- Oxígeno Digital - Subnacionales: El TSE confirma habilitación de Manfred en Cochabamba e inhabilita a Mario Cossio en Tarija
- Oxígeno Digital - Candidatos a alcaldes de ciudades capitales se vieron frente a frente: Mira todos los debates organizados por el TSE
- BRÚJULA DIGITAL - TSE y Órgano Judicial suscriben acuerdo para blindar las subnacionales y respetar el principio de preclusión
- BRÚJULA DIGITAL - Subnacionales: 7.790 precandidatos quedan fuera y solo 2.038 siguen en carrera en La Paz
- BRÚJULA DIGITAL - Subnacionales: TSE informa que organizará 19 debates electorales
- EJU TV - Los candidatos a alcalde polemizan y se atacan más que presentar propuestas a la ciudadanía
- Brújula Digital - Recta final rumbo a las subnacionales: el TED de La Paz repasa las cinco actividades finales
- EJU TV - Cierra plazo de registro de postulantes a vocales del TSE, existen más de 400 inscritos
- EJU TV - TSE publica el calendario electoral y fija una eventual segunda vuelta para el 19 de octubre
- Urgente BO - La Paz: El debate posicionó a cuatro postulantes y ayuda a "clarificar" la opinión de votantes
- Sumando Voces - Estas son las competencias generales de un alcalde o alcaldesa en Bolivia
- El Potosí - Foro: Candidatos destacan necesidad de cambios para superar la crisis edil
Medio: El Deber
Fecha de la publicación: miércoles 28 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
La declaración
ampliatoria del excomandante de la Armada Gonzalo Jarjuri ante la Fiscalía por
el caso de terrorismo, sedición y conspiración, aporta un elemento que no se
conocía: el 9 de noviembre de 2019, un día antes de la renuncia del
expresidente Evo Morales y su posterior salida del país, el excomandante de las
Fuerzas Armadas, Williams Kaliman le informó al exmandatario que sectores
radicales afines a su partido, el MAS, “hacían procedimientos de guerra civil”.
En esos días previos
los jefes militares reportaron que no tenían material antidisturbios ni
suficiente armamento letal. Jarjuri confirmó, como lo hizo el exjefe de la FAB,
Gonzalo Terceros, que el gobierno movilizó a sus sectores para contrarrestar el
conflicto de los ‘pititas’.
En la declaración
ampliatoria de Jarjuri que duró tres horas y 20 minutos y se realizó el 22 de
julio en la cárcel de Patacamaya, donde guarda detención preventiva, el exjefe
naval relató que “el 9 de noviembre de 2019 (el día previo a la renuncia), por
la tarde, lo citaron a otra reunión de Alto Mando. Kaliman y el inspector
general, Jorge Elmer Fernández, explicaron a Morales y a su gabinete que la
situación conflictiva del país era peor, ya que “había la amenaza de que
sectores radicales del MAS y sectores campesinos que pretendían tomar los
cuarteles, aeropuertos y servicios públicos esenciales. Hacían procedimientos
de guerra civil”, señalaron.
El presidente
Morales le preguntó a Kaliman si las FFAA podían repeler esta situación, y el
general respondió que no contaban con munición no letal ni con material
antidisturbios”. Además, indicó que para salir a las calles necesitaba un
decreto supremo de autorización. “El presidente preguntó cómo estábamos con la
munición de guerra. Kaliman cedió la palabra al entonces comandante del
Ejército Jorge Pastor Mendieta, quien detalló: En munición no letal estamos
cero y en munición de guerra tenemos 40 cartuchos por fusil”.
Morales se dirigió
molesto al ministro Zavaleta, e inquirió por qué no se había previsto la
munición de guerra, y éste admitió que no se hizo el pedido. Kaliman indicó,
posteriormente, que en febrero de 2019 envió al ministro de Defensa dos oficios
solicitando la munición de guerra, oficios que no fueron respondidos.
El presidente
Morales respondió que no daría ningún decreto que ordenara a las FFAA “y como
no tenían munición, que no podrían sostener un conflicto, que se queden en sus
cuarteles y que los sectores afines al MAS desbloquearán las calles de La Paz”.
Antidisturbios
En las reuniones de
Alto Mando, se habló de la situación conflictiva desde el 4 de noviembre de
2019, cuando Kaliman “solicitó la dotación urgente de material antidisturbios
que se había requerido con anterioridad para que las FFAA, en caso de necesidad
extrema, tengan que salir a las calles en conformidad al Decreto 27977 (manual
de uso de la fuerza en conflictos internos)”.
Relató que el
presidente Morales se dirigió al ministro de Defensa Zavaleta para preguntarle
en qué andaba eso y éste respondió “que ya estaban todos los trámites listos
para la compra, pero los brasileños ya no querían vender el mencionado
material, es por lo cual se negoció con otros países amigos la mencionada
adquisición”. Los fiscales no preguntaron si se habló con Argentina.
Luego, señaló que
“el viernes 8 de noviembre, a las 19:00, aproximadamente, me comunicaron que
vaya de inmediato a la reunión de Alto Mando en la residencia presidencial.
Kaliman reportó que la situación del país era cada día peor, existiendo la
tendencia de que grupos de personas del interior llegarían a La Paz para
magnificar los bloqueos”.
El presidente
Morales respondió: “No se preocupe, ya se ha previsto esa situación”. Entonces
preguntó al ministro Carlos Romero: “¿Cómo es de los dos mil compañeros que
estamos trayendo para enfrentar a los bloqueadores?” (Este relato también
coincidió con el del exjefe de la FAB).
El ministro
respondió que llegarían por la noche, pero existía el problema del alojamiento.
El presidente se dirigió al general Mendieta, comandante del Ejército, y pidió
que los reciba en el coliseo del Regimiento Ingavi. Mendieta replicó que era
mucha gente para ese coliseo; entonces “Morales indicó que se alojen en el
coliseo del TAM, a lo que el comandante de la FAB general Gonzalo Terceros
replicó que esa infraestructura dependía del Ministerio de Deportes. “El
presidente ordenó que coordine con el ministro de Deportes Tito Montaño”.
Esas personas
estuvieron el día de la renuncia, y luego generaron convulsión. Jarjuri declaró
que el 11 de noviembre, desde su teléfono, llamó al exministro de Desarrollo
Rural César Cocarico, hasta que le contestó, ¿por qué?
El domingo 10 de
noviembre, tras la dimisión de Morales, se habían producido las quemas de las
estaciones de los buses Pumakatari, de las casas del exrector de la Universidad
Mayor de San Andrés y exdefensor del pueblo, Waldo Albarracín y de la
periodista Casimira Lema.
Ese 11 de noviembre
Morales se encontraba en la pista del aeropuerto de Chimoré (en Chapare) y
exigía que autorizaran el arribo del avión mexicano que iba a transportarlo a
ese país.
El excomandante de
la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) Gonzalo Terceros reveló en la suya que, a las
16:00 del 11 de noviembre, Evo Morales llamó a Kaliman para preguntarle por qué
no había autorizado el ingreso del avión mexicano hasta esa hora. El jefe
militar le explicó, en ese entonces, que la embajada de México no había
completado unos trámites que eran necesarios.
Kaliman le pasó el
celular a Terceros, quien recuerda: “En ese momento él (Morales) me dijo de
manera textual: ‘Si no me autoriza el ingreso del avión, usted será culpable de
que los 15.000 compañeros que están bajando de El Alto a La Paz quemen la
ciudad”.
En su declaración
Terceros señala que le replicó: “’Por favor no haga eso, cómo va a hacer eso,
ordéneles que se vuelvan, que no cometan eso…’ y él me indicó: ‘yo ya no tengo
control, el encargado es el ministro (César) Cocarico, llámenlo a él y lleguen
a un acuerdo”.
Jarjuri reveló que
Kaliman le pidió que insista y se comunique con Cocarico, para evitar que se
incendie la ciudad de La Paz, dice en su declaración.
Según
Terceros, luego Morales le pasó el celular al exvicepresidente “el cual me
reclamó por qué no le daba la autorización al avión mexicano. Volví a explicar,
molesto de manera textual me dijo: ‘Usted será culpable de que los compañeros
quemen La Paz si no hay autorización”
Terceros alzó la
voz, según su relato y señaló: “No pueden hacer eso, la autorización ya está
lista y haré seguimiento, fueron acaloradas estas discusiones, le entregué el
teléfono y sentí que me estaban haciendo responsable de la quema de oficinas de
la Policía de El Alto”.
Días antes, el Alto
Mando había alertado a Morales que habían aprestos de guerra civil. Antes de
partir, el expresidente amenazó a Terceros con incendiar La Paz. Horas antes,
el mismo Morales le pidió que coordine para alojar a la gente que
convulsionaba.



