Medio: La Razón
Fecha de la publicación: martes 27 de julio de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Judicial
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El exvocal Idelfonso
Mamani, quien dirigió las elecciones de octubre de 2019, que luego fueron
anuladas, habla con La Razón sobre el sobreseimiento para él y
sus excolegas del Tribunal Supremo Electoral (TSE), y el correspondiente cierre
del caso Fraude por parte del Ministerio Público.
—¿Cuál es su opinión sobre el anuncio de la Fiscalía de
este martes?
—Es una resolución
que ha adoptado el Ministerio Público, mediante la que se refrenda la
inexistencia de hechos delictivos. Nunca hemos aceptado (los vocales) los
hechos que nos han atribuido. Más bien la elección de 2019 ha sido
completamente transparente y la propia ciudadanía ha sido parte de las
elecciones. No olviden que el día de la elección el jurado de las mesas es
conformado por ciudadanos sorteados aleatoriamente del padrón electoral, y
ellos son vecinos del recinto, entonces son la mayor garantía de transparencia
en escrutinio y en cómputo.
A la finalización de
su trabajo, el resultado de la elección está (cerca de las 19.00), y lo único
que resta es la sumatoria que se hace en los TED (Tribunales Electorales
Departamentales). Entonces, hasta ese momento todos habían expresado su
conformidad y lo habían declarado públicamente, los observadores
internacionales, nacionales, organizaciones políticas, todos. Entonces, después
se produjo una declaración que dijo lo contrario, que habló de un fraude,
situación que no tenía ningún respaldo, ni consistencia. Pero lamentablemente
se dio lugar a que se hagan investigaciones y que permanezca un proceso sin
base material alguna por bastante tiempo, más de año y medio. Hoy la Fiscalía
hace, con objetividad, lo que corresponde.
—¿Piensa que hubo un objetivo para desacreditar el
trabajo del TSE y los vocales en las elecciones de 2019?
—Se trata de un
hecho que tocó a la democracia boliviana. No les ha importado a ellos (los
denunciantes) quiénes estaban al interior del TSE, quienes estuvieran iba a
pasar lo que ocurrió. Se desacreditó la labor del TSE, se interfirió en la
democracia y la transparencia que se tuvo en las elecciones de 2019. Creemos
que han sido factores ajenos inclusive a la decisión soberana de Bolivia.
—¿Esta decisión echa por tierra el informe y el papel de
la Organización de Estados Americanos (OEA) en esas elecciones?
—El Ministerio
Público optó por solicitar otro informe científico en la Universidad de
Salamanca, que dice que las elecciones fueron transparentes y ningún dato fue
manipulado, concretamente. Con relación al informe preliminar de la OEA, si
refrescamos un poco lo que pasó, se basa o hace apreciaciones subjetivas,
enteramente. Dice que supuestamente existe tal situación y podría generarse
fraude, supuestamente, supuestamente, y todo es supuesto. Supone que podría
haberse roto la cadena de custodia del material electoral, supone que se habría
falsificado actas, y si se habrían falsificado actas no dice qué vocal fue, en
qué número de mesa, qué acta manipuló o adulteró… no dice nada. Son
subjetividades y ese informe carece de toda verdad porque además no lo firma
ningún profesional acreditado, y se supone que fue elaborado por la comisión
que vino a Bolivia. Entonces ese informe no condice con la verdad y falta a la
honestidad. Más aún, el informe final de la OEA refrenda ese informe preliminar
y hace apreciaciones desconocidas en el contexto del proceso electoral
boliviano. Y hasta sorprende. Entonces es difícil discutir las mentiras que
están en esos informes. Son hechos extraídos de otro contexto, es complicado.
—El informe de la Universidad de Salamanca habla de
negligencia…
—En realidad la
negligencia fue por parte de la empresa encargada del sistema TREP (Transmisión
de Resultados Electorales Preliminares). Lo que se dijo anteriormente, utilizó
un servidor más de emergencia para el TREP, no supo ser ágil con la información
y esa es la negligencia, pero no significa que en ese servidor se haya
manipulado o alterado datos, en absoluto, esta información del TREP ha sido
manejada con bastante responsabilidad. Y el mismo 28 de octubre de 2019, la
empresa Neotec, responsable del TREP, hizo una explicación del incidente, y al
final dijo que no hubo ninguna afectación ni peligro para la base de datos,
tampoco de la información en los servidores, entonces ha sido totalmente
transparente en esa parte la empresa. Y la compañía auditora, Ethical Hacking
corrobora, que el incidente con el servidor fue analizado y auditado
inmediatamente, y dijo que la información ha sido manejada en su integridad,
garantizando la integridad de todos los datos y la seguridad correspondiente.
Entonces, nunca ha estado en duda la transparencia e integridad de los datos
desde el TSE. Desde la empresa que administró el TREP y la firma auditora, más
bien han garantizado con rigurosidad el manejo de la votación popular.
—Este sobreseimiento, ¿abre las puertas para que ustedes,
como exvocales acusados, abran un proceso?
—En un Estado
democrático garantista no se puede permitir que hayan vulneraciones de derechos
y supresión de garantías constitucionales que han llegado a marcos fuera del
límite, inconcebibles, cuando se ha perseguido a personas encargadas de las
elecciones sin que haya un elemento material, objetivo que pueda dar lugar a
que se abra una investigación. Todos los delitos que se nos atribuyeron han
sido denuncias falsas, temerarias, porque no han adjuntado ningún elemento de
prueba, más que el informe sin firmar que publicó la OEA un 10 de noviembre de
2019. Los procesos iniciados vulneraron los derechos humanos y garantías
constitucionales, y un país en Estado de derecho debe reparar esos derechos
vulnerados.
Vamos a generar las
acciones necesarias para que los denunciantes que hicieron que se abra este
proceso, sin tener ningún elemento material, sean sancionados. Buscaremos por
lo menos justicia, que se nos restituya todo lo perdido; sin embargo
mínimamente deben hacer una satisfacción pública del honor de esas personas que
han sido indebidamente perseguidas.



