Medio: La Razón
Fecha de la publicación: miércoles 04 de agosto de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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En reunión
extraordinaria, la Asamblea de la Cruceñidad determinó alentar movilizaciones a
partir de este jueves en defensa de su narrativa del “fraude electoral”. Lo
hace en coordinación con el Conade. Otros temas de presión son la dotación de
tierras y la Ley de Emergencia Sanitaria.
Esperan así
rearticular a la oposición cívica en la persistente disputa sobre los hechos de
2019. El detonante para la protesta de las organizaciones opositoras, con
centro en la dirigencia del Comité pro Santa Cruz, fue la decisión de la
Fiscalía General del Estado de cerrar el caso Fraude. La renovada acción cívica
plantea banderas genéricas como la “defensa de la democracia”, hasta demandas
concretas como la renuncia del fiscal Lanchipa, pasando por el rechazo a las
acciones judiciales en el caso Golpe. En la agenda cruceña, su evidente interés
es intervenir en el régimen de tierras.
Respecto a la
narrativa del “fraude”, hay dos mensajes complementarios. El primero es seguir
la vía legal, a nivel nacional e internacional, para tratar de revertir la decisión
del Ministerio Público y mantener en los juzgados la denuncia sobre las
elecciones de 2019. El segundo mensaje es de movilización callejera, como la
anunciada marcha urbana de este jueves. Pretenden así influir, bajo presión, en
las decisiones de la administración de justicia. Buscan imponer su “verdad”
frente a la “mentira” oficial.
Al respecto habrá
que señalar que el denominado caso Fraude se cerró luego de 20 meses de
investigaciones por cuenta de los fiscales. La mayor parte de ese periodo (un año)
fue en el régimen provisorio de Áñez, con reiteradas amenazas del exministro
Murillo y el Procurador General del Estado. También debe recordarse que en 20
meses las entidades que hoy convocan a movilizarse para reabrir el caso no
presentaron ni una sola prueba que demuestre el delito de “fraude” en los
comicios de 2019.
Más allá de la
reciclada narrativa que busca rearticular a la oposición, las decisiones de la
Asamblea de la Cruceñidad muestran que el tema de fondo no es tanto el
“fraude”, sino la dotación de tierras. De las siete resoluciones adoptadas,
tres tienen que ver con la agenda de la Gobernación en materia de tierra, dos
hablan de democracia, una se refiere al fraude y una se ocupa de leyes: sobre
legitimación de ganancias ilícitas y emergencia sanitaria. Es una canasta con
varios temas sobrepuestos.
En el trasfondo de
las movilizaciones convocadas por los cívicos se percibe también su
preocupación por la posibilidad cierta de que en la disputa de narrativas
“fraude versus golpe”, se impongan las acciones sancionatorias “del Gobierno
central y su justicia servil” en torno al golpe. En un contexto donde la
mayoría de la población concentra su atención en la crisis socioeconómica y la
crisis sanitaria, hoy las organizaciones opositoras apuestan por reactivar la
tensión con una agenda más bien política.



