Medio: El Deber
Fecha de la publicación: miércoles 28 de julio de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Judicial
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El informe de la Universidad de Salamanca, elaborado a
requerimiento de la Fiscalía General del Estado para analizar los
resultados de las fallidas elecciones generales de 2019, halló accesos
ilícitos en servidores del Tribunal Supremo Electoral (TSE) durante esos
comicios y al día siguiente del proceso, cuando se desarrollaba el conteo
oficial. Además, detectó “negligencia” en Neotec, la firma encargada de la
informática para la Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP).
“El equipo pericial ha verificado la integridad del
contenido de las bases de datos, hubo usuarios no identificados con capacidad
de acceso al sistema informático del proceso electoral, como administrador,
que tuvieron la capacidad de añadir, modificar y/o eliminar datos, así como
de borrar los registros de las evidencias”, señala el resumen de este
documento, que fue presentado ayer en Sucre por el fiscal general del Estado,
Juan Lanchipa.
En este aspecto, el documento de la universidad
española coincide con el informe presentado el 10 de noviembre de 2019 por
la Secretaría para el Fortalecimiento para la Democracia (SFD), junto al
Departamento para la Cooperación y Observación Electoral (DECO) de la
Organización de Estados Americanos (OEA), que identificó “acciones deliberadas
que buscaron manipular el resultado de la elección” para favorecer al entonces
presidente y aspirante a la reelección, Evo Morales.
“Son acciones dolosas que tuvieron la intención de afectar
el transcurso del proceso electoral según lo planificado de manera oficial”,
establecía el informe oficial de los observadores de la OEA que se
conoció la madrugada del 10 de noviembre de 2019, 20 días después de la
celebración de los comicios y horas antes de la renuncia del entonces
presidente Evo Morales, quien solicitó refugió político en México y después en
Argentina, desde donde hacía seguimiento al conflicto político y social que
enfrentaba el país.
No obstante, la Fiscalía General del Estado descartó el
informe de integridad de los peritos de la OEA, ratificado por la Unión Europea,
y basí la decisión de archivar el caso ‘fraude’ sobre la base del
informe de la consultora de técnicos de la Universidad de Salamanca, a
pesar de que fue el Estado boliviano (cuando Evo Morales era presidente) quien
pidió a la OEA la investigación y anunció que los resultados serían
vinculantes.
Ahora bien, el reporte español, realizado entre mayo y junio
-casi dos años después de los comicios de 2019- concluyó que si bien existieron
irregularidades o “una gestión inadecuada de los sistemas informáticos,
no supuso una manipulación de datos” electorales debido a que no se registró
“un equipo coordinado con acceso a todos los sistemas informáticos”, tanto para
el TREP, como para el cómputo oficial.
Lanchipa empleó estas conclusiones para anunciar “un requerimiento
conclusivo de sobreseimiento” del caso fraude que se instaló en
noviembre de 2019, precisamente, sobre la base del informe de auditoría de
la OEA que se realizó por efecto de un acuerdo “vinculante” suscrito por el
gobierno de Evo Morales.
La posición del fiscal contrasta con la que él mismo
demostró el 12 de noviembre de 2019, cuando instruyó operativos para la
detención de, al menos, 34 miembros de los tribunales electorales, en relación
al supuesto fraude en las elecciones de 2019. Esas autoridades electorales
fueron acusadas de conducta antieconómica, incumplimiento de deberes,
manipulación informática y alteración de datos relacionados con los
resultados de las elecciones del 20 de octubre de 2019. Los procesos judiciales
no prosperaron y progresivamente fueron eximidos de culpa. Varios retornaron
como delegados del presidente Luis Arce.
Tras la presentación del informe, el secretario general de
la Fiscalía, Edwin Quispe, afirmó que para el desarrollo de la pericia no se
apeló al reporte de la OEA porque “no cumple con los estándares para
constituirse en una auditoría”.
“La OEA se pronunció con relación a un resultado no
terminado. La información que dio fue cuando aún estábamos con el recuento de
los votos oficiales”, remarcó.
Consultado respecto a los hallazgos del informe de la
Universidad de Salamanca, que descartó una manipulación de datos a pesar de
confirmar accesos ilícitos, Quispe afirmó que esas irregularidades se
produjeron “en dos servidores perimetrales” que “no pusieron en riesgo
la base de datos”. Destacó, en cambio, que el reporte haya mencionado que
los servidores del TSE, tanto para el recuento oficial como para el sistema de
Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), actuaron por
separado “y sin afectar los datos” del proceso.
La Universidad de Salamanca identificó 19 sucesos
informáticos; 12 de ellos calificados de “riesgo alto” para el proceso
electoral y un evento de “riesgo crítico”, que implica “la
alteración de protocolos” en los sistemas, poniendo en riesgo el desarrollo del
proceso electoral.
El expresidente Carlos Mesa calificó al informe de
“extemporáneo” y anticipó que en el futuro “será improbable que la
Justicia realice una investigación efectiva sobre el fraude porque no
existe independencia para una investigación”.
Anticipó que CC evaluará la posibilidad de hacer un reclamo
internacional, pero lamentó que la Justicia “esté plenamente
controlada” por el MAS “en un contexto brutal”, en el que “el presidente
Arce parece más un autócrata”.
“El informe coincide con nuestra posición y es la versión
más que oficial de lo que ocurrió en 2019”, afirmó el presidente del Senado,
Andrónico Rodríguez (MAS), quien consideró que con esta pericia y la decisión
de la Fiscalía “se cerrará el debate entre fraude y golpe”, que
está activo en los climas de opinión del país, especialmente por las acciones
legales que promueve el Gobierno y el MAS contra exautoridades civiles,
militares y de la Policía.
Rodríguez descalificó el informe de la OEA porque, según
dijo, se divulgó “sin cumplir los formalismos; de madrugada y antes
de que las partes sean notificadas”. “La narrativa del fraude estuvo preparada,
incluso antes de las elecciones” remarcó el legislador.
A fines de 2019, el secretario general de la OEA, Luis
Almagro, recordó que conversó con Morales para informarle sobre el contenido
del informe de la entidad.



