Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: jueves 05 de agosto de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Un mismo juicio fue desdoblado en dos para que la
expresidenta Jeanine Añez permanezca en la cárcel más allá de los seis meses
dispuestos el 14 de marzo de este año, cuando fue aprehendida por el denominado
caso golpe, por el que debía quedar libre a mediados de septiembre.
Con esta nueva decisión, Añez debe permanecer presa hasta el
3 de febrero de 2022, aunque conociendo la colusión que existe entre la
justicia, la Fiscalía y el Gobierno, nada raro que, faltando unas semanas para
esa fecha, le dicten otra detención para que la expresidenta se mantenga en
prisión, y así hasta el infinito.
Con toda certeza, la decisión de desdoblar el caso es otra
vulneración de los derechos de la expresidenta porque, según alega su defensa
y, tiene razón, una persona no puede ser juzgada dos veces por el mismo caso.
En primera instancia, Añez fue acusada de sedición,
terrorismo y conspiración en el denominado caso “golpe de Estado”; es
decir, porque supuestamente hubo una conspiración para que Añez asuma la
Presidencia luego de que la cadena de mando quedara vacía por decisión del
propio MAS. Y, luego, la Fiscalía admitió otra demanda planteada por el
presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, por incumplimiento de deberes,
resoluciones contrarias a la Constitución y a las leyes, esta vez por haber
asumido el cargo de presidenta en una sesión legislativa el 12 de noviembre de
2019. Por el primer caso le dieron seis meses de prisión y por el segundo
otros seis meses, pero en el fondo son el mismo caso.
Esta maniobra muestra la estrategia del MAS para mantener en
la cárcel a su principal presa política por el denominado caso golpe de Estado
que, según los argumentos oficiales, fue cometido antes de que Añez ejerciera
como presidenta. Los demás casos, porque Añez tiene varias acusaciones en
puertas, deberían tramitarse en juicios de responsabilidades vía Asamblea
Legislativa porque los supuestos delitos fueron cometidos cuando ella ya era
mandataria. Por tanto, en esas nuevas causas no podrían dictarle detención
preventiva, al menos no de inmediato, por eso recurren al desdoblamiento del
caso golpe.
Al respecto, dos consideraciones más. El golpe de Estado no
existió y, por tanto, el proceso penal por la vía ordinaria es una violación de
los derechos de la mandataria y, si hubiera existido como sostiene el MAS, Añez
tendría que ser juzgada en un juicio de responsabilidades, derecho al que no se
le negó ni a Luis García Meza.
La sucesión de vulneraciones de derechos en la que están
incurriendo el MAS, la Fiscalía y la justicia en el caso de la expresidenta
Añez lesiona a la democracia, genera más confrontación y aleja la posibilidad
de una reconciliación entre bolivianos. El único que gana con esta estrategia
es el expresidente Evo Morales, que pretende vengarse y quedar libre de toda
culpa por los hechos de 2019.



