Medio: Correo del Sur
Fecha de la publicación: martes 27 de julio de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Judicial
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“Hoy estoy feliz. Me
siento un hombre libre nuevamente, aunque nunca perdí la libertad”. Así el
exvocal del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Antonio Costas, se expresó
después de conocer que la Fiscalía determinó cerrar el caso denominado fraude
electoral con el sobreseimiento de los implicados.
Costas era
vicepresidente del TSE en 2019 y fue detenido el 10 de noviembre de ese año,
luego de que la OEA publicó un informe en que se advertían irregularidades en
el cómputo electoral que impedían validar los resultados.
“Se ejercitó el atropello
más gran que existió. Yo fui presentado como delincuente, enmanillado, pero
Dios te manda pruebas pues finalmente y eso me ha enseñado mucho”, expresó en
entrevista con Erbol.
Costas y los otros
implicados en el caso fueron sobreseídos por la Fiscalía, después de revelarse
una pericia encargada al “Grupo de Investigación Deep Tech Lab de BISITE” de la
Fundación General de la Universidad de Salamanca – España, la cual identifica
que hubo negligencia al usarse dos servidores informáticos que no estaban
previstos en el sistema del TSE, pero no hubo una manipulación de los
resultados electorales.
Costas reconoció que
hubo negligencia. “No se puede utilizar, por ejemplo, el servidor B01, que
había sido utilizado para el entrenamiento, como esa plataforma de acceso y
control a los usuarios que van verificar”, mencionó; sin embargo, el exvocal
enfatizó que no se afectó los resultados.
Cuestionó el trabajo
de la OEA en 2019 y señaló que el organismo en realidad no hizo una auditoría,
mientras que en cambio la Universidad de Salamanca sí se dio su tiempo para
hacer el estudio.
Sostuvo que la OEA
metió al país en un “monumental problema” el 2019 y que en algún momento habrá
que pedir cuentas a quienes integraron las misiones de observación y de
“auditoría”.
También Costas
cuestionó a la empresa Ethical Hacking, que era encargada de auditar el sistema
en 2019 y que reveló las anomalías que hubo entonces.
Uno de los aspectos
observados por Ethical Hacking fue la cantidad de ingresos del gerente de la
empresa Neotec, Marcel Guzmán de Rojas, al sistema informático del TSE, aun
cuando la votación estaba en curso. Al respecto, Costas, señaló que Guzmán de
Rojas había ingresado al software del TSE para corregirlo.
El exvocal aseveró
que no se justifican las observaciones de esa empresa Ethical Hacking y que
tenía “intereses de tipo subalterno”.
Consideró que en el
fondo de lo sucedido en 2019 estaban intereses electorales de toma del poder.
Señaló que no sabe
si pedirá un resarcimiento, puesto que ahora se concentra en vivir su felicidad
con familia y amigos.
Enseñanzas
Después de lo
ocurrido, Costas manifestó que existen enseñanzas para el futuro, como que los
partidos deben ser más serios al organizarse en su control electoral.
También indicó que
el TSE debe preservar a sus profesionales, puesto que el 2019 hubo despidos de
muchos funcionarios antes de las elecciones. Señaló que es de mucho cuidado que
tener a profesionales informáticos que conozcan del proceso electoral.
Otra enseñanza es
que no se puede confiar de manera amplia al proveedor del sistema, como ocurrió
con Neotec, puesto que si bien considera que no hubo manipulación, sí tenía
acceso de usuario amplio y que eso no puede ocurrir a futuro.



