Medio: La Razón
Fecha de la publicación: miércoles 28 de julio de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Asamblea Legislativa Plurinacional
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Después de que la Fiscalía presentó una pericia
internacional que descarta la “manipulación” de votos en las elecciones
anuladas de 2019, el presidente de la Cámara de Diputados, Freddy Mamani,
afirmó este miércoles que ahora no queda duda de que la Organización de Estados
Americanos (OEA) fue parte del “golpe de Estado” de ese año.
“Con relación a la posición que tomó la OEA en su momento,
nosotros hemos indicado que este organismo internacional era parte del golpe de
Estado y ahora (el informe presentado por la Fiscalía) nos da la razón, no hay
duda de que esta organización internacional estuvo y es parte del golpe de
Estado”, dijo Mamani.
El martes, el fiscal general del Estado, Juan Lanchipa, leyó
las principales conclusiones de un informe elaborado por el Grupo de
Investigación Deep Tech Lab de BISITE, de la Fundación General de la
Universidad de Salamanca (España), que hizo las pericias sobre los resultados
de las elecciones anuladas del 20 de octubre de 2019.
En ese sentido, destacó que las investigaciones sobre la
seguridad electoral de ese año encontraron “deficiencias e incidentes que no
suponían riesgos para la integridad del proceso electoral, ni para los
resultados del cómputo oficial y no se advierte manipulación de los votos,
debido a que el sistema informático cuenta con la consistencia necesaria y en
ningún momento fue alterado”.
Aunque la OEA, en su auditoría realizada el mismo 2019 a los
cuestionados comicios, aseguró que sí existieron “irregularidades” y
“manipulación dolosa”, por ejemplo, en la alteración de las actas, la
falsificación de las firmas de jurados de mesas y en el conteo de los resultados,
lo cual agravó la crisis social y política que ese año se registraba en Bolivia
en medio de una serie de protestas que denunciaban un presunto fraude
electoral.
Protestas que incluso derivaron en la renuncia del entonces
presidente Evo Morales el 10 de noviembre de 2019, que además fue presionado
por un motín policial y una “sugerencia” de las Fuerzas Armadas para que
dimitiera. Ahora ese hecho es investigado en el país como un “golpe de Estado”.



