Medio: La Razón
Fecha de la publicación: jueves 22 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Días antes de la renuncia de Evo Morales en 2019, obligada
por una crisis política, un motín policial y la “sugerencia” de dimisión
presidencial de las Fuerzas Armadas, Luis Fernando Camacho solicitó a la
Cancillería de Argentina refugio en caso de fracasar en su intento de derrocar
al mandatario.
La información fue confirmada entonces a La Razón por
fuentes de la legación de ese país en Bolivia. Camacho, entonces presidente del
Comité pro Santa Cruz, se reunió en Santa Cruz con el cónsul argentino, acompañado
de su entorno.
Esta reunión —que debía considerar la eventual autorización
a la solicitud— no fue coordinada con el embajador de entonces, Normando
Álvarez, sino directamente con la Cancillería en Buenos Aires.
Un cable al que accedió la periodista Alejandra Dandan
(portal Cohete a la Luna) corroboró la reunión y los motivos. En su reportaje
publicado el 17 de noviembre de 2019, la periodista argentina contó los
detalles de esa reunión.
Dijo que esa cita estaba inicialmente prevista para el 1 de
noviembre, pero por fin se cumplió el 4 de noviembre, a seis días de la
renuncia de Morales. Contó que Camacho “pidió asilo al consulado argentino ante
un eventual fracaso de lo que llamaba ‘insubordinación civil’”.
No solamente estuvo el cónsul argentino, sino también su
colega español. Dandan relató que ambos cónsules “buscaron disuadir
al fanático empresario de lo que consideraban una locura”.
Al final, la que debía encargarse de la tramitación del
asilo era la Embajada de Argentina en La Paz, que no conocía el hecho.
Desde esa vez, Camacho no habló de esa reunión.
La noche del lunes 4 de noviembre, Camacho llegó
sorpresivamente a La Paz, un día antes de lo previsto. Previamente, en un
cabildo en Santa Cruz, desafió a Morales a renunciar, por quien incluso redactó
una carta de dimisión.
“Yo personalmente le voy a llevar esta carta a La Paz,
llegará sin armas, solo con la Biblia en la mano derecha y con su carta de
renuncia en la otra mano. Y tengo fe de que regreso a Santa Cruz son su
renuncia firmada”, retó.
El sábado 2 de noviembre, en un encendido cabildo al pie del
Cristo Redentor en Santa Cruz, Camacho había invocado a los Fuerzas Armadas,
había anunciado el “punto final” del gobierno de entonces y había conminado a
Morales a renunciar en 48 horas.
Entonces agradeció a la cúpula castrense por “no aceptar las
órdenes de disparar contra su pueblo”. “En este momento tan dramático y crucial
de nuestro país, deben estar al lado de su pueblo; no se dejen amedrentar por
ambiciones desmedidas; el que gobierna pasa, el pueblo perdura y Dios castiga”,
dijo el dirigente.
“El lunes (4 de noviembre), el hombre se va de Palacio, eso
se los prometo”, arengó Camacho.
Morales renunció el 10 de noviembre, presionado por las
movilizaciones de Camacho, los cuestionamientos a los resultados de las
elecciones del 20 de octubre, un motín policial y la “sugerencia” de dimisión
presidencial de las Fuerzas Armadas.
Ese día, Camacho plantó en el Palacio de Gobierno la carta
de renuncia de Morales que redactó, una Biblia y la bandera tricolor en el hall
del Palacio de Gobierno.



