Medio: El Deber
Fecha de la publicación: jueves 05 de agosto de 2021
Categoría: Organizaciones Políticas
Subcategoría: Democracia interna y divergencias
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El debate no fue tan intenso como se lo esperaba. En mesa ya
había un borrador de estatuto modificado anteriormente en cuatro
ocasiones. En cinco horas el Movimiento Al Socialismo (MAS) aprobó su nueva
normativa interna. En lo central, se estableció una escala de aportes y
sanciones para militantes, y en lo político se blindó al presidente Luis Arce
ante nuevas protestas que el oficialismo ve como un nuevo intento de “golpe”.
Lauca Ñ, en Chapare, amaneció ayer fría y con llovizna. A
primeras horas del día iban llegando los militantes del MAS y dirigentes
sindicales para participar del III Congreso Orgánico del MAS-IPSP. De a poco el
tiempo mejoraba y la sede de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba se
iba llenando. Había un riguroso control a cargo de la juventud chapareña, que
luego fue cediendo ante el gran número de personas que arribaba al evento.
Evo Morales ya estaba dentro del tinglado. Controlaba que en
la testera todo estuviera en orden. No había problemas. Antes de ingresar a la
sede de los cocaleros había que atravesar varias muestras de aprecio de los
dirigentes que llegaron desde varios puntos del país, incluso desde el
extranjero. Luego arribó el presidente Luis Arce, que también se tomó su tiempo
hasta llegar a la tarima principal. Ya estaban arriba Evo, Andrónico Rodríguez,
presidente del Senado, Freddy Mamani, de Diputados, y varios dirigentes afines
al MAS.
Fueron los dirigentes quienes dieron la bienvenida. Mucho
ataque a la derecha boliviana y poca información sobre el estatuto. Primero
habló Arce y dejó que Evo sea quien ofrezca el discurso central. El mandatario
habló ocho minutos y algo más. Alabó al MAS como partido y volvió a atacar con
la narrativa del “golpe de Estado”. Arce y Morales estaban sentados lado a lado
y fueron el centro del congreso masista.
“Estamos en este Congreso Orgánico del MAS-IPSP vivos
después de que quisieron matar, aniquilar y barrer con el MAS-IPSP durante el
‘gobierno de facto’ de Jeannine Áñez”, arengó Arce, quien de a poco recibía el
apoyo de la multitud. Luego dijo que “ya no pueden” desarrollarse elecciones
sin el MAS. “(Este) es el único instrumento que tiene presencia en cada uno de
los municipios”, exclamó el presidente.
Terminó aplaudido y volvió a su silla. Hubo baile luego de
su discurso y él hablaba con Evo. Ensayaron algunas sonrisas. El expresidente
también hablaba y reía con Flora Aguilar, ejecutiva de las “Bartolinas”, quien
antes en su discurso había afirmado que las plataformas y los comités cívicos
buscan convulsionar el país.
Evo y su discurso
El turno fue de Evo. Habló por más de 20 minutos y se
refirió a la historia del partido, al apoyo a Luis Arce y también a la
reforma del estatuto del MAS. Luego pidió a sus seguidores defender la gestión
de Luis Arce ante posibles ataques de opositores, plataformas y cívicos. El
expresidente terminó hablando de la necesidad de reformar la normativa interna
del partido oficialista.
“Frente a algunas amenazas de la derecha, tenemos la tarea y
la obligación de acompañar, de defender y cuidar al hermano Lucho, es una
responsabilidad de todos, pero también hermanos (debemos) defender nuestra
revolución democrática cultural”, afirmó Morales.
Luego, se decidió suspender las transmisiones de medios de
comunicación y se sacó a periodistas. Algunos se quedaron. Hablaron algunos
delegados y luego almorzaron. Se ofreció tambaquí, el pescado tradicional de
Chapare. Luego volvieron al debate. No hubo mucha discusión, ya que había un
borrador que días antes fue modificado en cuatro oportunidades.
Muchos delegados sufrieron el corte en pleno discurso. La
justificación: el tiempo era corto. A las 15:00 ya se había aprobado el
estatuto por aclamación. Hubo aplausos y Evo Morales fue el encargado de
informar sobre las conclusiones del encuentro.
El expresidente se animó a hablar de la intención de generar
un “nuevo golpe de Estado” y volvió pedir el blindaje para Luis Arce. “Los
golpistas otra vez intentarán hacer un golpe. Ahora no nos van a ganar, ahora
con la experiencia que hemos tenido vamos a defender la democracia, como
siempre, y después de recuperarla vamos a garantizar nuestra revolución
democrática y cultural”, dijo.
Las conclusiones
Fue Gerardo García, vicepresidente del MAS, quien explicó
las decisiones que se adoptaron en el Congreso de Lauca Ñ. El dirigente explicó
que este proyecto debe ser aprobado en los nueve departamentos y luego será
entregado al Tribunal Supremo Electoral (TSE), como parte de adecuación a la
nueva Ley de Organizaciones Políticas. El plazo máximo de revisión será de 30
días.
Sobre las determinaciones, García explicó que se estableció
cuatro tipos de aportes a la organización política; asimismo, los militantes
electos o designados serán expulsados previo tres llamadas de atención.
“Aquellos que ganen hasta Bs 10.000 aportarán el 1%, los que
ganen entre Bs 10.001 y 20.000 aportarán 2% y los que ganen más de Bs 20.000
aportarán 3%; mientras que los afiliados aportarán un boliviano al mes y Bs 12
al año”, detalló García.
Respecto a las sanciones para los llamados indisciplinados,
el MAS aprobó tres tipos: una llamada de atención en la primera vez; llamada de
atención y sanción económica en la segunda y la expulsión del partido en la
tercera ocasión.
El dirigente Gualberto Machicado explicó que estas reglas
serán para los militantes, autoridades electas o designadas y por esa razón
también fueron tipificadas las faltas, que pueden ser leves o graves.
García acotó que no se abordó el caso de los “infiltrados” o
los llamados “pititas” en el aparato público y tampoco el de invitados para
ocupar cargos. “Eso lo veremos después, hay tiempo. Esto era urgente y teníamos
que hacerlo”, explicó el dirigente.
Morales se quedó en Lauca Ñ y Arce voló a La Paz. De David
Choquehuanca no se supo nada, aunque ayer se lo vio en un acto en la Casa
Grande del Pueblo.



