Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: lunes 19 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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La noche
del 12 de noviembre de 2019 una aeronave C-130 de Argentina embarcó en el
aeropuerto militar de El Palomar un cargamento que incluyó 8.820 municiones de
distinto calibre, además de unas 26 armas, con destino La Paz, según documentos
que este domingo mostró el ministro de Defensa, Edmundo Novillo.
El avión,
en el que además se trasladaron 11 miembros del escuadrón de élite argentino Alacrán,
llegó aproximadamente a las 5.00 del 13 de noviembre a otro aeropuerto militar,
la Base Aérea de El Alto, donde opera la Fuerza de Tarea Aérea “Diablos Negros”
de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB).
Esa unidad
emitió un informe al ministro Novillo, donde se encuentran fotocopias de la
documentación sobre las armas y municiones, además de una lista de 16 personas
que en ese mismo vuelo salieron del país con destino a Buenos Aires.
De acuerdo al ministro de Defensa de Argentina, Agustín Rossi, la aeronave retornó a su país sin siquiera apagar motores, llevando a esas personas, que eran funcionarios y familiares de la embajada argentina. En ese momento Bolivia vivía una convulsión social con grupos movilizados pidiendo el retorno de Evo Morales, quien tres días antes había renunciado a la Presidencia.
“El
Hércules C-130 no para motores, suben familiares del personal militar y del
personal civil de la Embajada Argentina y vuelve a la Argentina”, relató en
declaraciones al canal estatal Bolivia TV.
Sin embargo,
según Rossi, “no existe constancia” de que el avión haya salido con el
armamento descrito en una carta atribuida al excomandante de la FAB, Gonzalo
Terceros, en la que ese mismo día agradece por el envío de “material bélico”
consistente en 40.000 cartuchos impulsores de gases y otro equipamiento
antidisturbios. La defensa del militar denunció que la carta es falsa.
De acuerdo
al manifiesto de carga mostrado este domingo por Novillo, que tiene sello de la
oficina del aeropuerto militar El Palomar, al avión C-130 se ingresó una carga
consistente en 2.459 cartuchos calibre 9MM; 3.600 cartuchos 12/70; 2.011
cartuchos 7,62MM y 750 cartuchos calibre 5,6 MM.
Además de
las municiones, se registraron 9 pistolas Clock 17 y una Beretta; 6 fusiles; 5
subfusiles y 2 ametralladoras.
El
manifiesto precisa que la remitente es la Gendarmería Nacional de Argentina
(GNA) y el destinatario del armamento también la misma institución.
La
documentación incluye además la lista detallada de los 11 gendarmes del grupo
de élite Alacrán, con una descripción precisa del equipamiento que trae cada
uno de ellos.
El
Gobierno asegura que los pertrechos que llegaron de ese país fueron más de los
que inicialmente se habían tramitado para la seguridad de la embajada y la
residencia argentina cuando Morales aún ocupaba la presidencia de Bolivia.
El sábado,
el ministro de Justicia, Iván Lima, admitió que “efectivamente la solicitud se
hizo cuando estaba en el gobierno el presidente Evo Morales; los ministros
Javier Zavaleta y Carlos Romero tenían el control de la tramitación de este
ingreso de armas. Y se hizo en Argentina por una cantidad mucho menor a la que
llegó al país, es decir, por 3.600 unidades, pero llegaron 70 mil”, declaró.



