Medio: Opinión
Fecha de la publicación: sábado 07 de agosto de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
El presidente de
Bolivia, Luis Arce, instó este sábado a las Fuerzas Armadas a comenzar "un
nuevo ciclo" que sea "junto al pueblo" en el que "nunca
más" sean parte de "golpes de Estado" ni reciban armamento de
otros países para reprimir a la población, haciendo alusión a la crisis
política y social de 2019.
El mandatario boliviano asistió este sábado junto al vicepresidente David Choquehuanca, ministros y jefes militares a la parada militar realizada en la ciudad de Sucre, la capital de Bolivia, por los 196 años de la creación de las Fuerzas Armadas del país.
"Es hora de
empezar un nuevo ciclo, una nueva época para nuestras Fuerzas Armadas. En esta
gran tarea el pueblo está esperando caminar juntos y el pueblo nunca les dará
la espalda porque nunca irá a tocar las puertas de cuarteles para pedirles que
conspiren contra la democracia", expresó Arce en su discurso.
El mandatario siguió
indicando en medio de aplausos y silbidos que "el pueblo" tampoco les
quitará el armamento a las Fuerzas Armadas "para entregarle a una potencia
extranjera que los desarme" y que la única exigencia será que cumplan con
su rol de "defender la soberanía nacional y construir el desarrollo
integral" del país.
"Las Fuerzas
Armadas nunca más deben ser parte de golpes de Estado ni de rupturas
constitucionales, no deben ponerse a órdenes de ninguna potencia hegemónica ni
tampoco recibir armamento de otros países ni municiones para reprimir al pueblo
boliviano", enfatizó.
El mandatario indicó
que es la "época" en la que esa institución tendrá que
"adecuar" su pensamiento y estructura al modelo "social,
comunitario" impulsado por el partido gubernamental.
Arce reprochó que
"algunos malos militares" hayan contribuido en el "golpe de
Estado" de 2019 que mostró el "acecho" de la "restauración
conservadora" que fue contra "el sentir mayoritario de las Fuerzas
Armadas" intentado "enlodar" la institución con
"masacres" que ha "herido el sentimiento popular".
Por ello instó a esa
institución a "recuperar la confianza del pueblo" para así
"consolidar la democracia".
En el acto se
entregó condecoraciones al mandatario boliviano, al vicepresidente y otras
autoridades bolivianas, además de realizar un "silencio plegaria" en
honor a todos los oficiales caídos por la covid-19.
Tras los discursos
comenzó el desfile militar en el que también ingresaron movimientos sociales e
indígenas como la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de
Bolivia (CSUTCB), la Federación de Mujeres Campesinas Bartolina Sisa, el
Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq), entre otros.
Los representantes
de esos movimientos sociales e indígenas hicieron su paso utilizando su
vestimenta originaria y muchos alzando el puño izquierdo, la señal que
identifica al partido gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS).
ANTECEDENTES
El Gobierno
considera que los sucesos de 2019 que derivaron en la renuncia del entonces
presidente Evo Morales fueron un "golpe de Estado".
Mientras que la
oposición considera de que los procesos penales iniciados por el gobernante MAS
son una persecución política contra aquellos que denunciaron un fraude en los
comicios anulados de ese año.
La Justicia
boliviana investiga el caso denominado "golpe de Estado" por el que
están en detención preventiva la expresidenta transitoria Jeanine Áñez, dos de
sus ministros y exjefes policiales y militares.
También se indaga el
envío de material antidisturbio desde Argentina al país en 2019 que, según el
Gobierno de Arce, sirvió para "apoyar el golpe de Estado" durante la
crisis política y social que vivió el país luego de los comicios anulados en
2019.
Arce aseguró el
viernes, en el acto en la Asamblea Legislativa por el 196 aniversario de la
independencia de Bolivia, que no va a descansar para "exigir" el
procesamiento y la sanción a los responsables por la crisis de 2019.EFE




