Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: jueves 24 de octubre de 2019
Categoría: Conflictos sociales
Subcategoría: Problemas de gobernabilidad
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Oficiales y policías de base manifestaron su disconformidad
por haber sido trasladados a la ciudad de Santa Cruz desde otras ciudades del
país, denunciaron que no tienen comida ni dónde dormir. Autoridades del Comando
General siguen en silencio.
“Es una situación tensa, no sabemos qué pasará ni dónde nos
dirán que vayamos después. El asunto es que descansamos en el suelo, no tenemos
qué comer”, declaró un efectivo policial desde la capital cruceña.
El uniformado manifestó que acude en el anonimato a los
medios de comunicación porque es la única forma de que se conozca lo que
“realmente ocurre con los policías” en Santa Cruz.
Imágenes que se publicaron en portales
digitales muestran a efectivos descansando sobre el suelo del patio del Comando
Departamental de Santa Cruz. Los efectivos duermen con el uniforme y algunos
hasta con sus respectivos escudos y cascos.
“Estamos solos, no nos dieron cena ni desayuno, estamos
desde el lunes”, dijo otro uniformado, según medios cruceños.
Santa Cruz cumplió ayer su primer día de paro cívico y
en algunas zonas, como el Plan Tres Mil, se registraron heridos y detenidos
luego de que jóvenes se enfrentaran a la Policía.
En otras ciudades ocurre lo mismo. El Comando General envió
policías de La Paz a Sucre, y de Tarija trasladó uniformados a Potosí. En esas
ciudades también se registraron hechos violentos desde el lunes.
“La comida no es buena, comen lo que les dan, tampoco pueden
salir a comprar otros alimentos porque los tienen dentro de las unidades,
acuartelados. No hay espacio para ellos en los dormitorios, el espacio está
reducido y duermen en el piso”, contó un exjefe policial.
Se conoce que los oficiales de La Paz que estudian en
la Universidad Policial (Unipol) para el ascenso de cargo fueron enviados a
reforzar las tareas a Sucre. Durante el conflicto con los mineros
cooperativistas de 2016 ocurrió lo mismo, varios de ellos resultaron gravemente
heridos.
Por otro lado, hay policías de base, entre suboficiales,
sargentos y clases, que -al margen de cumplir su tarea dentro de la institución
del orden- tienen otros trabajos como conductores de taxis o se dedican a
la panadería o plomería, entre otros oficios.
“Trabajan en sus días de descanso en la Policía,
trabajan porque el sueldo que tienen no les alcanza para mantener a sus
familias, a sus hijos. Es una situación difícil la que tienen y cuando los
envían a otras ciudades no pueden cumplir con sus otros trabajos”, dijo el
exjefe policial.
El Comando sigue en silencio
Pese a al insistente pedido de un informe sobre la
situación, el comandante general, Vladimir Calderón, no salió a dar ninguna
declaración por segundo día.
“La Policía Boliviana está trabajando en planes operativos y
preventivos. Ante los últimos acontecimientos se están realizando planes
y, por ello, el Comandante junto a directores nacionales y comandantes
departamentales, está coordinando tareas. Cuando exista el espacio
necesario, el general brindará una conferencia de prensa. Gracias por su
comprensión”, escribió el comunicador del Comando.
Ante la imposibilidad de entrevistar al Comandante, Página
Siete le deja a continuación algunas preguntas:
- ¿Por qué se destituyó al comandante de Potosí y
luego de horas se le dejó en el cargo?
- ¿En qué condiciones permanecen los efectivos enviados a
otras ciudades? ¿Se les da comida y otros servicios?
- La población paceña condena las acciones violentas
contra los marchistas. ¿Esta es la orden que deben seguir sus
subalternos?
Sorprenden a efectivos de Inteligencia con armas
Un video grabado por un ciudadano evidenció la circulación
de cinco agentes de “Comunidad de Inteligencia”, dependiente del Ministerio de
Gobierno, armados con fusiles de asalto, durante la jornada del paro cívico que
se cumple en Santa Cruz, informó el diario El Deber.
El hecho ocurrió en uno de los bloqueos instalados por
vecinos en la capital cruceña. Allí, las personas les preguntaban por qué
tenían las armas de grueso calibre y cuál era la intención de transportarlas en
un vehículo sin placa delantera.
Uno de los agentes respondió que ellos apoyaban la “causa”,
refiriéndose al paro cívico, y luego dijo que tenían una actividad planificada
por un aniversario (no especificó aniversario de qué) y que se había decidido
suspenderlo.
El Deber confirmó, a través de una fuente confiable, que
estas personas son agentes de Comunidad de Inteligencia, una unidad que depende
del Ministerio de Gobierno.
En la parte trasera de esa vagoneta había dos mujeres,
ambas con gorras deportivas. La que estaba al lado de la ventana derecha se
agachó y puso sus brazos en el espaldar del asiento para tapar los fusiles,
segundos después cerró la ventana.
Los ciudadanos que grabaron a los efectivos de Inteligencia
subieron el video a las redes sociales y se viralizó.
Esta es otra pregunta que debe responder el comandante de la
Policía, Vladimir Calderón, que por segundo día mantiene reuniones privadas con
su estado mayor. No hizo ninguna declaración sobre el conflicto.



