Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: domingo 18 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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El embajador argentino en Bolivia, Ariel Basteiro,
reafirma que hubo contrabando de armamento argentino a Bolivia en
noviembre de 2019. “70.000 municiones fueron a organismos represivos
bolivianos, de seguridad y Fuerza Aérea”, dice. Plantea que esa irregularidad
es indicio de un plan regional orquestado contra los gobiernos progresistas.
Forjado en el sindicalismo -fue secretario general del
gremio aeronáutico durante 14 años-, Basteiro ya fue embajador
en Bolivia entre 2012 y 2015, durante el gobierno de Cristina
Fernández. Hincha y dirigente de Vélez Sarsfield en su país (y de San José en
Bolivia) celebra que nuestro compatriota Carlos Lampe sea la nueva
contratación de su club.
“Se va Lampe a Vélez y ahí no influí (ríe). Vélez
tiene gran cantidad de hinchas bolivianos porque el barrio de
Liniers, su sede, se asentó una gran comunidad boliviana”. En Argentina
hay un millón de bolivianos, entre migrantes y su descendencia, apunta.
Pero otro asunto ha puesto al embajador argentino
en palestra en los últimos días: su confirmación de la nota de
agradecimiento por la entrega de material antidisturbios argentino, firmada por
el excomandante de la Fuerza Aérea de Bolivia Jorge Terceros Lara. Ese hallazgo
destapó el supuesto contrabando en 2019 de 70.000 cartuchos
de balines de goma, 600 granadas de gas lacrimógeno y más de 100 garrafas
de gas pimienta.
Por el caso hay investigaciones en Argentina y Bolivia.
Tanto el expresidente argentino Muricio Macri como su exembajador
Normando Alvarez niegan el supuesto contrabando y denuncian persecución
del gobierno de su país.
“Fue contrabando simple y llano y fue entregado de
manera ilegal por el gobierno de (Mauricio) Macri, en parte a la Fuerza Aérea
Boliviana y en parte a la Policía Boliviana”, asegura Basteiro.
El caso de las municiones, que a estas alturas ha tomado
ribetes de escándalo. ¿Cómo se encontró la nota del general
Terceros en la embajada argentina?
Sencillo, no hay mucho para estar explicando o
reconociendo. La Cancillería boliviana nos llama el jueves 7 de julio para
informarnos que tenía datos del ingreso de armamento en el mes de noviembre de
2019, y que si nosotros podríamos colaborar con la búsqueda de documentos.
Cuando me lo dicen, vamos a los archivos de la embajada, en los que
correspondería que esa nota estuviera, buscamos los cables telegráficos,
que son mails. Vamos a los archivos de notas oficiales y no estaba ahí.
Vamos al archivo general y buscamos con la fecha del 15 (de
noviembre de 2019) y aparece la nota que, después de pedir autorización a
Cancillería, entregamos al canciller boliviano Rogelio Mayta.
Mayta ese mismo día la da a conocer. A partir de ahí
surge la información que todos conocen: el abogado de Terceros Lara diciendo
que es una nota falsa, que no es su firma, cosa que posteriormente se cayó y él
no abrió la boca nunca más cuando el ministro de Defensa salió a decir
que encontró el original de la nota en la sede de la Fuerza Aérea, que tiene la
firma del capitán a cargo de la Agregaduría Naval Argentina. Nosotros tenemos
Agregaduría y toda el área militar a unas cuadras. Se ve que ese día, porque la
calle estaba cortada por un grupo grande de gente, el que traía la nota
en vez de dejarla acá (en la embajada) la dejó en la Agregaduría.
Una característica de esa nota: era un sobre cerrado
personal para el embajador de entonces (Normando Álvarez). Teóricamente llegó a
sus manos el día 14 y se registró el día 15, según consta en
el archivo. Está muy clarito. Es más, esa nota pudo haber pasado
totalmente desapercibida, porque era personal, si el embajador se llevaba a
su casa nadie se hubiese enterado; pero se ve que el embajador la dejó
para archivar y se archivó.
Llama la atención que hayan dejado indicios de un
ilícito, considerando que no hay constancia de la entrada del armamento, ¿por
qué incriminarse con una nota?
Eso habría que preguntárselo a Terceros Lara. La
información que conocimos del general Johnny Aguilera muestra que la Policía en
apariencia no mandó ninguna carta. Entonces o hubo gran cuota de creerse impune
de parte del general y pensar que se quedarían en el gobierno 100 años,
por lo que no había “que cuidarse”. Y la otra es un exceso de formalismo
al agradecer un material que supongo que él sabría que llegaba de manera
irregular. Pero bueno quizás no lo supiera, por eso hizo la nota. No tengo
explicación.
Su antecesor, Normando Álvarez, asegura que no
autorizó ningún envío de armamento en su gestión. Denuncia que sufre
acoso del gobierno de Fernández y que todo está “armado”.
Pregunté a todos los funcionarios que trabajan en la
embajada si pudo haber pasado que una nota personal en sobre cerrado no
haya llegado a manos del embajador. Todos me dicen que es imposible, que
la nota tuvo que haber llegado y que él tuvo conocimiento. A mí por lo
pronto si me llega una nota que dice ‘gracias porque me regalaste
cartuchos de municiones’ y yo no sé nada, averiguaría, agarraría el
teléfono, preguntaría al jefe de Defensa de Argentina, llamaría a Terceros
Lara. Dudo que el exembajador no haya sabido o que no le haya prestado
atención, es raro. Lo concreto y lo real es que la nota llegó, el contrabando
se hizo, eso está demostrado. En Argentina están todos los datos que confirman
que salieron 70.000 cartuchos, 600 gases, 120 granadas de gas pimienta de
manera irregular de gendarmería y que fueron enviados a Bolivia sin hacer los
trámites aduaneros.
Metieron ese armamento subrepticiamente al avión
antes que aparentemente subieran los gendarmes que sí traían municiones legales
y autorizadas. Algunos testigos dicen que habían unas cajas que no sabían qué
eran, eso se va a saber conforme se avance. Entonces sí está claro que
fue contrabando y que tanto en los ministros como en los allegados de
Gendarmería y Naval como el embajador les cae la responsabilidad por acción o
por omisión.
El gobernador de Jujuy (Gerardo Morales,
opositor al gobierno de Fernández) dice que es una operación montada. Yo creo
que están queriendo acallar al mensajero y no se quieren hacer cargo de sus
errores y de sus irregularidades. Lo único que hicimos a pedido de Bolivia fue
buscar una nota que apareció, documentación que apareció y va a seguir
apareciendo. Esto todavía no termina.
¿En Argentina ya se hace la investigación?.
Sí, administrativa interna, gendarmería, defensa y
judicial. Cada uno de los tres organismos que están involucrados en la salida
de ese armamento está haciendo auditorías internas. El ministerio de Defensa
también está convocando a los oficiales que estaban a cargo .
Macri, como no podía ser de otra manera, ha negado todo.
Ha negado todo y anda paseando por Europa de vacaciones y
yo creo que esta medida quizás prolongue sus vacaciones. No me extrañaría que,
como hizo siempre, trate de eludir a la justicia. Ya en la causa hay dos
denuncias: una de los organismos de seguridad juntamente con justicia y aduana;
y otra que fue presentada por el exjuez Eduardo Freiler y ya
intervino de oficio una Fiscalía especial que hay en Argentina para investigar
casos de ilegalidades en el manejo de armas. El fiscal ya está pidiendo
información y estamos enviando la que tenemos acá.
La actual ministra de Seguridad argentina, Sabina Frederic,
dijo que el trámite para la internación de munición se habría hecho en el
gobierno de Evo Morales, días antes de que renuncie.
No lo creo. Si hubiese un pedido de 70.000
cartuchos y otros, esa debía ser una nota que pasara por la embajada
mediante trámite administrativo. No hay nada al respecto. Es raro, normalmente
vos podés pedir y un país te puede llegar a dar solidariamente ayuda
humanitaria -medicamentos, comida- pero armamento nadie pide y nadie regala.
Salvo que estén involucrados en una maniobra de fortalecimiento de
gobiernos, es decir que hubiese una decisión política de un grupo -llámese el
grupo de Lima, llámese la derecha regional-. La prensa reveló una reunión en la
embajada norteamericana meses antes de la elección de octubre, donde instruían
a los diferentes embajadores de los países de la región a combatir a los
gobiernos progresistas y eso es una demostración de que quizás hubo una
planificación.
¿Qué hacía en Bolivia el grupo especializado
Alacrán?
Estaban encargados del resguardo de la embajada. Son un
grupo comando y no se especializan en manejar armamento disuasivo, están
preparados y entrenados para usar armas de grueso calibre. A un alacrán o a un
grupo comando le das una escopeta de balines de goma y te la devuelve de buena
manera si es educado. Por eso las 70.000 municiones, como bien establece
la carta de Terceros y como se demostró con las declaraciones de
Aguilera, fueron a organismos represivos bolivianos, de seguridad y
Fuerza Aérea en un momento en el que se estaba usando ese tipo de
material: gases lacrimógenos y balines de goma.
Hay otro dato. En 2019 también habían
empezado los conflictos en Chile y allí fueron gendarmes argentinos para
resguardar la embajada. Llevaron 3.000 municiones. Acá trajeron más de
70.000 por vía irregular, por contrabando, y unos 3.000 para
hacer el resguardo de los bienes de la nación argentina. ¿A quién le
quieren contar que esos 70.000 cartuchos vinieron para hacer la seguridad de la
embajada? Mucho más cuando eran balines de goma, que no sirven para el
fin específico.
El 12 de julio se reunieron los presidentes de
Bolivia y Argentina. Además de las disculpas de Fernández ¿qué coordinaron
sobre el tema del armamento?
Fue un encuentro virtual por el Día de la hermandad
argentino boliviana, el 12 de julio . Fue un encuentro grabado el
jueves -el mismo día que se supo lo de la nota- y se emitió el domingo.
Y en esa cita lo que se habló en privado fueron los detalles de la visita
de Lucho (Luis Arce, presidente de Bolivia) a Buenos Aires. Sobre el tema
del armamento se dijo que era lamentable, una vergüenza, que era un
pequeño Plan Cóndor. Ahí se lo escuché al canciller y a Lucho.
¿Por qué se refiere a lo que pasó en Bolivia en 2019 como
“golpe”?
Yo fui embajador y obviamente eso me hizo mirar más de
cerca y seguir la política boliviana. Cuando fue el “golpe” en noviembre
casi que me convertí en ‘bolitólogo’, especialista en Bolivia. Tuve mucha
presencia en los medios, que requerían información de lo que pasaba y también
análisis. Y en aquellos momentos -para mí había sido un orgullo una alegría
haber sido embajador cuatro años- no pensaba que iba a volver a ocupar el
cargo. Decía sin dudas de que si un gobierno elegido democráticamente, que
tenía fijada su finalización del mandato en enero de 2021, se va antes es
irregular.
Un análisis fino muestra que lo que pasó se
ajusta al Método Sharp, que se usó en la primavera árabe, y tiene cinco
pasos: el primero generar mal ambiente social, condiciones de protestas;
posteriormente mostrar al gobierno como ineficiente y aquí me acuerdo lo que
pasó con los incendios en la Amazonia. Luego activar medios de comunicación y
movilizaciones populares; después, a la Policía y Ejército llamando a la
salida del gobierno y, finalmente, poner nuevo presidente. Fueron los
generales los que pidieron la salida a Evo Morales, eso no se había dado en
Sudamérica desde la década de los 80. Y mucho más porque después le
trataron de dar un cariz de respeto constitucional con una presidenta
transitoria que fue elegida por solo una docena de legisladores. Si eso no es
golpe ¿dónde el golpe está?
Ese análisis no toma en cuenta el 21F y la denuncia de
fraude avalada incluso por la OEA.
No estuve en el referendo pero sí en las elecciones
de octubre como veedor de la Central de Trabajadores Argentinos (CPA). La única
irregularidad fue que esa noche se cortó el conteo rápido, pero yo
también estuve en las elecciones de 2005 como veedor y en 2010 y 2015
como embajador y pasó lo mismo cuando Evo ganaba por 50 puntos. La única
vez que no pasó eso yo creo que envalentonó a la derecha para pedir la salida.
Creo que hubo intencionalidad manifiesta para no respetar la voluntad popular
a través de golpe de Estado. Es la postura del presidente argentino, del
parlamento argentino y la mayoría de la población argentina. Y la mayoría de la
población boliviana en Argentina.
La Policía Boliviana ahora dice que encontró el
armamento. ¿Qué vendrá en este asunto?
La Policía Boliviana tenía el registro de las armas que
entraron legalmente, lo que faltaba averiguar es lo que entró irregularmente y,
claro, sin papeles. Respeto que el comandante Aguilera haya informado del
encuentro del material. Fue una grata sorpresa que la Policía no encubriera a
antiguos responsables.
En este caso, van a seguir apareciendo datos, información
y confirmación de todo. Yo no soy adivino o juez para garantizar que Macri o
Buldrich van a ir presos. Ellos como mayores responsables van a
tener que rendir cuentas ante la justicia y yo espero que pase eso desde
el punto de vista personal, como ciudadano.
HOJA DE VIDA
- Sindicalista Sindicalista
y político del Frente Grande. Fue el embajador de Argentina en
Bolivia entre 2012 y 2015 durante el gobierno de Cristina Fernández.
- Embajador Fue
diputado y hasta abril de 2021 presidente del Astillero Río Santiago
antes de reasumir como embajador.



