Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: viernes 23 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Analistas políticos coincidieron en que la estrategia de
procesos y encarcelamientos a exautoridades, exjefes militares y policiales y
representantes de la oposición fue efectiva. El Gobierno con estas acciones
logró silenciar a los contrarios al Movimiento al Socialismo (MAS).
Luego de la victoria del presidente Luis Arce, la Fiscalía
dio curso al proceso del supuesto “golpe de Estado”. Después de las elecciones
subnacionales se ejecutaron las órdenes de aprehensión y citaciones en contra
opositores. Los primeros en ser detenidos, en marzo, fueron la expresidenta
Jeanine Añez y sus exministros Álvaro Coimbra y Rodrigo Guzmán.
Luego vino la captura de líderes de la Resistencia Juvenil
Cochala, policías, militares y exfuncionarios de los ministerios de Gobierno y
Defensa. A su vez abrieron causas en contra de otros líderes opositores.
Debido a ello una comisión de diputados y senadores de
Creemos y Comunidad Ciudadana (CC) viajó a Estados Unidos para denunciar a
organismos internacionales “persecución política y violación a derechos
humanos” desatada por el Gobierno de Arce.
El politólogo Carlos Cordero detalló que hay cuatro tipos
oposición. La primera, ciudadana, la cual se movilizó en 2019; la segunda,
quienes están en la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP); la tercera, las
autoridades regionales y la cuarta, los líderes políticos.
Cordero explicó que estos cuatro sectores quedaron plenamente anulados a causa de los procesos y el encarcelamientos de exautoridades y exjefes policiales y militares.
“En el caso de los representantes políticos en el
Legislativo hay inexperiencia y hacen lo que pueden. Las autoridades regionales
están concentradas en su gestión y si quieren hacer política, se les
activan procesos. El resto está amedrentado, perseguido judicialmente”,
puntualizó.
El analista político Ludwing Valverde sostuvo que la
oposición aún no cuenta con una agenda de país y acercamiento con la
ciudadanía, lo cual hace que en el futuro cercano se conviertan en
funcionales al partido de gobierno y en las futuras elecciones pueda ser la
mayor fortaleza del Movimiento al Socialismo (MAS).
“Los procesos judiciales han logrado que baje el perfil
de la oposición, esa estrategia ha sido efectiva. No se puede negar que hay una
persecución política y una estrategia de anular a todos lo que sean contrarios
al MAS, y se lo hace también de manera ejemplificadora, lo podemos ver con los
arrestos a exautoridades”, explicó.
Evo fue más hábil que la oposición
Luego de que Evo Morales renunció, se aseguró de salir del país
a una nación aliada, como México, en primera instancia. Posteriormente a
Argentina, que fue su centro de operación política para la campaña electoral de
2020.
Pese a que los convenios internacionales establecen que los
asilados o refugiados no puede hacer política, las administraciones mexicana y
argentina incumplieron estos tratados. Esto le permitió a Morales hacer
política, criticar constantemente al gobierno transitorio e impulsar la
narrativa del “golpe de Estado”.
A esto se sumó la representación parlamentaria del MAS que
fue contestataria a la gestión transitoria. Incluso, en ese momento quienes
estaban en función de Gobierno, denunciaron trabas de la ALP.
“Morales fue más hábil que Añez, tenía muchos amigos en
América Latina. Tenía también más recursos humanos y económicos que lo
respaldaban. La señora Jeanine Añez cometió errores, como postergar las
elecciones y convertirse en candidata, y eso la condenó políticamente”, afirmó
Cordero.
Valverde aseveró que la exmandataria pecó de confiada y fue
mal asesorada porque se postuló tanto para las elecciones presidenciales y
subnacionales, cuando no tenía respaldo. Agregó que se dejó engañar con la
aceptación que tuvo al asumir la Presidencia, creyendo que ese apoyo
se iba a concretar en las urnas. También jugó en contra la división de la
oposición.



