Medio: El Diario
Fecha de la publicación: martes 20 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Militares y expertos
coincidieron ayer, por separado, que el armamento recibido por los Diablos
Negros, dependientes de la Fuerza Aérea Boliviana, que llegó de Argentina junto
con los integrantes del grupo de élite Alacranes el 13 de noviembre de
2019 no alcanzaba ni para armar a un regimiento, para promover un proceso
sedicioso o para traficar con armas, como denuncia el Gobierno.
El ministro de
Defensa, Edmundo Novillo, explicó que el material bélico que llegó fue
registrado en 27 ítems de un manifiesto. Entre ellos se describe la
remisión de 10 bultos de chalecos, 27 bultos de cargadoras Block, fúsil Colt
M4, un bulto de escopetas Franchi Spas 15 calibre 12/70, sub fusil
Misión ametralladora MACAL, dos bultos de visor nocturno, dos bultos de visión
modular, 2.459 cartuchos de calibre 9 mm y 750 bultos de cartuchos calibre
5.56.
Recalcó que fueron
enviados el 12 de noviembre de 2019, con una lista con los nombres de cada
persona, sus chalecos, pistolas, cargadores y cascos.
El experto Samuel
Montaño consideró que con esta denuncia el Gobierno está “incurriendo
en un papelón” porque es normal que las embajadas de un país, cuando
se genera un conflicto interno como el que se dio en el Bolivia tras el fraude
de las elecciones de octubre de ese año, la protesta de los 21 días, y la renuncia
y salida del país del expresidente Evo Morales, mantienen una escuadra, un
pelotón, para proteger la infraestructura y a los diplomáticos si son atacados.
“Eso está permitido
a escala internacional. Si usted revisa la lista de 10 a 12 hombres, y compara
con la lista de armamento, coincide con el número integrantes del grupo
Alacranes. Por ejemplo, si suma usted el material de fusilería, coincide
con la cantidad de personal trasladado”, dijo.
El avión Hércules
llegó efectivamente a una pista militar. “No podía entrar en plataforma civil. Cada
carabina pesa 3,5 kilos, multiplique por cinco, son más de 18 kilos, el
peso de una garrafa de gas. Los fusiles, pesan de 4 a 4,50 y los traen en
cajas”.
Advirtió que cuando
descendieron del avión, “obviamente la FAB debe registrar qué traían en
esas cajas. Por ese motivo se levantó un listado y ese documento es el que
llegó a manos del ministro Novillo”, señaló Montaño.
El experto hizo
notar que no es un armamento homogéneo, lo que es típico de los grupos tácticos
de operación. “Eso demuestra que trajeron armamento para contrarrestar
distintos niveles de amenazas, desde escopetas con balines, hasta
fusiles de repetición”, manifestó.
Por otra parte, explicó
que las FFAA bolivianas tienen 50.000 hombres, por lo tanto “es ridículo
que se piense en decir que ese armamento era para apoyar un proceso sedicioso”;
tampoco se puede hablar de contrabando o tráfico de armas porque la cantidad es
mínima.
Por su parte, el
general retirado del Ejército Tomás Peña y Lillo coincidió con la versión de
Montaño. “Las FFAA tienen una cantidad necesaria de material bélico,
el ministro Novillo habla de una cosa de 27 ítems incluidos fusiles M-4,
cargadores y otros, eso definitivamente no alcanza para armar ni siquiera a un
regimiento”.
Complementó que “las
cantidades para un eventual proceso sedicioso o para un presunto
tráfico de armas son ridículas, no tiene sentido. Si hablamos de un avión,
se debe tomar en cuenta que el material bélico llega en bultos mucho más
grandes. Como su peso es enorme, se utiliza transporte marítimo y terrestre”.
Explicó que muy
pocas veces el material de guerra viaja por vía aérea, por el costo “y porque
entra muy poco en una aeronave. Es lógico que esas armas eran para el
grupo táctico argentino, y recuerde que el ministro Novillo mostró la
nómina”, dijo.
El expresidente
Carlos Mesa calificó este lunes como una “tramoya vergonzosa” las
denuncias que surgen desde el Gobierno por el traslado de armamento
desde Argentina y Ecuador a Bolivia, en noviembre de 2019.
El jefe de Comunidad
Ciudadana (CC) considera que la administración del MAS busca sustentar esa
teoría para reforzar su premisa de un supuesto “golpe de Estado” en Bolivia,
tras la renuncia de Evo Morales a la jefatura de Estado.
“Pretende hacerle
creer ahora no solamente a Bolivia, sino a la Argentina y también, incluso, al
Ecuador, que unos gases lacrimógenos y material de defensa de una
embajada fue la base de la construcción de un, comillas, ‘golpe de Estado’”,
dijo en conferencia de prensa el exmandatario.
La otra lista
El Gobierno presentó
otro material que llegó de Argentina en 2019 en ese mismo vuelo, pero que fue
entregado a la Policía, y permanecía en sus depósitos. Apuntan que esa
institución y las Fuerzas Armadas (FFAA) recibieron gran parte del material, pero
también se advierte que existe una cantidad faltante, que pudo ser desviada
a terceras personas.
Por ese material,
que es antimotín, fue que supuestamente el excomandante de FAB Gonzalo Terceros
envió una carta de agradecimiento al exembajador de Argentina Normando Álvarez.
El ministro de
Gobierno, Eduardo del Castillo, involucró al excomandante de la Policía Yuri
Calderón, a Terceros y a Álvarez en el delito de tráfico ilícito de
armas, que en el país tiene una pena de 30 años por las agravantes del
caso.
Señaló que, de
acuerdo con el Código de Procedimiento Penal, la sanción por ese delito es 15
años de cárcel, pero con la agravante de ser personal militar o
policial sube a 30 años sin derecho a indulto.
Actualmente, el
exembajador Álvarez es ministro de Trabajo en la provincia de Jujuy. Entretanto
que el excomandante Calderón está prófugo de la justicia y el
excomandante Terceros está detenido por el caso denominado “golpe”, en
el marco del cual brindó su versión sobre los hechos de 2019 y el rol de Evo
Morales, lo cual desató críticas de parte del MAS.
“Presumiblemente se
ha utilizado (el armamento) en las masacres de Sacaba y Senkata. Del cargamento
ilegal, una gran parte fue a la Policía, otra a la FAB y otra gran
parte estamos investigando dónde se encuentra, o si fue utilizada en las
masacres de Sacaba y Senkata”, dijo Del Castillo.
Aseguró que los
efectivos policiales no usaron ese material en las intervenciones de 2019, por
lo que resta investigar si lo mismo pasó con las FFAA o con la cantidad
faltante del cargamento, razón por la que se continuará indagando cómo fueron
administradas las municiones y los agentes químicos.
Del Castillo
ratificó que el 11 de noviembre el embajador de Argentina en Bolivia envió una
nota a la Cancillería solicitando la autorización para el ingreso de personal,
material y equipamiento para la Agrupación de Fuerzas Especiales denominada
“Alacrán” de ese país. Del Castillo informó que la Policía Boliviana
las autorizó.
También indicó que
el material señalado fue trasladado por el avión Hércules C-130, el mismo en el
que llegó el armamento militar. “Hay dos tipos de materiales que ingresaron al
país ese 13 de noviembre. Uno de manera legal que fue autorizado por el IICUP
con nota previa en cancillería, específicamente para brindar seguridad a la
embajada argentina y otro, armamento antidisturbios no autorizado,
debido que no cuenta con registro formal ni ha seguido los procedimientos
establecidos en la Ley 400”, denunció el titular de Gobierno.
La autoridad aseveró
que, de forma irregular, han ingresado al país cerca de 27.000 cartuchos de
perdigones de goma, 28 gases aerosol MK-4, 19 gases aerosol MK-94, 55 granadas
CN, 53 granadas de gas H y 19 granadas de gas CS.



