Medio: El Deber
Fecha de la publicación: viernes 30 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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¿En qué consistía el plan 'Sebastián Pagador'?, esa fue
la pregunta que formuló la Fiscalía a uno de los acusados del caso Senkata. El sindicado en cuestión era el
general Franko Suárez, apuntado como responsable del operativo de retoma de la
planta de YPFB en el lugar y diseñador del plan de transporte de cisternas de
El Alto hasta el Colegio Militar en la zona Sur de La Paz. Dicho plan
se constituyó en una orden el 11 de noviembre, un día después de la
renuncia de Evo Morales.
La declaración del
Suárez fue extensa, empezó a las 09:20 del 1 de marzo de 2021 y
concluyó a las 17:10 de ese mismo día. Sentado, frente a los fiscales Iván
Cernadas Miranda y Favio Maldonado Parada, describió todos los sucesos y
quiénes estaban al mando de las unidades. Son 17 páginas de preguntas y
respuestas, siete contemplan la descripción de lo que pasó el 19 de
noviembre de 2019 en la planta de Senkata, durante los conflictos ocurridos
días después de la renuncia de Evo Morales a la Presidencia.
“En el Ejército existe el plan República, elaborado en el
departamento tercero del Ejército (operaciones) y un anexo es el plan Sebastián Pagador, el
cual se actualiza en cada gestión. Este plan es permanente, cuyo objeto es
brindar seguridad física a los servicios públicos esenciales y empresas
estratégicas del Estado Plurinacional de Bolivia. El plan Sebastián Pagador fue
actualizado al inicio de la gestión 2019, sin especificar los puntos a ser
resguardados. No se conoce dónde y cuándo se va a ejecutar; es a través de una
orden superior que este plan, si se va a ejecutar, se convierte en orden”,
refirió el oficial.
El plan Sebastián
Pagador tiene como anexo A otro denominado 'Operación carburantes', destinado
a brindar seguridad física a instalaciones de Yacimientos Petrolíferos Fiscales
Bolivianos (YPFB) en todo el territorio nacional y está a cargo de la División
Mecanizada 1.
Todas las
unidades elaboran planes de acción con el lineamiento del 'Sebastián
Pagador'. Nadie puede elaborar planes alternativos. Cuando se da la
orden, cada unidad elabora el suyo especificando sus necesidades logísticas,
porque cada una tiene características geográficas diferentes.
“El empleo del
movimiento de los motorizados es para transporte de personal y como
factor psicológico de disuasión incluyendo el uso de megáfono ante
cualquier situación”, declaró Suárez y dijo que él dispuso la movilización de
vehículos y tropas por orden del comando general del Ejército, a cargo del
general Iván Inchauste, quien también guarda detención en el penal de San
Pedro.
Qué movilizó el plan
La implementación de
este plan no es propia de una unidad, según el general Suárez, porque todos
los departamentos participan en su elaboración. Así, el departamento
Tercero de Operaciones diseñó la movilización; el Cuarto estuvo a cargo de la
logística; y el Segundo se encarga de Inteligencia.
"Pero los
departamentos se aplazaron porque Operaciones no cumplió con el
abastecimiento, evacuación, transporte y mantenimiento; los de Inteligencia no
tenían información sobre la situación del conflicto en la planta de Senkata y
sus inmediaciones", sostuvo Suárez.
Las unidades
que estuvieron a cargo de la movilización de vehículos ZFV-05 fueron el
regimiento 8 Ayacucho de Achacachi y el regimiento de satinadores 25 que tiene
base en Challapata (Oruro), quienes habían sido movilizados el 16 de noviembre
desde esa localidad.
“Toda nuestra operación se ejecutó en el interior de la
planta de Senkata para reforzar y resguardar estas instalaciones organizándose a los mecanizados y el personal
para la seguridad por patrullas bajo el mando de sus comandantes en diferentes
puntos y puerta principal de ingreso a la planta", refirió el ex-jefe
militar.
El general Suárez
aclaró que él era el comandante de las operaciones, pero desde el
Comando en Jefe de las FFAA le informaron que quien estaba a cargo era el
coronel Julio Tamayo Rivera, a quien cedió el mando, pese a ser su
inferior.
Las armas
“Para la operación de seguridad y refuerzo de la planta
de Senkata se llevó escopetas
12 mayor americanas (tres unidades), fusiles Galil de industria israelí calibre
5.56 mm (nueve unidades). Al término de la misión, se realizó un inventario
para verificar qué tipo de munición se utilizó y su unidad reportó que no
hicieron uso de este armamento, porque los fusiles Galil no están diseñados
para balas de fogueo.
Los que sí estaban armados eran los satinadores de
Challapata quienes tenían 54
fusiles Galil y 12 ametralladores calibre 7.62 mm en las torretas de los
mecanizados, al igual que siete vehículos blindados (ZFV) y 54 pistolas de
dotación, calibre 9 mm.
Según la declaración
de Suárez fue el exministro de Defensa, Fernando López, quien ordenó
desplazar a todo el personal en una reunión virtual. “Sí, en esa fecha
(el 19 de noviembre) estuvo presente el ministro de Defensa, Luis Fernando
López, quien al concluir los partes requirió que se saquen los vehículos y
camiones con combustible desde Senkata, porque la población se encontraba
desabastecida de combustible y gas.
Aquel día se
produjeron los hechos más sangrientos del Gobierno de Jeanine Áñez porque 11
personas fallecieron producto de la balacera y casi medio centenar resultó
herida. El Gobierno de entonces se refirió a un
"enfrentamiento" mientras que los alteños aseguran que se trató de
una "masacre".



