Medio: Diario Andaluz
Fecha de la publicación: miércoles 14 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Kevin O’Reilly,
entonces secretario adjunto para el Hemisferio Occidental, dijo que era ‘clave’
que esos países se pronunciaran sobre la transparencia de las elecciones que
iban a realizarse el 18 de octubre de ese año.
En una cena con
delegados de la OEA, UE, Brasil, Perú y Argentina, en julio de 2019, Estados
Unidos afirmó que era “clave” que esos países “levantaran la voz” sobre la
transparencia de las elecciones, de las que supuso “un escenario de fraude”.
Un cable diplomático
transmitido el 30 de julio de ese año a la Cancillería de Argentina por su
embajada en La Paz, al que tuvo acceso La Razón, cuenta detalles de la reunión
que el 25 de julio convocó en su residencia el entonces encargado de Negocios
de Estados Unidos en Bolivia, Bruce Williamson, en honor del visitante
subsecretario adjunto para el Hemisferio Occidental, Kevin O’Reilly.
“Durante la cena se
conversó largamente sobre la situación política actual en Bolivia y el
escenario electoral”, cita el parte cuyo pie de firma menciona a “Álvarez
García” y fue enviado a las 17.12 de ese 30 de julio, bajo prioridad “muy
urgente”, a la Secretaría Privada del ministro de Relaciones Exteriores de
Argentina.
Cuenta que a la cena
fueron invitados, además del Consejero Político, Económico y Comercial y el
Director Adjunto de dicha sección de la Embajada de Estados Unidos, el
representante de la Organización de Estados Americanos (OEA), el jefe de la
Misión de la Unión Europea (UE), y los embajadores de Brasil y Perú, y el
Encargado de Negocios de Argentina en Bolivia.
Menciona el cable
diplomático que O’Reilly expresó su preocupación sobre las elecciones generales
del 20 de octubre y consideró que “resultaba clave que los países citados para
la ocasión levantaran, al tiempo que bajan el nivel de la agenda, la voz
respecto de la transparencia del acto electoral en ciernes, ya que Estados
Unidos, en este momento en Bolivia, carece de recursos eficaces como los de los
países de la región”.
Incluso señala que el
funcionario del entonces gobierno de Donald Trump adelantó que “era probable
que Evo Morales venciera en las elecciones” de ese año.
Además, el informe
cita que O’Reilly anticipó un eventual fraude. Ante la victoria de Morales, “de
cualquier manera, sea porque se dará el escenario que indican las encuestas o
porque, si fuera necesario, podría configurarse un escenario de fraude, en
particular, en las localidades más pequeñas del interior del país, en los
departamentos en los que la fórmula del MAS (Movimiento Al Socialismo) es
ampliamente favorita”, recuerda el informe argentino.
O’Reilly llegó al
país el 24 de julio de 2019, tres meses antes de las elecciones. Tuvo varios
encuentros con dirigentes políticos, cívicos y periodistas en La Paz y Santa
Cruz. El 26 de julio, un día después de su cena en la residencia de Williamson,
se presentó en un desayuno ante los periodistas.
Dijo entonces que en
octubre los bolivianos deben “elegir a sus líderes a través de procesos
plenamente democráticos, transparentes y sin interferencias”.
La noche previa
había expresado sus dudas sobre la transparencia de los comicios, la
organización, el área informática e incluso el sistema de conteo rápido. “En
particular, sobre las idas y vueltas del Tribunal Superior Electoral (TSE)
(sic), el vaciamiento del mismo, en particular en el área técnica e informática,
la falta de contratación de la empresa encargada de realizar el conteo rápido
de votos y de la dispersión y contradicciones de la oposición boliviana”,
describe el cable.
Entonces, la visita
de O’Reilly generó susceptibilidades en el oficialismo. “Ojalá no esté viniendo
a darles un tipo de mensaje a la oposición”, dijo el diputado del MAS Lino
Cárdenas, según ANF.
Las elecciones del
20 de octubre se desarrollaron en un clima de tensión y quien cuestionó en
sendas intervenciones el proceso —por la organización y la candidatura de Evo
Morales— fue Carlos Mesa, entonces candidato por Comunidad Ciudadana (CC).
FRAUDE
Entrevistado por
Deutsche Welle el 9 de octubre, habló de no reconocer la eventual victoria
electoral de Morales. “Si se consuma mediante un fraude, no. Temo, porque el
presidente no tiene en su cabeza la idea de que vivimos en democracia ni de que
puede perder”, afirmó.
La noche de las
elecciones, la Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) —que
es el conteo inicial de votos a través del registro de actas, al margen del
cómputo oficial— fue intempestivamente suspendida a las 19.40 cuando ya había
publicado el 83,7% de los datos.
En su reunión con
miembros de la OEA y la UE, además de embajadores de tres países, el 25 de
julio, O’Reilly temía precisamente ese problema del conteo rápido.
Y al suspenderse el
TREP, la OEA fue la primera en reaccionar al caso. “Que el TSE explique por qué
se interrumpió la transmisión de resultados preliminares”, dijo.
Luego se sumó Mesa,
que también cuestionó el parón. “No podemos permitir que se trate de manipular
un resultado que, obviamente, nos lleva a segunda vuelta”.
MESA
Al día siguiente, el
candidato de CC llamó a movilizaciones y vigilias frente a los tribunales.
Consideró que fue víctima de una “fraude escandaloso”.
Luego se desataron
movilizaciones, a las que se sumó el entonces presidente del Comité pro Santa
Cruz, Luis Fernando Camacho, que se decantaron con la renuncia de Morales el 10
de noviembre. Horas antes, la OEA había adelantado su informe.
Señaló graves
irregularidades y manipulación informática. “Esto lleva al equipo técnico
auditor a cuestionar la integridad de los resultados de la elección del 20 de
octubre pasado”, afirmó.
La crisis obligó la
transición presidencial. Convocados por la Iglesia Católica, embajadores de la
UE, Brasil y España propiciaron un diálogo extralegislativo junto a dirigentes
políticos de oposición para definir la proclamación de Jeanine Áñez, que llegó
al poder el 12 de noviembre en sendos actos en la Asamblea Legislativa sin
quórum ni presencia del MAS.




