Medio: Los Tiempos
Fecha de la publicación: jueves 29 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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El informe del Grupo
de Investigación Deep Tech Lab de Bisite de la Fundación General de la
Universidad de Salamanca (España) y la auditoría de la Organización de Estados
Americanos (OEA) tienen una serie de similitudes respecto al uso de servidores
ocultos (BO1 y BO20), pero difieren en las consecuencias de los mismos en el sistema
Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) y el cómputo oficial.
El grupo de
investigación refiere la detección de dos servidores “no previstos” que, luego
de ser analizados, “no suponen un riesgo para los resultados del cómputo oficial”.
Además, el TREP y el cómputo oficial eran independientes.
También señala que
“se ha comprobado que ambos sistemas cuentan con sus propios servidores y
flujos de datos que no se replican entre ellos, por lo que no pudo existir
correspondencia de datos de manera simultanea entre los almacenados en el TREP
y el cómputo oficial”.
La OEA, en su
auditoría, establece también la aparición de servidores ocultos, y que en
teoría, el sistema TREP y el cómputo oficial eran independientes el uno del
otro.
El flujo de
información hacia el primero era independiente del flujo de información hacia
el segundo.
El documento refiere
que la introducción de servidores no previstos en la infraestructura
tecnológica (servidores denominados BO1 y BO20), a los cuales se desvió de
manera intencional el flujo de información del TREP. Para la redirección del
flujo hacia el servidor BO20 se modificó la IP a la que direccionaban las 350
máquinas utilizadas en el Sereci.
“Se comprobó la
transferencia de imágenes desde el servidor primario BO2 del TREP hacia el
servidor de aplicaciones y publicador que alimentaba el Cómputo Oficial. Es
decir, imágenes del TREP, que corresponden a fotografías de actas, fueron
ingresadas directamente desde el TREP al Cómputo Oficial. Lo anterior descarta de
manera categórica la aseveración de que el TREP y el Cómputo Oficial son dos
procesos absolutamente independiente”, es una de las irregularidades detalladas
por la OEA.
También señala que
el “ingreso de al menos 1.575 actas del TREP (ambiente cuya red fue vulnerada y
manipulada) directamente al Cómputo Oficial”.
En el informe de la
OEA se sostiene que “se accedió durante el proceso de Cómputo Oficial
directamente a modificar datos de la base de datos mediante sentencias SQL (que
permiten cambiar datos sin utilizar la aplicación), para resolver fallas en un
algoritmo de cálculos. Sólo en este acceso, que se llevó adelante 20 minutos
después de un acceso directo a las bases de datos a efectos de desanular
actas”, se modificaron los datos de 41 mesas directamente sobre la base de
datos.
En su informe, la
empresa Ethical Hacking también reveló que hubo una “alteración manual de las
bases de datos del TREP y de cómputo, durante el proceso de votación.
Empresa auditora detecta vicios
La empresa auditora
del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP),
Ethical Hacking, contratada por el Tribunal Supremo Electoral, concluyó que el
proceso electoral de Bolivia “está viciado de nulidad” por la cantidad de
alteraciones al “código fuente del TREP”, las modificaciones manuales y “con
máximos privilegios a las bases de datos”, además de las inconsistencias que
aparecieron entre el TREP y el sistema de cómputo.
Entre sus
conclusiones, señala que “en cuanto a la alteración manual de las bases de
datos del TREP y de cómputo, durante el proceso de votación, sea cual sea el
motivo y desde el punto de vista técnico y forense, vicia de nulidad todo el
proceso electoral”.
Cuestionan validez del informe de la Fiscalía
El informe de la
Universidad de Salamanca (España) que la Fiscalía General del Estado encargó y
en cuyas conclusiones se fundamentó para cerrar el caso fraude electoral,
recibió varios cuestionamientos tanto de expertos como de políticos de la
oposición.
Una de las
observaciones la hizo Edgar Villegas, ingeniero informático que detectó varias
irregularidades en las elecciones de 2019. El experto calificó al documento
“extemporáneo” y que se realizó sólo en base a la metodología del Ministerio
Público, por lo que “no tiene validez”.
“Con el tiempo que
pasó, ¿qué garantías tenemos de que la escena se haya mantenido intacta?,
además, se realizó bajó las condiciones de la Fiscalía, que definió la
metodología. Ellos proveyeron los datos”, dijo Villegas.
Otra de las
observaciones es que el informe encargado por la Fiscalía fue elaborado por un
equipo de tres personas (quienes firman el documento son un docente y dos
estudiantes de la Universidad de Salamanca), a diferencia del documento de la
Organización de Estados Americanos (OEA), denominado Análisis de Integridad
Electoral, en el participaron más de 50 personas.
Ese informe estuvo
elaborado in situ por un equipo integrado por 36 especialistas y auditores
internacionales de 18 nacionalidades.
Entre ellos
figuraban abogados electorales, estadísticos, peritos informáticos,
especialistas en documentos, en caligrafía, en cadena de custodia y en
organización electoral.
El expresidente
Carlos Mesa también cuestionó el mencionado informe al que calificó de
extemporánea, de gabinete, y con alcance y metodología establecida por el
Gobierno y una consultara que no es creíble y no puede reemplazar la
verificación y evaluación in situ de la OEA y refrendada por la Unión Europea.
El jefe de la
bancada de Creemos en diputados, Erwin Bazán, afirmó que “socialistas españoles
están detrás de este documento”.



