Medio: La Razón
Fecha de la publicación: sábado 31 de julio de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Asamblea Legislativa Plurinacional
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
El diputado Erwin Bazán, jefe de bancada de
Creemos, informó que esta agrupación política determinó asumir tres acciones
legales, una que ya fue presentada y dos que serán planteadas en los próximos
días, para impedir el cierre del denominado caso Fraude Electoral de 2019.
“La
primera acción ha sido presentada la mañana (del viernes) en la ciudad de La
Paz, con la firma de gran parte de los parlamentarios de Creemos, y se trata de
una acción de apersonamiento”, dijo.
Es decir, los parlamentarios de la alianza
opositora Creemos se están apersonando al proceso penal, según el legislador,
“exigiéndole a la Fiscalía que se les reconozca en calidad de víctimas”.
“Porque nosotros, como ciudadanos naturales,
somos víctimas del fraude (de las elecciones generales anuladas de octubre) de
2019, pero además como parlamentarios representamos a los ciudadanos que
también son víctimas”, justificó.
Paralelo a ello, según Bazán, el próximo lunes
se presentará “un recurso de nulidad contra lo que el fiscal general del
Estado, Juan Lanchipa, llama como prueba”, es decir, la pericia realizada por
el Grupo de Investigación Deep Tech Lab de BISITE, de la Fundación General de
la Universidad de Salamanca (España), que descartó una posible manipulación de
datos de los resultados de las elecciones anuladas de 2019.
El diputado agregó que ese informe no puede
ser tomado en cuenta como “prueba” porque, de acuerdo a su versión, solo fue
elaborado “por un profesor y dos universitarios”; no es un documento
institucional de Salamanca y, por tanto, es “sin relevancia ni reconocimiento
legal forense para el ordenamiento penal boliviano”.
Sin embargo, para el diputado opositor, sí
tiene que ser tomado en cuenta como “prueba” el cuestionado informe de la
auditoría realizada por la Organización de Estados Americanos (OEA) al proceso
electoral.
Pues “ese informe de la auditoría de la OEA,
que concluyó (que hubo) manipulación dolosa (en las elecciones de 2019), tiene
carácter vinculante porque es fruto de un acuerdo firmado (a nombre) del Estado
boliviano, a través del entonces canciller Diego Pary y en representación del
ahora expresidente Evo Morales”, remarcó.
En consecuencia, Bazán considera que “el único
informe vinculante y de cumplimiento obligatorio en el Estado boliviano” es el
emitido por la OEA y cuyo resultado agravó la crisis política y social que se
vivía en 2019 y derivó en la renuncia de Morales a la presidencia el 10 de
noviembre de ese mismo año.
“Y el tercer recurso (que se presentará) será
una impugnación al sobreseimiento que ha determinado el fiscal Lanchipa (en
beneficio de los procesados por el ‘fraude’), vale decir, impugnación contra el
cierre del caso porque él no puede cerrar un proceso judicial (…) con base a un
informe que no está acreditado para ser tomado en cuenta dentro del
procesamiento penal boliviano”, insistió.



