Medio: Jornada
Fecha de la publicación: viernes 06 de agosto de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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El presidente Luis Arce aseguró este viernes que no
descansará para «exigir» el procesamiento y la sanción de los responsables por
la crisis de 2019 en el país, que para el gubernamental Movimiento al
Socialismo (MAS) fue un «golpe de Estado».
«No descansaremos, desde el ámbito de nuestras competencias,
de exigir el procesamiento y sanción de los autores del golpe de Estado»,
manifestó Arce ante la Asamblea Legislativa nacional en La Paz en un discurso
con motivo del 196 aniversario de la independencia boliviana.
Según Arce, los responsables de estos sucesos «deben
responder ante la justicia por los actos ilegales, ilegítimos y violentos que
perpetraron contra el pueblo, la democracia y la Constitución» boliviana.
Las palabras del gobernante fueron interrumpidas por los
airados gritos de los parlamentarios de oposición quienes afirmaron que la
crisis de 2019 fue producto de un «fraude electoral» que benefició al entonces
presidente del país, Evo Morales, en los comicios de ese año que luego fueron
anulados.
Los legisladores del MAS respondieron a los opositores
también a los gritos asegurando que hubo un «golpe» y también vivaron y
aplaudieron a Arce.
El gobernante cargó contra la gestión de la expresidenta
interina Jeanine Áñez, a quien culpó por la «crisis política, económica,
social, sanitaria, educativa y cultural» y aseguró que esto se empezó a corregir
desde que el MAS retornó al poder tras ganar los comicios generales de 2020.
Arce, que fue ministro de Economía en 12 de los casi 14 años
de Morales al frente de Bolivia, destacó la recuperación económica boliviana
que atribuyó a las medidas asumidas por su Gobierno, entre las que destacó un
impuesto a las grandes fortunas y otras políticas «redistributivas».
También defendió las acciones que encara el Ejecutivo
boliviano para afrontar la pandemia de la covid-19.
El mandatario aseguró que se debe «terminar de cerrar la
crisis política abierta» por quienes perpetraron el supuesto «golpe de Estado»
junto a «cómplices internacionales para reprimir al pueblo».
Arce lamentó que haya algunos «grupos minoritarios» que
intentan «volver a desestabilizar» al país y apeló a la «sabiduría del pueblo»
para impedir que la «derecha vuelva a destruir los avances» logrados.
El clima de polarización en Bolivia por la crisis de 2019 se
reavivó en los últimos días por la decisión de la Fiscalía boliviana de cerrar
las investigaciones del caso conocido como «fraude electoral».



