Medio: El Deber
Fecha de la publicación: viernes 30 de julio de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Judicial
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La Fiscalía
General del Estado se tomó tres días para lanzar la convocatoria, evaluar y
contratar a la fundación española que desarrolló la “pericia en el área de
seguridad informática y administración de redes” correspondiente a las
elecciones generales de octubre de 2019. Los Bs 216.193 que costó el
trabajo, fueron depositados en la cuenta personal del director gerente
de la Fundación General de la Universidad de Salamanca, del que depende el
grupo de investigación que ejecutó el trabajo.
El martes 27 de julio
la Fiscalía presentó la resolución de sobreseimiento 06/2021 sustentado en el
informe del “Deep Tech Lab de BISITE de la Universidad de Salamanca”, que no
encontró delito en los 12 acusados del caso fraude electoral, a pesar de que detectó
que los equipos informáticos eran vulnerables y manipulables.
En la cláusula
primera del contrato firmado el 22 de abril de este año y al que tuvo acceso la
periodista María Silvia Trigo, se señala que la Fiscalía General del Estado se
respaldó en el Decreto Supremo 26688 de 5 de julio de 2002 que aprueba las
normas para contrataciones de bienes y servicios especializados en el
extranjero; también en el reglamento específico para el Ministerio Público
y el Documento Base de Contratación de Servicios especializados en el
Extranjero (DBCE), para desarrollar la “Pericia en el área de seguridad
informática y administración de redes” por comparación de ofertas. Por ello, la
Fiscalía convocó el 12 de abril de 2021 a personas naturales y jurídicas
legalmente constituidas con capacidad de contratar con el Estado, a presentar
propuestas en el proceso de contratar con el Estado, a presentar propuestas en
el proceso, de acuerdo a lo solicitado en el DBCE.
Concluido el
proceso de evaluación de las propuestas, señala el documento que está en el
Sicoes, en base al informe de evaluación y recomendación de adjudicación
002/2021, de 15 de abril, emitido por la Comisión de Calificación resolvió
adjudicar el proceso “al doctor Juan Manuel Corchado, director del
Grupo de Investigación Deep Tech, Lab de BISITE, en representación de la
Fundación General de la Universidad de Salamanca (España), al cumplir su
propuesta con todos los requisitos solicitados por la entidad en el DBCE”.
Corchado admitió
que no fue un contrato institucional, sino privado: “A mí me ha contratado de
manera privada la Fiscalía boliviana y no puedo hablar del caso. Te
agradezco la llamada, pero no puedo decir nada”, dijo al portal Urgente.bo
El proveedor se
comprometió a desarrollar sus actividades “de forma satisfactoria, en un plazo
de ejecución máximo de 50 días calendario, a partir de la notificación
con el requerimiento fiscal emitido por el o los fiscales de materia
asignados al caso en estricto acuerdo con el alcance del servicio, la
propuesta adjudicada y los Términos de Referencia contenidos en el DBCE.
El monto total
para la ejecución del servicio es de Bs 216.193, que será cancelado mediante
transferencia a la cuenta del proveedor.
El contrato se
celebró con Juan Manuel Corchado, de nacionalidad española, director del Grupo
de Investigación Deep Tech Lab de BISITE, que figura en el contrato en calidad
de responsable técnico del proyecto. Pero, en representación de la
Fundación general de la Universidad de Salamanca, se incluyó a Oscar González
Benito, director gerente, quien fue inscrito como “proveedor”. El contrato
señala que el pago se transferiría a su cuenta.
Como forma de
pago, se acordó 30% a la suscripción del contrato y el 70% a la presentación
del informe final y con la aprobación del servicio de pericia por la
contraparte técnica y el informe final de conformidad, según lo
establecido en el contrato y en el DBCE.
Una publicación
que circula por las redes sociales señala que el rector de la Universidad de
Salamanca, Ricardo Rivera Ortega, manifestó que no se realizaron
investigaciones a nombre de su institución sobre el caso de “fraude” en
Bolivia.
Pero, la casa de
estudios superiores española respondió a Bolivia Verifica que el grupo de
investigación en Bioinformática, Sistemas Informáticos Inteligentes y
Tecnología Educativa (Bisite) es parte de esa universidad.
Sin
embargo, la pericia encargada por la Fiscalía General aún es
investigada. María José Salazar, diputada cruceña de Comunidad
Ciudadana, informó que en su condición de parlamentaria, envío una carta al
rector Ricardo Rivera Ortega, solicitándole toda la información del estudio
requerido por la Fiscalía General de Bolivia que realizó el grupo Deep Tech Lab
de BISITE sobre el caso fraude electoral 2019.
William Herrera,
abogado constitucionalista, señaló que duda de que sea de la Universidad de
Salamanca, “una institución seria, con mucho prestigio e historia, no
creo que se preste para algo así. Se repiten las conclusiones del
informe de OEA. Reconocen la manipulación y al final termina diciendo lo que le
pidió su contratante. Lo hace un docente sin perfil conocido, nadie lo conoce,
al menos los otros dos son estudiantes. Este documento no puede echar por la
borda el informe multidisciplinario de la OEA”.
Complementó que
“de pronto pagaron a estos jóvenes y no a la universidad. Se arrogan
representación de la institución y eso es inadmisible”.
Reacciones
El Comité Cívico
pro Santa Cruz se convirtió en la primera institución en presentar una
impugnación en contra de la resolución de sobreseimiento que presentó
la Fiscalía de La Paz respecto del caso fraude electoral; además se
presentará un incidente de actividad procesal defectuosa ante el juez cautelar
que está a cargo del caso.
El abogado Jorge
Valda, que es asesor de esta institución, también informó que los argumentos
jurídicos que utilizaron demuestran claramente que el supuesto
informe de un experto informático de una consultora española no es
otra cosa que una opinión y no un estudio, como el que hicieron en el país los
expertos de la OEA y de la Unión Europea (UE).
El directorio
ampliado del comité cívico llamó a una asamblea de la cruceñidad para abordar
las acciones de la Fiscalía y la defensa de la tierra. Será el 2 de agosto-
Las críticas de
distintos especialistas, y políticos en contra del informe apuntan
esencialmente a su poca rigurosidad técnica.
William Herrera,
abogado constitucionalista, señaló que es un trabajo por encargo, la Fiscalía
de Bolivia le ha mandado las pruebas o evidencias sobre los que ellos
trabajaron”.
Reclamó que los expertos no han hecho un trabajo de
campo, “no sé si conocen
Bolivia. El equipo de la OEA sí estuvo en el lugar de los hechos. Recibieron
toda la información de primera mano, estuvieron en el TSE. Por eso hay una
diferencia cualitativa”.
Cuando hay dos
versiones sobre un mismo hecho, lo recomendable, según el constitucionalista,
es que se haga un “careo”.
El abogado y
exministro Jerjes Justiniano señaló que “no existe en este informe
validez legal ni formal. El Ministerio Público, mínimamente, debió convocar
a los 28 expertos que vinieron para hacer el informe de la OEA, pero
simplemente pidieron la opinión de tres personas y con eso proceden a pedir el
sobreseimiento”.
Además, criticó
que los autores del reporte no hicieron una verificación en el campo,
ni los servidores, ni el sistema informático. Solamente valoraron lo que
les mandó la Fiscalía. Es una prueba ilegal y el caso debe continuar”.
Mientras el MAS
defiende este informe. El exministro Hugo Siles aseveró que “la falsa narrativa
del fraude electoral se cierra con esta pericia internacional, porque confirma
que no existió alteración de los resultados electorales y la contabilización de
actas”. Pero, sobre si es vinculante, dijo que “es una pericia, es una
prueba, pero eso depende del fiscal general”, manifestó la
exautoridad.



