Medio: La Razón
Fecha de la publicación: jueves 05 de agosto de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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La Unión Europea emitió un comunicado en el que “rechaza
categóricamente” que en 2019 haya participado de una conspiración con el
objetivo de “preparar un golpe de Estado”, en respuesta al oficialismo que la
acusa, junto a la Iglesia Católica, de haber llamado a un diálogo
político-cívico para allanar el camino a la presidencia de la exsenadora
Jeanine Áñez.
“En noviembre de 2019, bajo el liderazgo de la Iglesia,
ayudó a facilitar reuniones involucrando a actores clave de todos los partidos
políticos, incluido representantes del MAS, con un solo objetivo: ayudar a
pacificar el país en tiempos de extrema tensión facilitando una plataforma para
el diálogo, con el propósito de evitar más violencia y poner fin a la crisis
que sacudió al país”, sostiene la parte central del comunicado oficial.
Se aclaró que el pronunciamiento responde a todas las
misiones diplomáticas que hacen al bloque europeo.
El gobierno de Luis Arce y el oficialismo responsabilizan a
la Iglesia Católica y a la Unión Europea de haber alentado un diálogo en la
crisis de 2019 que acabó llevando al poder a Áñez, quien –según aseguran- no
estaba en la línea de sucesión porque era de la bancada de minoría y asumió la
presidencia del Senado, luego la Presidencia de Bolivia, en sesiones sin
quórum, vulnerando los preceptos constitucionales.
Mientras que el procurador del Estado, Wilfredo Chávez,
aseguró que quienes asistieron a la cita en la Universidad Católica Boliviana
(UCB), convocada por la Iglesia Católica y la Unión Europea, tuvieron una
“participación delincuencial, pues se estaban atribuyendo el derecho del
pueblo”. Además, aseguró que Bolivia “no es colonia ni del Vaticano, ni de la
Unión Europea”.
En el comunicado, el bloque europeo sostiene: “La Delegación
de la Unión Europea, junto a la misión diplomática de los Estados Miembros de
la UE en Bolivia, rechaza categóricamente las acusaciones de haber participado
en noviembre de 2019 en una conspiración con el objetivo de preparar un golpe
de Estado”.
El expresidente Evo Morales renunció el 10 de noviembre,
acorralado por denuncias de fraude electoral –descartadas por diferentes
estudios-, protestas cívicas, un motín policial y la “sugerencia” militar de
dimitir. Poco después ya se gestionó la cita en predios de la UCB, donde
estuvieron los expresidentes Carlos Mesa, Jorge Quiroga, representantes de los
cívicos de Santa Cruz y de Potosí, actores centrales en las protestas, entre
otros.
La expresidenta del Senado Adriana Salvarierra, junto a dos
de sus correligionarias, asistió a la cita y para entonces, como ella misma lo
cuenta, les dijo que le extrañaba la convocatoria para hablar de sucesión
cuando Áñez ya estaba desplazándose con la cápsula de seguridad presidencial.
Quiroga demandó en términos duros el viernes 30 de julio a
la Unión Europea pronunciarse sobre su papel en noviembre de 2019.
“Voy a agradecer a la Unión Europea lo que hizo, aunque voy
a repudiar que ahora cobarde y cómplicemente se calle cuando son atacados todos
los días y desconozcan el trabajo que hicieron. ¿España por qué se calla? Hasta
pagaron la auditoría de la OEA. ¿Ahora van a decir que vale lo de Salamanca?
Miren la ridiculez en la que caemos”, cuestionó.
Tuit del expresidente y excandidato presidencial Carlos
Mesa sobre el pronunciamiento de la UE.



