Medio: El Potosí
Fecha de la publicación: martes 20 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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El capitán José
Gabriel Vargas, uno de los acusados en el caso “motín”, tiene en su contra un
nuevo proceso disciplinario dentro de la Policía, después de haber realizado
declaraciones la semana pasada ante medios de comunicación denunciando
presuntas irregularidades en su procesamiento, informó su abogado
Patricio Vargas.
“Lamentablemente el
capitán Gabriel Vargas está siendo víctima de persecución, porque concluida la
audiencia de juicio oral, él hizo afirmaciones que son reales, pero
lamentablemente esto ha servido para el día de hoy se le informe que se le está
iniciando otro proceso disciplinario por haber brindado esas informaciones,
vale decir, denunciar que está siendo víctima de una persecución”, manifestó el
abogado en entrevista con ERBOL.
El pasado viernes,
el capitán Vargas denunció en Cochabamba que se estaba “fabricando” pruebas en su
contra en el caso “motín” y que existe una presión política para “volarle la
cabeza”. Dijo que no tiene miedo al proceso porque lo considera injusto.
Para sustentar las
afirmaciones, su abogado explicó que se está acusando al capitán en base a un
CD que contiene imágenes que serían de 2020, sin embargo, reveló que no se le
ha rechazado la proposición de pericias para determinar si las grabaciones son
manipuladas.
Asimismo observó que
se haya llamado a audiencia de juicio, pasando por alto que en instancia de
amparo se había establecido la suspensión del proceso. Si bien el juicio fue
postergado hasta el 27 de julio, también rechazó que se haya establecido una
fecha como si ya se supiera cuál será el resultado del recurso en la vía
constitucional.
Mencionó que también
se les ha negado una copa del CD de pruebas y el acceso a los medios de
comunicación al juicio.
Al igual que su
defendido, el abogado negó que en 2019 haya existido un motín. Señaló que
entonces había una orden de repliegue frente a la situación convulsionada y
que, cuando los efectivos estaban encuartelados en Cochabamba, manifestaron su
algarabía cuando se conoció del cambio del entonces comandante departamental
Raúl Grandi a quien se vinculaba con grupos del Chapare.



