Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: jueves 05 de agosto de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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La Unión Europea (UE) rompió el silencio hoy
y en un comunicado rechazó las acusaciones de que participó en
una conspiración para impulsar el supuesto "golpe de Estado" lanzadas
por funcionarios de Gobierno y dirigentes del MAS.
"La Delegación de la Unión Europea, junto con las
misiones diplomáticas de los Estados Miembros de la UE en Bolivia, rechaza
categóricamente las acusaciones de haber participado en noviembre de 2019 en
una conspiración con el objetivo de preparar un golpe de Estado", sostiene
el documento.
"En noviembre de 2019 se buscó facilitar el diálogo,
con el liderazgo de la Iglesia y la participación de diferentes partidos
políticos, incluidos representantes del MAS. La UE, bajo el liderazgo de la
Iglesia, ayudó a facilitar reuniones involucrando a actores clave de todos los
partidos políticos, incluido representantes de MÁS, con un solo objetivo:
ayudar a pacificar el país en tiempos de extrema tensión", agrega.
El pronunciamiento se produce luego de que
personeros del Gobierno boliviano apuntaron a exembajadores a la Unión
Europea y a otros países, como corresponsables del supuesto
"golpe".
El comunicado de la UE
El más virulento ataque fue el del procurador general
del Estado, Wilfredo Chávez, quien esta semana llamó "delincuentes" a
todos los actores políticos que participaron en las reuniones de
pacificación de noviembre del 2019, tras la renuncia de Evo Morales.
“No somos colonia ni del Vaticano ni de la Unión
Europea (…) Bolivia es un estado independiente. No necesitamos tutelaje.
(…)", sostuvo este martes.
En julio, Evo Morales, líder del MAS, aseguró que la UE
y Brasil participaron de esa presunta conspiración.
En la misma línea discursiva, el ministro de Gobierno,
Eduardo del Castillo, acusó como responsables del supuesto “golpe de
Estado” a la administración del estadounidense Donald Trump, por
dictar el “manual” de un “plan continental” de desestabilización, en
complicidad con Brasil, Argentina, Ecuador, la UE y la Organización de
Estados Americanos (OEA).



