Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: lunes 21 de octubre de 2019
Categoría: Organizaciones Políticas
Subcategoría: Democracia interna y divergencias
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Tras casi 14 años en el poder de forma ininterrumpida, el
Movimiento al Socialismo (MAS) –encabezado por Evo Morales– no sólo ha ganado y
sumado miles de adeptos a sus filas; sino que el poderío de los cocaleros del
Chapare ha crecido vertiginosamente, convirtiéndose en pieza clave en la toma
de decisiones dentro del Gobierno. Al menos 12 cocaleros conforman una “rosca
de poder”.
“El presidente Morales hizo una rosca de cocaleros que le
acompañan casi 14 años en el Gobierno, cuando se prometió rotación y
alternancia”, afirmó Álex Contreras, quien conoció de cerca la trayectoria de
Morales y el movimiento cocalero y que fue además vocero de Palacio
Quemado de 2006 a 2008.
La “rosca de poder”
Los cocaleros que acompañan a Evo Morales en cargos públicos
son al menos 12. Se los presentamos a continuación.
Julio Salazar fue secretario de diferentes
organizaciones sociales del Chapare. En 2010 fue elegido senador por el MAS.
Asterio Romero, actual alcalde del municipio de Villa
Tunari y presidente de la Mancomunidad de los cinco municipios del trópico.
Margarita Terán, dirigente vista en actos públicos junto con el
presidente Morales. Sus hermanas –Elba y Juana Terán– fueron descubiertas con
146 kilos de cocaína en 2008 en el Chapare; sólo permanecieron recluidas 99
días en el penal San Pedro de Sacaba.
“En el narcotráfico la familia Terán ha estado metida desde
el comienzo. Han entrado a la cárcel, pero (Morales) instruyó que sean
liberadas”, afirmó Román Loayza, uno de los fundadores del MAS y
destacado líder sindical de los agricultores.
La lista de cocaleros en el poder sigue con la actual
diputada Juana Quispe, quien fue dirigente de la Federación de Mujeres de
Chimoré y Alcaldesa de dicho municipio en 2005. Es considerada una legisladora
polémica por sus declaraciones y actitudes. En 2018 escupió y arrojó una bola
de coca a opositores y destrozó a mordiscos un cartel que decía “Bolivia dijo
No” en alusión al referéndum del 21 de febrero de 2016.
Juanita Ancieta es la ejecutiva de la Confederación Nacional
de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia-Bartolinas Sisa. Fue
ligada con los hechos de corrupción del polémico caso del Fondo Indígena.
Felipe Cáceres, de acuerdo a la página del Ministerio de
Gobierno, de 1988 a 1995 fue secretario de defensa sindical y secretario
general de la Federación de Productores de Coca del Trópico. De 1996 a 2005 fue
alcalde de Villa Tunari y desde 2006 ocupa el cargo de Viceministro de
Defensa Social y Sustancias Controladas.
“Me llama la atención la posición de Felipe Cáceres, el más
antiguo y poderoso viceministro”, aseguró Rafael Puente, quien ocupó cargos
públicos y políticos y conoció de cerca a Evo Morales dentro del MAS.
Leonardo Loza es otro “cocalero fuerte” dentro del MAS. Es
uno de los principales dirigentes de de los productores de la hoja en el
Chapare. Nació en Ayopaya, pero de niño su familia migró al trópico y
desde sus 15 años se dedicó a sembrar coca. A sus 17, comenzó su carrera
sindical hasta convertirse en el vicepresidente de las
Federaciones del Trópico.
Es un dirigente polémico sobre todo por sus declaraciones.
En un acto realizado en el Chapare ofreció “mises cholitas” al ministro César
Navarro y otras autoridades, por lo que fue duramente criticado en las redes
sociales.
“El chico Loza ni conocía cómo era el instrumento
(Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos). Dónde habrá aprendido a
hablar así. Ni yo hablo de esa manera”, dijo Loayza en tono de sorpresa.
Leonilda Zurita es considerada un “peso fuerte” dentro del
MAS porque “su palabra es ley”. Es la actual presidenta de la Asamblea
Legislativa de Cochabamba, pero antes fue presidenta de la Asociación de
Mujeres Asambleístas Departamental de Bolivia. Acompañó de cerca a Morales en
los años 90 y 2000 en diferentes movilizaciones en busca de la legalización de
la hoja de coca.
También fue dirigente de las Bartolinas Sisa, la
organización de mujeres campesinas más influyente del país. En la actualidad,
Zurita ni los cocaleros volvieron a protagonizar marchas ni movilizaciones
desde que Morales llegó a la Presidencia.
Para César Escobar –hijo del fallecido Filemón Escobar,
quien fue dirigente minero y uno de los fundadores del MAS– la tolerancia en la
legalización de los cultivos de coca mantiene conformes a los cocaleros, por lo
tanto, no hay motivos para realizar movilizaciones, como era característico del
sector antes que el MAS ingresara al poder.
“Este factor ha permitido un crecimiento económico (en el
Chapare), por lo que no hay motivos para protestar. Más bien son los primeros
(los cocaleros) que salen a defender a Evo Morales ante cualquier posible
amenaza”, afirmó Escobar.
Silvia Lazarte es dirigente sindical y líder campesina. Se
destacó desde muy temprana edad, fue la fundadora y secretaria ejecutiva
de la Federación de Mujeres del Trópico; de 1999 a 2001 fue concejala del
municipio de Villa Tunari y ocupó el cargo de ejecutiva de las Bartolinas Sisa.
En 2006 fue elegida presidenta de la Asamblea Constituyente.
Celima Torrico, antes que Evo Morales sea presidente, se
forjó una trayectoria en la vida sindical y a partir de 2005 se desenvolvió en
diferentes cargos dentro del Gobierno como ministra de Justicia y del municipio
de Cercado, donde actualmente es concejal por el MAS.
Torrico fue acusada de complicidad y de haber dado la orden
para el triple linchamiento de policías en Epizana, ocurrido en febrero de
2008, pero tal extremo jamás fue comprobado.
Franulic Huanca también salió de las filas de los cocaleros
chapareños. Se destacó como dirigente oficialista y ahora es gerente
general de la Mancomunidad de Municipios del Valle Alto de Cochabamba.
Por último, el dirigente cocalero David Herrada Delgadillo
se hizo conocido en 1994, luego de que fuera detenido por tres días –junto a
Evo Morales cuando aún era dirigente cocalero– acusado de sedición contra el
Estado.
Desde que Morales está en el Gobierno, Herrada ocupó
diversos cargos públicos dentro del municipio como concejal; fue candidato a la
Alcaldía, ejerció un cargo jerárquico en la Asociación de Municipios de
Cochabamba y es actual cónsul en Ilo-Perú.
“Los ejemplos de esta rosca son claros. Uno es del ‘zar
antidrogas’, el viceministro Felipe Cáceres; el cónsul de Bolivia en Ilo-Perú,
David Herrada y otros cocaleros que son cercanos a Morales hace
décadas”, manifestó Contreras.
La lista de dirigentes y autoridades que conforman esta
“rosca de poder” continúa, pero los más destacados e influyentes ya fueron
nombrados.
Los beneficios y privilegios desarrollan el trópico
“El cemento y las construcciones en la mayoría de las
poblaciones chapareñas desplazaron a la exuberante vegetación. La colonización
no ha respetado parques nacionales ni áreas protegidas”, afirmó Álex Contreras
respecto a los beneficios y privilegios que goza el Chapare.
Estos beneficios y privilegios se ven reflejados en la ejecución
de obras mediante el programa Bolivia Cambia, Evo Cumple. “Hay una alta
inversión de la Gobernación y de la UPRE en aeropuertos, canchas de fútbol,
coliseos, plantas de procesamiento y un montón de obras que ha beneficiado a
ese sector”, señaló César Escobar.
Román Loayza lamentó que otras provincias no accedan a obras
similares. “Dicen que sus calles están pavimentadas, tienen luz y hay bastante
crecimiento; pero, para las demás provincias, nada. Morales no ha respondido al
país, sino a los cocaleros del trópico”.
Las obras y el proteccionismo al sector –y con
ello al “narcotráfico”– impulsaron el crecimiento de la población derivando en
la demanda de mayores servicios, la apertura de negocios, restaurantes,
hoteles, locales, almacenes, entidades financieras y más.
Para Contreras, el Gobierno es permisivo con el Chapare
porque es una zona roja para la circulación de vehículos “chutos”. Además, el
narcotráfico impulsó un mayor movimiento económico y la apertura de
actividades ilegales.
Las grandes obras
- Beneficios Un
estudio del economista Julio Linares da cuenta de que los
municipios de Villa Tunari, Shinahota y Puerto Villarroel fueron
favorecidos con mayores recursos para la construcción de obras.
- Piscina
olímpica Se estrenó el 26 de mayo de 2018 para los XI Juegos
Suramericanos. Es la más grande del país. Costó de Bs 45,3 millones.
- Estadio
Bicentenario Es el más moderno, según dijo el Presidente.
Tiene capacidad para 25.000 espectadores. Fue inaugurado el 8 de
septiembre de 2018. La inversión fue de 84 millones de bolivianos.
- Estadio
de Shinaota Tiene la capacidad para 10.500 personas cuando
en el poblado habitan unas 5.500. El costo de la obra fue de Bs 20
millones.
- “Hugo
Chávez” El estadio tiene la capacidad de 15.000 personas.
Se invirtieron Bs 19,9 millones.
- CAR
“Gral. Federico Román” El Centro de Alto Rendimiento se inauguró el
25 mayo en Villa Tunari. Aproximadamente 126,4 millones de
bolivianos fueron invertidos.
- Aeropuerto
Internacional “Soberanía” Se inauguró el 17 de octubre de
2015. Tiene alrededor de 21.000 habitantes, según el INE. La obra tuvo un
costo de 36 millones de dólares.
- Hospital
Oncológico El 28 de marzo de 2016 se anunció
la construcción de un oncológico de cuarto nivel en Tolata. El
presidente Evo Morales colocó la piedra fundamental y la entonces ministra
de Salud, Ariana Campero, firmó un contrato simbólico con la empresa Vamed
Engeneering GmbH. La inversión es de $us 105 millones.
El dirigente y “padre” de los cocaleros
“Evo es el padre de los cocaleros. Es uno más de las
Seis Federaciones del Trópico y las ha defendido a rajatabla, mientras que a
los de Yungas los considera un enemigo”, afirmó Román Loayza.
Para los analistas y políticos consultados, la condición de
cocalero de Morales fortaleció y creó un lazo proteccionista con el sector
durante los últimos 14 años. Pero, paralelamente, benefició el
crecimiento del narcotráfico.
Según el último informe de la Oficina de las Naciones Unidas
Contra las Drogas y el Delito (Onudd) y la Dirección General de la Coca e Industrialización
(Digcoin), más del 94% de la coca producida en el Chapare no pasa por el
mercado legal en Sacaba.
Para Álex Contreras, esta cifra significa que “más de 7.000
hectáreas de coca se convierten en materia para la fabricación de pasta
base de cocaína”.
Recuerda que la Ley 1008 del Régimen de la Coca y Sustancias
Controladas sólo permitía 12.000 hectáreas de cultivo de la hoja en territorio
paceño y consideraba ilegal la producción en el trópico porque no es
ancestral.
“Bajo ese beneficio directo de que el Gobierno no sólo
permita, sino que proteja la actividad del narcotráfico, la mayoría de
las familias cocaleras del trópico respaldan al MAS”, aseveró.
César Escobar considera que el Gobierno es tolerante con los
cocaleros al otorgarles beneficios por encima de otros, lo que generó el
desarrollo del Chapare. “Hubo un incremento de materia prima para el
narcotráfico. La relativa estabilidad y el desarrollo económico del trópico fue
a raíz del crecimiento de la coca”.
Estos factores otorgaron un “poder” casi total a los
cocaleros de las seis federaciones en la toma de decisiones, en la designación
de autoridades y en la ejecución de proyectos. “Su poder es total”, dijo Rafael
Puente. Aseguró que ese dominio mantiene a la minoría opositora “amenazada”.
Datos en el Chapare
La provincia Chapare del departamento de Cochabamba está dividida en los
municipios de Sacaba, Colomi y Villa Tunari. Según el Censo 2012, tiene 262.845
habitantes.
2008 Se dispuso la instalación de la
primera planta industrializadora de coca en Villa Tunari con una
inversión de 11,2 millones de bolivianos. Debía producir más de 10
productos pero hasta hoy no funciona.
2010 El exmonseñor Tito Solari denunció que
niños en el Chapare vendían droga, aseveración que inicialmente fue admitida
por el exgobernador Edmundo Novillo, aunque después fue desmentida.
“99,9%” De los habitantes del trópico de
Cochabamba pertenecen al Movimiento Al Socialismo. La minoría opositora es
amenazada y amedrentada, señaló Rafael Puente, quien conoció de cerca al MAS.
7.000 El taque de coca costaba desde 1.200
bolivianos hasta 1.700 bolivianos. Estos últimos años subió hasta 7.000
bolivianos, pero se estabilizó en 4.000, según César Escobar.
45% De acuerdo al Censo Agropecuario 2013, el
trópico concentra el 45% de la población rural. Los municipios con mayor
población son: Villa Tunari, Shinahota, Chimoré y Puerto Villarroel.
2018 Según un estudio, Villa Tunari –con una
población de 78.000 habitantes– recibió Bs 492,4 millones entre 2013 y 2018. El
Alto, que tiene más de 900 mil habitantes, recibió Bs 273,6 millones.



