Medio: La Razón
Fecha de la publicación: jueves 15 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Reapareció el
exvicepresidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE) Antonio Costas para negar
un fraude electoral en las justas de 2019 y mostrar la inconsistencia de la
“auditoría” de la OEA como el haberse centrado de forma “sesgada” en el 4% de
las actas electorales. No solo eso, habló de un “caballo de troya” porque
Álvaro Andrade de Ethical Hacking resultó –dijo- ser militante de Unidad
Nacional (UN).
Informático de
profesión, Costas puso en duda en una entrevista en la red XTOTV la
confiabilidad técnica de la auditoría instruida por la Organización de Estados
Americanos (OEA) a las elecciones de octubre de 2019 y observó un trabajo “político”
de Ethical Hacking
Costas habló de un “caballo de troya” al referirse al trabajo de Ethical
Hacking, contratada para auditar el sistema de Transmisión de Resultados
Electorales Preliminares (TREP), porque su gerente, Andrade, había estado
registrado en el partido de Samuel Doria Mediana, UN.
“A mí me pareció
después de este incidente (cambio de tendencia denunciado en los resultados del
TREP) que Ethical Hacking actuó como caballo de troya, pero no tenía un
justificativo, pero en esta búsqueda hay personas inquietas y publican que el
señor Andrade era militante de UN desde el 2004. Solo una referencia y la
segunda referencia es un tuit en el que Andrade dice: Grande nuestros policías
y militares bolivianos (en la crisis de noviembre)”, sostuvo.
Otro elemento
llamativo, dijo, fue la disputa entre esta empresa y la otra contratada,
Neotec.
Para el
exvicepresidente del TSE, de principio el experto contratado por el organismo
internacional, según el informe al que se tuvo acceso, al no encontrar problemas
en el 95% de actas se centró en el restante porcentaje que no es una muestra
significativa para poner en duda el conjunto de actas.
“Después de hacer la
comparación, dice como conclusión el experto de la OEA: las diferencias de la
comparación entre el TREP y el cómputo son mínimas, por tanto me voy a centrar
en mi análisis en el cuatro y medio por ciento que no fue transmitido. Esa
conclusión nos indica que el 95% del cómputo versus el TREP (transmisión rápida
de resultados) no tenía observaciones del experto”, sostuvo.
Costas, quien estuvo
en la cárcel por más de un año por el caso fraude electoral, afirmó que hubo
una intención de “forzar la demostración de un cambio de tendencia (en el
voto)”, uno de los factores que enarboló la misión de observadores de la OEA
para denunciar irregularidades en las justas en un primer informe preliminar.
Fue el informe del
organismo el que agudizó la crisis que se arrastraba en noviembre bajo la
consigna de fraude electoral. A las protestas cívicas se sumaron un motín policial
y la “sugerencia” militar de dimisión de Evo Morales, quien finalmente
renunció. Dos días después tomó el poder Jeanine Áñez, como resultado de
reuniones extralegislativas.
Ni bien renunció
Morales, la Fiscalía activó de oficio un caso por fraude electoral y empezó con
la detención de los vocales nacionales y departamentales. La Fiscalía archivó
los procesos por falta de pruebas en el ámbito departamental, restando una
definición sobre los exvocales nacionales.
También desmintió
que haya habido un tercer servidor oculto, como se denunció. “El servidor B01 y
B020, en ambos casos, eran pasarelas que validan el acceso del usuario, la base
de los datos central, donde estaba almacenada la información del TREP, nunca
fue modificada”, aseguró.



