Medio: Correo del Sur
Fecha de la publicación: martes 20 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Mientras arrecia la
polémica por las municiones antidisturbios argentinas, el expresidente Evo
Morales, acusó ayer a Argentina, Brasil, Unión Europea, obispos y Estados
Unidos de participar en el supuesto “golpe de Estado”. El exmandantario se
estrelló también contra Carlos Mesa acusándolo de justificar el ingreso del
material antidisturbios.
El gobierno de Luis
Arce y el Movimiento Al Socialismo (MAS) sostienen que en los conflictos de
octubre y noviembre de 2019 y en la salida de Evo Morales del poder hubo participación
de otros países.
El Mandatario afirmó
la anterior semana que el “golpe” contra Morales “contó con un decidido apoyo
internacional” y el vocero presidencial, Jorge Richter, adelantó que el
Gobierno nacional investiga la participación de Brasil y Chile.
En la misma línea,
Morales acusó a los embajadores de Brasil y la Unión Europea (UE) de participar
en el “golpe” de 2019, al señalar que antes de su salida del poder “hubo
reuniones preparatorias”.
“El embajador de
Brasil participó del golpe. Estoy seguro de que en cualquier momento va a
estallar cómo aportó Brasil al golpe de Estado. El embajador de la Unión
Europea también intervino. No puedo creer: Europa participando del golpe de
Estado”, señaló el líder del MAS en una entrevista con el diario argentino
Página 12, ayer.
También volvió a
arremeter contra Estados Unidos, país al que menciona como la “dirección” del
“golpe”.
“Claro, ellos no
aceptan que los llamados ‘indios’ podamos garantizar la liberación del pueblo.
No aceptan que nuestro modelo económico liberado del neoliberalismo resultó
mejor en crecimiento económico y en la reducción de la pobreza”, argumentó.
Sin embargo, en la
misma entrevista, Morales dijo que renunció “para evitar que haya muertos” en
su gestión.
“El mando militar de
entonces, faltando diez días para el golpe, me dijo que no podía defender la
democracia. Me dijeron que las balas solo le iban a dar una hora o dos horas y
nada más. Pero yo no iba a comprar balas, toda mi vida trabajé por la vida.
(...) Entonces cuando vi que en el golpe había policías y militares pensé que
lo mejor era renunciar para evitar que en mi gestión haya muertos”, señaló.
Morales, en una
alocución radial, el domingo, se refirió a la jerarquía de la Iglesia católica
como “golpista” por supuestamente apoyar la gestión de Jeanine Áñez.
“El #PlanCóndor fue dirigido por EE.UU y dictaduras; hoy el #PlanCóndor2, para desestabilizar gobiernos progresistas en América Latina, es apoyado también por la Unión Europea y algunos de sus gobiernos, tanto que su presentante en Bolivia, participó en golpe de Estado” (sic), dijo Morales a través de su cuenta de Twitter.
De acuerdo con la
versión del ministro de Gobierno Eduardo Del Castillo, “en este plan participó
activamente el Gobierno de EEUU a través del exsubsecretario adjunto del
Departamento de Estado de asuntos del hemisferio occidental de Estados Unidos,
Kevin O'Reilly”, durante la gestión de Donald Trump.
Dijo que este
exfuncionario estadounidense llegó en julio de 2019 a Bolivia y se reunió con
varios líderes opositores; desde entonces, dijo el ministro, “empezó a
asentarse el discurso de fraude electoral y que luego fue utilizado como
bandera en los conflictos de octubre y noviembre de aquel año”.
“Y así estaría
adelantando los hechos y marcando la hoja de ruta en Bolivia y en el mundo
respecto a las elecciones de octubre de 2019, siguiendo este manual”, apuntó
Del Castillo.
CONTRA LA IGLESIA
“No es posible que
nuestro padre, nuestro obispo (Sergio) Gualberti coincida con Camacho (…) ¿Los
golpistas qué dijeron? 'Hordas masistas'. Y ahora nuestros padres, nuestro
obispo dice 'demonios de un solo color', se refiere al MAS (el Arzobispo de
Santa Cruz habló en pasados días de 'expulsar los demonios de nuestra
sociedad, las injusticias, discriminaciones, amenazas y los avasallamientos,
hechos que atentan a la convivencia pacífica y democrática (…) Nuestro país
parece ser el hogar solo para los que toman una camiseta determinada y no para
todos sus habitantes ') ”, afirmó Morales el domingo. Más adelante, acota: “… y
directamente nuestro obispo nos dice 'demonios los del MAS de un solo color',
use el poder de Cristo para expulsar a los demonios. Si fuera ver paisano, a
expulsar del Palacio entonces, otro golpe.
Al respecto, el
presidente de la Conferencia Episcopal de Bolivia, monseñor Ricardo Centellas,
dijo que las declaraciones del Arzobispo de Santa Cruz, fueron sacadas de
contexto.
¿GRANADAS DE GUERRA?
El embajador
argentino en Bolivia, Ariel Basteiro, dijo que en el lote de material represivo
que el Gobierno de Mauricio Macri envió al país vecino en noviembre de 2019,
cuando se consolidó el golpe de Estado contra el entonces presidente Evo
Morales, “había granadas de gases de Estados Unidos”.
“En el lote donde
estaba gran parte del arsenal había granadas de gases de Estados Unidos. Lo que
no se sabe es si estaban antes o llegaron junto con lo que envió Argentina”,
dijo el representante diplomático en diálogo con Radio del Plata.
Basteiro dijo en ese
contexto que “se inclinaba” en pensar que los gases estadounidenses “ya estaban
en el negocio”.
El embajador
calificó como “inexplicable” que Mauricio Macri haya enviado “municiones
argentinas y armas de contrabando de manera ilegal a Bolivia”, pero aclaró que
no estaba “extrañado” por el accionar del expresidente.
“Es cierto que me
sorprendió cuando encontré la nota y confirmamos que Argentina había enviado
armamento en medio del golpe de Estado. Pero si hicieron una triangulación con
Estados Unidos, me sorprendería más por lo arriesgado e impune que podría ser
una acción como esta”, afirmó.



