Medio: Opinión
Fecha de la publicación: viernes 23 de julio de 2021
Categoría: Institucional
Subcategoría: Tribunal Supremo Electoral (TSE)
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El Relator Especial de la ONU sobre la Independencia de
Magistrados y Abogados, Diego García Sayán, se pronunció este viernes sobre la remoción
de vocales electorales en Bolivia y consideró que se trata de una situación
“muy grave para el Estado de Derecho”.
“Son preocupantes los actos que vienen afectando la
integridad de los tribunales electorales en Bolivia. Esto es grave para el
Estado de Derecho. Sigo con atención acciones que podrían socavar la esencial
independencia de estos órganos judiciales”, tuiteó el peruano García-Sayán.
El Relator la Organización de Naciones Unidas se pronunció
después de que el presidente Luis Arce, por decretos, cesó en el cargo a
vocales electorales departamentales elegidos por Jeanine Añez, pero también la
justicia dejó sin efecto la elección de cuatro vocales en Beni por un proceso
anterior a su designación y a pesar de que ellos ya administraron las elecciones
de 2020 y 2021.
García Sayán sostuvo que la “remoción abrupta de vocales de
tribunales electorales afectan garantías jurídicas y democráticas” y recordó
que los mismos “fueron designados a partir de un mandato para renovar las
autoridades electorales que había sido establecido por unanimidad en la
Asamblea Legislativa el 2020”.
Señaló que “los principios de inamovilidad, así como de
debido proceso son esenciales para proteger las instituciones judiciales”.
Llamó también a que se garantice un clima propicio para que
los integrantes de los tribunales electorales desarrollen su labor con las
debidas garantías.
El pronunciamiento de García Sayán se suma a otros en la
misma línea, como del director de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco,
quien consideró que la remoción de vocales viola las garantías de ley.
De acuerdo con la norma boliviana, el presidente o presidenta
del Estado designa a uno de los cinco vocales de los Tribunales Electorales
Departamentales (TED) y su periodo en el cargo es de seis años.
Jeanine Añez, cuando asumió la presidencia del Estado, nombró
a un vocal en el Tribunal Supremo Electoral y en cada uno de los tribunales
departamentales, pero en el caso de ocho departamentos Arce determinó cesar en
funciones a las autoridades designadas por Añez para poner a otras personas.
Los decretos que emitió Arce para el cambio de vocales
consideran a las autoridades electorales como “funcionarios designados” en el
marco de la Ley del Estatuto del Funcionario Público, cuyo nombramiento se basa
en “confianza”.
También menciona que la legitimidad del mandatario deviene
del voto popular, a diferencia de un “gobierno transitorio”.
La oposición rechazó el criterio del mandatario y reivindicó
que la garantía de independencia del Órgano Electoral es su inamovilidad en el
periodo de funciones. Comunidad Ciudadana señaló que un vocal no puede ser
tratado como un funcionario subordinado a otro órgano, puesto que el Órgano
Electoral es un poder del Estado.



