Medio: El Diario
Fecha de la publicación: miércoles 28 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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El expresidente y
líder de la agrupación Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa Gisbert, a tiempo de
señalar que la investigación sobre la que la Fiscalía basa su argumentación
para cerrar el caso fraude electoral es extemporánea, carece de credibilidad y
no puede reemplazar al informe de auditoría presentado por la Organización de
Estados Americanos en 2019, recordó las pruebas del fraude y todas las
ocasiones en que el MAS reconoció esta situación.
“Investigación extemporánea, de gabinete, externa y con alcance y metodología
establecida por el gobierno masista y una consultora, no es creíble ni reemplaza
a la verificación y evaluación in situ de la OEA, refrendada por la Unión
Europea”, compartió el exmandatario en sus redes sociales.
El exmandatario acompañó esta publicación con un artículo compartido en su blog
personal el pasado 10 de junio, en este, recuerda que tras el fraude electoral,
Morales solicitó la realización de una auditoría comprometiendo respetar su
resultado.
“La auditoría de la OEA después de las elecciones del 20 de octubre de 2019 fue
pedida por el MAS, no por la oposición. La pidió el Presidente y candidato Evo
Morales el 22 de octubre de 2019, a través de su ministro de Relaciones
Exteriores Diego Pary, quien comprometió entonces que: ‘sea cual sea el
resultado, nosotros como Gobierno vamos a aceptar el resultado”.
Mesa, además, hace un recuento de todas las evidencias del fraude, como la
Paralización intencional y arbitraria del Sistema TREP, la introducción de dos
servidores clandestinos no contemplados en la infraestructura tecnológica, a
los que se desvió intencionalmente información, el permiso de los vocales del
TSE para el acceso y manipulación de información y datos a una persona que no
trabajaba en el TSE, las quemas un número indeterminado de actas y 13.100
listas de electores habilitados, entre otras irregularidades.
“Se comprobaron irregularidades en el llenado de actas. En una muestra
aleatoria de 4.692 actas, se comprobó que 226 correspondientes a 86 centros de
votación distintos de 47 municipios, fueron llenadas por una misma persona. Esa
muestra corresponde a 38.001 votos, de los cuales el 91% se adjudicó al MAS”,
precisó Mesa, y agregó que el análisis estadístico realizado reveló que la
victoria de Morales en primera vuelta era estadísticamente improbable.
Mesa, además, señala que tras la renuncia y posterior salida del país de
Morales, la Asamblea Legislativa, controlada por el MAS, admitió el fraude
electoral, procedió como debía y continuo con sus funciones durante el gobierno
de transición.
“Partamos de la evidencia de que durante todo el gobierno de Jeanine Áñez funcionó
la Asamblea Legislativa Plurinacional que estaba bajo control del MAS que tenía
2/3 en ambas cámaras, cuyos presidentes en el período noviembre 2019-noviembre
2020 fueron Eva Copa en el Senado y Sergio Choque en Diputados”, expresó.
En un recuento de situaciones elaborado por el exmandatario, se señala que el
MAS admitió el fraude en 4 oportunidades, primero cuando se aprobó la Ley 1266
de 24 de noviembre de 2019, por unanimidad de votos y sancionada por la
entonces presidenta del senado Eva Copa Murga, en esta se anulan las elecciones
2019, se admite la auditoria de la OEA y se convoca a nuevos comicios.
Posteriormente, la ley 1270 del 20 de enero de 2020 es sancionada por Eva Copa
Murga, en esta se reconoce el carácter Constitucional del Gobierno de Jeanine
Áñez, se prolonga su mandato y el de la ALP para hacer posible la realización
de elecciones.
Para evitar cualquier confusión en torno a las personas que alcanzaba la
prórroga del mandato de autoridades electas de la Ley 1270, el mismo día 20 de
enero de 2020, antes de la sanción de la citada Ley, la Asamblea Legislativa,
controlada en 2/3 por el MAS, consideró y aceptó la renuncia presentada el 10
de noviembre de 2019 por Evo Morales y Álvaro García Linera. De ese modo, el
MAS aceptó legalmente que estas renuncias y la incuestionable legitimidad de la
sucesora de Morales, la presidenta Jeanine Áñez, siendo la tercera vez que se
acepta el fraude electoral de 2019.
A esto se suma que el 21 de mayo de 2020 en un programa televisivo, el entonces
candidato Luis Arce admitió la constitucionalidad del mandato de Jeanine Áñez:
“Es Presidenta transitoria constitucional”.



