Medio: El Deber
Fecha de la publicación: jueves 22 de julio de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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El Gobierno definió que el Censo de Población y Vivienda
se realizará el 16 de noviembre de 2022 y se deberá esperar un año para la
difusión de los resultados. Desde las alcaldías y gobernaciones del país
celebran la decisión, pero anuncian más control.
“Hoy (por ayer) en Gabinete aprobamos el Decreto Supremo
que declara prioridad nacional el Censo de Población y Vivienda 2022. Nuestro
Gobierno, como comprometió, garantiza el financiamiento y respaldo
institucional para realizar el Censo Nacional en noviembre 2022”, publicó
el presidente Luis Arce en Twitter.
El Ministerio de Planificación para el Desarrollo y el
Instituto Nacional de Estadística (INE) serán las instituciones que ejecutarán
las acciones y actividades para llevar adelante la encuesta, en lo
que respecta a la dirección, planificación, coordinación, procesamiento y
difusión de información, plasmadas en un decreto supremo.
Las autoridades del país celebraron la decisión. El
alcalde cruceño Johnny Fernández recordó que el 1 de julio envió al gobierno
una propuesta de decreto supremo para la realización del censo y complementó:
“Estos últimos días mandamos cartas al presidente del Estado, y el
proyecto de decreto es similar a nuestra propuesta. Celebramos que hasta
noviembre se haga realidad”.
Señaló que como beneficio, “casi 500.000 nuevos
habitantes de Santa Cruz tendrán su coparticipación tributaria, más de Bs
200 millones, que percibiremos desde el 2023”. Sin embargo, manifestó que se
hará un seguimiento cercano para garantizar la transparencia del proceso.
Por su parte Efraín Suárez, secretario de Justicia de la
Gobernación cruceña, señaló que la decisión del Ejecutivo responde a una
necesidad apremiante que tiene el departamento de contar con datos
demográficos oficiales y precisos actualizados, los cuales permitirán realizar
una justa distribución de los recursos.
Anunció, igual que el alcalde Fernández, que el próximo
paso como Gobernación será realizar la fiscalización de todo el proceso previo
al Censo para que se haga en función a la norma vigente y respetando
los derechos de todos los cruceños. “Estamos dispuestos a coordinar con el
Ejecutivo y con todos los niveles del Estado”.
Rómulo Calvo, presidente del Comité pro Santa Cruz,
saludó la decisión del Gobierno de desarrollar el censo en 2020 y
comentó que se exigirá que su realización se la haga de manera transparente,
idónea y respetando la ley.
“En el censo de 2012 creemos que más de 300.000 cruceños
no fueron contabilizados, eso significa que hubo menos recursos y menos
planificación. Ahora seremos celosos y vigilantes del desarrollo de este
proceso para que se contabilicen los datos exactos”, acotó.
Calvo resaltó que el desarrollo de esta actividad
nacional permitirá una distribución justa de los recursos económicos a los
municipios y gobernaciones del país.
La alcaldesa de El Alto, Eva Copa, señaló que es positiva
la decisión, pero para su despacho implicará la implementación de estrategias para
que el resultado sea lo más real posible. “Tendremos que buscar mecanismos
para que la gente se quede a censarse acá y no vaya al área rural porque
tenemos algunos distritos en los que, lamentablemente, están en el área rural y
algunos alcaldes condicionan este tema. Vamos a buscar acciones para que no
salgan”, señaló Copa.
De hecho, la Alcaldía de El Alto conformará una comisión
técnica para ver los mecanismos de coordinación con el Gobierno y
planificar de manera adecuada la ejecución del Censo.
El alcalde de La Paz, Iván Arias, expresó que recibe la
noticia “contentísimo con la convocatoria”, pero complementó que la
preocupación “es que cuente con una instancia de credibilidad, de
confiabilidad y que no ocurra lo que pasó en 2012, que en una primera instancia
se emitieron unos datos, luego otros y al final dejaron de tener
confiabilidad”. Como segundo requisito, solicitó que los datos “bajen hasta el
nivel de barrio”. Por eso propuso la conformación de una comisión que “sea la
garantía”.
El burgomaestre de Cochabamba, Manfred Reyes Villa,
hizo notar que el municipio bajo su jurisdicción creció mucho y que el
censo servirá para tener claridad distribución de recursos.
“Hoy tenemos más de 800.000 habitantes solo en Cercado y
dos millones en el departamento. Tenemos un índice demográfico alto, ahora
tenemos que ver con el censo en qué situación estamos. Todos quieren venir
al corazón de Bolivia”, dijo a los medios.
A través de un tuit desde su cuenta oficial, la
Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB) celebró el anuncio
del Gobierno sobre la realización del Censo de Población y Vivienda
previsto para noviembre de 2022.
“Celebramos la decisión del presidente Luis Arce de
definir con precisión la fecha del Censo de Población y Vivienda y considerarlo
de prioridad nacional”, señala la primera parte de una escueta reacción
que emitieron los privados luego de conocer el anuncio oficial.
“El censo permitirá tener información actualizada y
concreta sobre la realidad demográfica, económica y social de todos los
departamentos para planificar el futuro con más certeza y equidad”,
complementa el tuit.
En el ámbito legislativo, la noticia tomó por sorpresa a
los oficialistas, aunque apoyaron la decisión del Ejecutivo. El presidente del
Senado, Andrónico Rodríguez (MAS), comentó que “el censo es un hecho que tiene
que darse entre el 2022 y 2023, no más allá. Eso está sujeto a que el
Ejecutivo, la instancia que corresponde, ofrezca las condiciones. Si ya fijó
fecha, estamos seguros que todo está dispuesto para que así sea”.
La ruta al Censo
El director de la Fundación Jubileo, Juan Carlos Núñez,
explicó que tras el anuncio que hizo el gobierno este miércoles, se vienen
seis pasos rumbo al censo.
El primer paso y clave, es la actualización cartográfica.
“Esto permite establecer dónde están las viviendas, primero, y durante el
levantamiento de la información, dónde están las familias”.
Seguidamente, la definición de la boleta censal es
importante. En este paso se definirá qué preguntas entrarán, “cuál será la
información específica que se levantará”.
El tercer paso es el proceso de capacitación de los
encuestadores. “En el anterior censo participaron como 200.000 personas en
todo el proceso. Es un trabajo de mucha magnitud”.
En cuarto lugar, se debe proceder a realizar una campaña
de información y de sensibilización de la población, para que la
participación sea masiva.
Posteriormente, llega la realización del operativo censal,
que en este caso se ha determinado que será el 16 de noviembre del próximo año.
Finalmente, la presentación de resultados. El Gobierno
señaló que este último paso tomará al menos un año.
En cada una de estas etapas, existen instituciones
académicas –como las universidades- y otras instancias de sociedad civil con
amplio conocimiento y capacidades para aportar en cada tarea, incluyendo la
promoción e información para la participación ciudadana, hasta llegar a la
difusión de los resultados oficiales.
“Tanto la voluntad política expresada por el Gobierno,
como la corresponsabilidad ciudadana, deben precautelar la independencia y el
fortalecimiento del INE, la entidad técnica que debe presentar resultados
confiables”, dijo.



