Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: miércoles 04 de agosto de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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El expresidente de España José Luis Rodríguez Zapatero
aseguró ayer que la gran mayoría de gobiernos, de líderes políticos y de
instituciones internacionales tiene la certeza de que en Bolivia hubo golpe de
Estado en noviembre de 2019, estinulado por la idea de un fraude electoral.
En entrevista con el programa Primer Plano, de Bolivia TV, el
exjefe de Estado español afirmó que para la comunidad internacional está claro
que entre octubre y noviembre de 2019 se impulsó una acción antidemocrática que
puso al país al borde de una confrontación civil y obligó al entonces
presidente Evo Morales y sus colaboradores a renunciar.
“Por tanto, creo que la gran mayoría de gobiernos, de
líderes políticos, de instituciones internacionales asumen que aquello fue un
golpe (de Estado), una crisis antidemocrática para provocar un cambio abrupto
sin legitimidad”, sostuvo.
Explicó que no queda duda con lo ocurrido a partir de la
solicitud de renuncia presentada por el jefe de las Fuerzas Armadas (FFAA) o el
rol que asumió la misión de observadores de la Organización de Estados
Americanos (OEA) con la denuncia de irregularidades, lo que generó duda y
posicionó la idea de fraude electoral; por lo que la Cámara de Representantes
de Estados Unidos (EEUU) pidió que se investigue la actuación de esa
organización en Bolivia.
“A partir de ahí, conocemos y recordamos cómo el presidente
Morales tuvo que salir del poder, que aquellas elecciones no pudieron darse por
válidas, hubo una crisis institucional, que hubo un gobierno provisional con
una legitimidad tan dudosa y que hoy es evidente que los que quisieron
interrumpir un proceso democrático por vías no democráticas eran los que
protagonizaron todas aquellas acciones tan tristes que provocaron muertos,
desasosiego para Bolivia”, manifestó
ELECCIÓN
Rodríguez manifestó que el contundente triunfo del
Movimiento Al Socialismo (MAS), con el binomio Luis Alberto Arce Catacora y
David Choquehuanca Céspedes, en las elecciones presidenciales del 18 de octubre
de 2020, elimina toda duda, pues en octubre de 2019 se atentó contra un
gobierno legítimo.
“A partir de ahí, diremos que el resultado que le ha dado la
amplia victoria al presidente Arce eliminó las dudas para la inmensa mayoría de
gobiernos, de instituciones internacionales y de la Unión Europea. Por
supuesto, siempre habrá un grupo de personas que consideren, o que se atengan a
la teoría conspiratoria o la teoría del fraude cuando no quieren aceptar el
veredicto de las urnas, por tanto creo que el tiempo y la victoria clara del
presidente Arce dejó las cosas en su sitio”, precisó Rodríguez Zapatero.
Además, a ello se suman informes de expertos electorales que
demuestran que no hubo fraude, poniendo en duda el documento de autoría
presentado por la OEA, por lo que Rodríguez expresó su confianza en la
investigación anunciada por la Cámara de Representantes de EEUU a la Organización
de Estados Americanos. “Seguro, antes o después, se desvelará cuál ha sido la
actuación de la OEA en esos momentos tan críticos”, aseveró.
Luis Arce tiene la confianza del gobierno de España
El presidente Luis Arce Catacora “goza de la confianza del
Gobierno de España”, y es fundamental que tenga el apoyo de la Unión Europea
(UE), aseguró el expresidente de ese país, quien además afirmó que “Bolivia es
querida en España”.
La OEA perdió autoridad moral en la región
La Organización de Estados Americanos (OEA), no solo por lo
que hizo en Bolivia en las elecciones presidenciales de 2019, sino por otras
acciones, perdió toda “autoridad moral”, aseguró el expresidente de España José
Luis Rodríguez Zapatero.
Dijo que está en los países que son parte de ese organismo
decidir cuál va a ser el futuro de la entidad y “emprender, como mejor
escenario, un proceso profundo de integración y de unidad política”.
Advirtió que en tanto no haya una profunda reflexión crítica
a la dirección del secretario general Luis Almagro por la posición que asumió
en Bolivia en octubre de 2019, ese organismo no recuperará su autoridad moral
ni su legitimidad que está cuestionada por los gobiernos del mundo.
“A partir de ahí corresponde a los gobiernos que integran la
organización decidir en torno al futuro de la institución y de quien la dirige.
Pero no sólo ha sido la acción en Bolivia, que fue gravísima, sino otras
actuaciones”, insistió el expresidente de España.



