Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: miércoles 28 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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La auditoría de la
Organización de Estados Americanos (OEA) a los comicios de octubre de 2019 se
realizó in situ y contó con el trabajo de 36 especialistas y auditores de 18
nacionalidades. Ese análisis de integridad electoral se efectuó a “invitación”
del entonces gobierno de Evo Morales, cuya administración acordó que sus
resultados serían vinculantes.
El tema cobra
actualidad después de que la Fiscalía General del Estado cerrara el caso
denominado fraude electoral tras conocerse el informe de una pericia que
encargó al Grupo de Investigación Deep Tech Lab de Bisite de la Fundación
General de la Universidad de Salamanca (España), trabajo que fue realizado por
un docente y dos estudiantes basado en el cuaderno de investigaciones de
la Fiscalía.
El equipo que
realizó la auditoría estuvo integrado por 36 especialistas y auditores
internacionales de 18 nacionalidades, entre los que figuraban abogados
electorales, estadísticos, peritos informáticos, especialistas en documentos,
en caligrafía, en cadena de custodia y en organización electoral, según el
informe de hallazgos preliminares.
El equipo de
expertos internacionales y auditores arribó a Bolivia el 31 de octubre de 2019
y comenzó sus actividades el 1 de noviembre. El informe preliminar fue difundido
el 10 de noviembre de 2019.
En una de las
conclusiones de ese documento se lee: “El equipo auditor no puede validar los
resultados de la presente elección, por lo que se recomienda otro proceso
electoral. Cualquier futuro proceso deberá contar con nuevas autoridades
electorales para poder llevar a cabo comicios confiables”.
El 10 de noviembre
de 2019, Morales renunció a la presidencia el mismo día en que se conoció el
informe preliminar de la auditoría de la OEA.
Esa auditoría se
realizó a invitación del gobierno del entonces presidente Evo Morales. El
22 de octubre de 2019, el entonces canciller Diego Pary envió una misiva a Luis
Almagro, secretario general de la OEA, en la que hace extensiva la invitación
“para que se realice una auditoría al cómputo oficial de votos del proceso
electoral en curso, para verificar la transparencia y legitimidad del mismo”.
Ya en el acuerdo,
suscrito por Pary y Almagro el 30 de octubre de 2019, se establece en el punto
seis que “el resultado del informe de auditoría será vinculante para las dos
partes”.
El informe final de
la auditoría fue conocido públicamente el 4 de diciembre de 2019. En ese
documento se concluyó: “El equipo auditor ha detectado una manipulación dolosa
de los comicios en dos planos. A nivel de las actas, a partir de la alteración
de las mismas y la falsificación de las firmas de los jurados de mesas. A nivel
del procesamiento de los resultados, a partir del redireccionamiento del flujo
de datos a dos servidores ocultos y no controlados por personal del TSE,
haciendo posible la manipulación de datos y la suplantación de actas”.
En el documento se
clasifican los hallazgos a partir de cuatro categorías: 1) Acciones deliberadas
que buscaron manipular el resultado de la elección, 2) Irregularidades graves,
en las que no es claro si hubo o no la intención de manipulación, pero
que causaron serias vulneraciones en la integridad del proceso, 3)
Errores que “pudieron facilitar acciones que potencialmente sí
vulneraron al proceso”, y 4) Indicios.
Entre las acciones
deliberadas que, según la auditoría “buscaron manipular el resultado de la
elección”, figuran la “paralización intencional y arbitraria, sin
fundamentos técnicos” del TREP (Transmisión de Resultados Preliminares), la
introducción de servidores no previstos (BO1 y BO20) en la
infraestructura tecnológica, y la configuración -a pedido de vocales del
TSE y de un “asesor”- de un servidor, en una red Amazon ajeno al TREP y
Cómputo, a través de una máquina Linux AMI virtual.
Algunos puntos de la auditoría
- Invitación
El
22 de octubre de 2019, el entonces canciller Diego Pary envió una misiva a
Luis Almagro, secretario general de la OEA, en la que hace extensiva la
invitación “para que se realice una auditoría al cómputo oficial de votos del
proceso electoral en curso, para verificar la transparencia y legitimidad
del mismo”.
- Vinculante
El
30 de octubre de 2019, Pary y Almagro suscribieron el acuerdo
para la realización de la auditoría. En el punto seis acordaron que
“el resultado del informe de auditoría será vinculante para las dos
partes”.
- El
corte
La auditoría establece que hubo una paralización intencional y
arbitraria, sin fundamentos técnicos, del Sistema de Transmisión de
Resultados Preliminares (TREP) al momento en que se llevaban 83,76% de las
actas verificadas y divulgadas, de un 89,34% de actas que ya habían sido
transmitidas y estaban en el sistema TREP. “El TSE ocultó a la ciudadanía,
de manera deliberada, un 5,58% de actas que ya se encontraban en el
sistema TREP pero que no fueron publicadas”, se lee en el informe.
- Dos
servidores
Los auditores de la OEA detectaron que se introdujeron
servidores no previstos en la infraestructura tecnológica (servidores
denominados BO1 y BO20), a los cuales se desvió de “manera intencional el
flujo” de información del TREP. Los servidores se emplearon para la
transcripción y verificación de actas, así como para el flujo de otros
datos asociados provenientes del TREP. El servidor BO1 registró actividad
inclusive durante el tiempo en que el sistema de resultados preliminares
se encontraba “apagado”.
- Paralelismo En el documento se
establece que el esquema tecnológico paralelo y no controlado, que se creó
de manera deliberada, “facilitó un entorno que permitía la manipulación de
datos, suplantación de actas o cualquier maniobra, facilitado por la
volatilidad de la evidencia digital”.
- El
“asesor” El
informe de auditoría establece que a solicitud de los vocales y de un
individuo presentado como “asesor” de los vocales se configuró un servidor
en una red Amazon ajeno al TREP y Cómputo a través de una máquina Linux
AMI virtual. “Cabe resaltar que dicho individuo no formaba parte de la
planta laboral del TSE ni de las empresas auditora o proveedora. Se
constató el acceso desde esta máquina con usuario ec2-user (y también
elevando privilegios a root) en fecha 21 de octubre de 2019 y en plena
ejecución del TREP en su segunda etapa (tras el corte)”, se lee en el
informe.
- Actas
Los auditores revisaron
una muestra de 4.692 actas y e identificaron 226 actas en las que
dos o más actas de un mismo centro de votación fueron llenadas por una
misma persona, “denotando una acción intencional y sistemática para
manipular los resultados electorales y transgrediendo las atribuciones de
los jurados de mesa determinadas por ley”.
- Inhabilitados El informe de la auditoría
constató la inclusión de inhabilitados en la lista de electores para
consulta de actas de mesas. “Es decir, la base de datos del Cómputo
Oficial contenía tanto la lista de habilitados como inhabilitados”, se lee
en el documento.



