Fecha de la publicación: lunes 09 de agosto de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
La Secretaría General de la Organización de Estados
Americanos (OEA) afirmó este lunes que de todas las elecciones que ha observado
en la última década las de 2019 en Bolivia fueron «las peores».
Así lo afirmó en un comunicado la Secretaría para el
Fortalecimiento de la Democracia de dicho organismo, en el que criticó el
informe encargado por la Fiscalía General de Bolivia.
En la nota de la OEA se describen los comicios de aquel año
como una «vergüenza hemisférica» por el cúmulo de irregularidades y «la
manipulación flagrante» del proceso electoral.
Y se arremete contra el informe pericial encargado por la
Fiscalía General del Estado de Bolivia a un equipo de investigación en España,
que concluye que «no hubo manipulación» de los resultados de los comicios de
2019.
Ese equipo es el Grupo de Investigación Deep Tech Lab de
BISITE de la Fundación General de la Universidad de Salamanca de España, a
cargo del ingeniero Juan Manuel Corchado.
El informe solicitado por la Fiscalía General se contrapone
al presentado por la OEA el 10 de noviembre de 2019 que detectó irregularidades
«muy graves» en el proceso, como la manipulación del sistema informático de
trasmisión y cómputo de resultados.
La Secretaría General de OEA aseguró este lunes que intentar
validar las irregularidades y manipulaciones supuestamente cometidas durante
esas elecciones a través de «estudios extemporáneos» constituye una «grave afrenta»
la democracia.
Pese a criticar el informe pedido por la Fiscalía y señalar
que tiene «profundas deficiencias», la Secretaría General de la OEA reconoce
que tiene aciertos como confirmar «los graves hallazgos» de los que ella misma
ya alertó en su estudio de 2019 en materia informática y de apuntar que hubo
«errores imperdonables».
Entre esos «graves hallazgos» cita la utilización de dos
servidores ajenos a la estructura tecnológica establecida para el sistema de
Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP).
«El propio informe pericial encargado por la Fiscalía da
cuenta de las extremas vulnerabilidades del sistema y de las manipulaciones que
tuvieron lugar, señalando que se podía añadir, modificar o eliminar datos sin
dejar evidencias», subraya la Secretaría General de la OEA, para acto seguido
lamentar que los académicos que elaboraron el informe pericial contradicen su
propia conclusión.
De hecho, recordó, los peritos destacan en su análisis que
no existió manipulación en los resultados de los comicios, aunque en él indican
que fueron posibles las alteraciones manuales de los sistemas y bases de datos,
que personas no identificadas podían efectuar cambios y no dejar rastros, y que
no hubo supervisión, entre otros.
La Secretaría General de la OEA enumeró también una serie de
irregularidades recogidas en su propio informe como la existencia de servidores
clandestinos, quema de material electoral, ingresos inexplicables y no
autorizados al sistema, y debilitamiento de la autoridad de los comicios.
Por todo ello, determina que «nunca» se podrá tener
confianza en las elecciones de 2019.
Bolivia estuvo sumida en una crisis social y política tras
los comicios de octubre de 2019, que fueron anulados por las denuncias de que
hubo un presunto fraude electoral a favor del entonces presidente, Evo Morales.
Tras el informe de la OEA, que se conoció la madrugada del
10 de noviembre de 2019, Morales primero anunció nuevas elecciones y horas
después dimitió de la Presidencia, alegando ser víctima de un supuesto «golpe
de Estado».



