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Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: sábado 31 de julio de 2021
Categoría: Representación Política
Subcategoría: Acoso y violencia política
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De nada sirve que la Asamblea
Legislativa de Bolivia tenga paridad entre hombres y mujeres, si uno de los
senadores hombres no quiere debatir con su colega “porque al final es mujer”.
Se trata del senador del MAS Hilarión Padilla, quien hizo gala de su
misoginia cuando cortó una discusión con la senadora de CC Andrea
Barrientos alegando que ella es mujer.
Padilla merece el repudio no solo
de las mujeres, sino de la sociedad en su conjunto, porque sus palabras
demuestran que los avances logrados en cuanto a equidad son papel mojado. Y no
estamos hablando de una plaza pública o de un mercado; estamos hablando del
primer poder del Estado, del hacedor de leyes, del fiscalizador de los demás
poderes, del que debería ser el faro de nuestra sociedad.
La misoginia es la explicación para
la situación de subalternidad en la que viven todavía la mayoría de las
mujeres, lo que lleva a males peores, como la violencia física, la violencia
sexual y el feminicidio. Así que lo dicho por el senador Padilla no es poca cosa,
señoras y señores del Movimiento Al Socialismo.



