Medio: El Deber
Fecha de la publicación: martes 20 de julio de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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El ministro de
Gobierno, Eduardo del Castillo, informó este lunes que el Gobierno de Donald
Trump estuvo involucrado en la versión de fraude en 2019, año del golpe de
Estado. Mientras, en Argentina, el juez Javier López Biscayart habilitó la
feria judicial para que avance la causa por contrabando agravado de armas a
Bolivia en la que están imputados el expresidente de ese país Mauricio Macri,
los exministros Patricia Bullrich, Oscar Aguad, el ex embajador Normando
Álvarez García y el ex jefe de Gendarmería Gerardo Otero. Ordenó, además, una
serie de medidas que había solicitado el fiscal Claudio Navas Rial.
“En julio de 2019,
el 24 de julio, el subsecretario adjunto del Departamento de Estado de Estados
Unidos para Asuntos del Hemisferio Occidental, Kevin O’Reilly, del gobierno de
Trump, llegó a Bolivia; se reunió con los embajadores de Perú, Argentina,
Brasil, la OEA y la Unión Europea. Este señor empezó a insinuar la posibilidad
de un fraude en Bolivia, sin pruebas”, aseveró la autoridad gubernamental.
Del Castillo recordó
que el 20 de octubre de 2019, jornada de elecciones presidenciales en Bolivia,
el candidato de la alianza Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa, se declaró
ganador, cuando el conteo de votos no había finalizado y el postulante del
Movimiento Al Socialismo, Evo Morales, tenía ventaja en los datos de votación.
“El 21 de octubre,
al día siguiente, se inician las movilizaciones en nuestro país, siguiendo el
manual de los Estados Unidos sobre un supuesto fraude electoral. Días más
tarde, el 24 de octubre, en el cómputo oficial, cuando llega al 99,99% del
escrutinio, se vislumbra ante el pueblo boliviano y el mundo que Evo Morales
había resultado ganador con una ventaja del 10,56% sobre el candidato Carlos
Mesa”, sostuvo.
Acusó O’Reilly de
insinuar la probabilidad de un fraude cuando se reunió con varios diplomáticos
y que eso contribuyó al escenario de conflictos en el país. Posteriormente, la
OEA confirmó que sí hubo y eso desencadenó la renuncia y salida de Morales del
país.
En Buenos Aires, el
juez López Biscayart le dio curso a buena parte de los pedidos del fiscal Navas
Rial sobre la acusación contra el exmandatario Macri y dos de sus exministros.
Medios argentinos informaron que no se conoce aún todo lo que requirió el
fiscal.
Las medidas de
prueba que pidió el juez buscan reunir la documentación de Cancillería, los
ministerios de Seguridad y Defensa, la Aduana, la Fuerza Aérea y la Agencia
Nacional de Materiales Controlados (Anmac), desde documentos hasta registros
fílmicos del momento de carga y descarga del avión que llevó las armas a
Bolivia.
En la resolución del
juez López Biscayart también consta que la exministra Bullrich designó como
abogado a Julián Marcelo Curi, que fue subdirector de migraciones durante el
gobierno de Macri. Y que rechazó la pretensión de la Unidad de Información
Financiera (UIF), el organismo antilavado, de meterse en la causa. Las
investigaciones se realizan en dos países e involucran, por ahora, al entonces
gobierno argentino.



