- ERBOL - Diputada Romero denuncia a su colega Sofía Rocha por acoso político ante la Comisión de Ética
- Correo del Sur - Capacitan en municipios para facilitar la transición
- El Deber - La vigilia de los seguidores de Yahuasi es reubicada en la plaza Abaroa
- La Patria - Nuevas autoridades en Oruro recibirán credenciales el 28 de abril
Medio: El Deber
Fecha de la publicación: viernes 30 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
A fines de
octubre de 2019, el entonces canciller Diego Pary y el secretario general de la
OEA firmaron un informe vinculante, denominado Análisis de Integridad
Electoral, el mismo que en su parte más relevante indica lo que sigue: ... “El
equipo auditor ha detectado una manipulación dolosa de los comicios en dos
planos. A nivel de las actas, a partir de la alteración de las mismas y la
falsificación de las firmas de los jurados de mesas. A nivel del procesamiento
de los resultados, a partir del redireccionamiento del flujo de datos a dos
servidores ocultos y no controlados por personal del TSE, haciendo posible la
manipulación de datos y la suplantación de actas. A ello se suman
irregularidades graves, tales como la falta de resguardo de las actas y la
pérdida de material sensible.”
“Los hallazgos
detallados revelan, asimismo, la parcialidad de la autoridad electoral. Los
vocales del TSE, quienes debían velar por la legalidad e integridad del
proceso, permitieron que se desviara el flujo de información hacia servidores
externos, destruyendo toda confianza en el proceso electoral. Debe tenerse en
cuenta que este ha sido un ejercicio de auditoría acotado, tanto en el tiempo del
que se dispuso como en relación con los componentes del proceso que fueron
analizados. Excede a este informe lo ocurrido en la etapa preelectoral y los
hallazgos de la Misión de Observación de la OEA respecto a la inequidad de la
contienda y el accionar del TSE en la fase anterior a los comicios.”
“No obstante, los
hallazgos son contundentes. El equipo auditor no puede ignorar el conjunto de
manipulaciones e irregularidades observadas a través del trabajo en terreno y
del análisis de las más de 200 denuncias y comunicaciones con información que
se recibieron. Hacerlo sería un acto de suma irresponsabilidad y supondría
incumplir el mandato asumido al momento en que se aceptó realizar la
auditoría.”
“El margen de
victoria en primera vuelta es mínimo si se lo compara con el volumen de las
manipulaciones y alteraciones detectadas. A continuación, se presenta la
evidencia incontrastable de un proceso electoral minado de graves
irregularidades, y del accionar de un tribunal que atentó contra la
transparencia e integridad de los comicios. Es sobre la base de esta evidencia
que se reitera la imposibilidad de validar los resultados de la elección de
octubre…”. Extractado del Informe Final de la OEA en su capítulo
Conclusiones.
Por lo
anteriormente transcrito, es que asume contornos de escándalo mayúsculo que la
Fiscalía General del Estado actúe de esta manera, concluyendo un caso que nos
avergüenza y que deja llano el camino, nuevamente a la impunidad y a un proceso
real de desinstitucionalización democrática, manipulando la justicia de manera
ignominiosa, dejando libre de culpa y pena a esos vocales del Tribunal Supremo
Electoral, que permitieron que se violen las leyes, se fabriquen actas, que
voten los difuntos, que manipulen el sistema informático y en suma que permitan
que la democracia sea dañada de muerte.
Hasta dónde serán
los compromisos del abogado Juan Lanchipa, que ha preferido jugar a la simpatía
política que al cumplimiento de la ley, que ha aceptado un informe “tirado de
los pelos” de una organización de la Universidad de Salamanca conformada por
informáticos, biólogos, farmacéuticos, físicos y economistas, quienes a
diferencia del Análisis de Integridad Electoral, han indicado que existió
”negligencia pero no manipulación” en las elecciones de 2019.
Corresponde en
todo caso, que Comunidad Ciudadana y todos los amantes de la democracia en
nuestro país, enjuicien por prevaricato al fiscal General Juan Lanchipa para
que se restablezca la seriedad y la moralidad, para que nunca más se vuelva a
intentar el fraude electoral y tampoco se atente a nuestra débil democracia.
Como en anteriores ocasiones, el Poder Judicial boliviano, tiene una deuda
histórica con la población.



