Medio: El Deber
Fecha de la publicación: miércoles 14 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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El sábado 3 de
julio, pocos minutos antes de la medianoche, el exjefe de la Armada, el
almirante Gonzalo Jarjuri, fue sentado ante una comisión de tres fiscales en la
ciudad de La Paz para que preste su declaración informativa sobre su
participación en el caso de supuesto 'golpe' de Estado. Aquella noche el
exjefe militar se abstuvo
de declarar: “me voy a acoger al derecho de guardar silencio”,
dijo. Pero, tres días después su defensa, conformada por los abogados Ever Vera
y Jorge Santistevan, informó que había interpuesto un memorial en el que el
militar pedía ampliar su declaración.
Desde entonces,
según le dijo Vera a EL DEBER, ya suman dos los memoriales en los que Jarjuri,
desde la cárcel de Patacamaya, pide que el Ministerio Público le amplíe su
declaración, puesto que la noche del 3 de julio guardó silencio porque la
aprehensión fue intempestiva y cuando fue llevado a la Fiscalía de La
Paz no había tenido tiempo para realizar ningún tipo de coordinación con sus
abogados.
En tal sentido, el abogado sostuvo que causa "bastante preocupación" el hecho de que la Fiscalía mantenga silencio y no responda a las solicitudes en las que pide se fije hora y fecha para la ampliación de la declaración de su defendido.
A su vez, informó
(tal como se observa en la imagen de arriba) que el primer pedido se lo realizó
el 6 de julio y el último, ayer. Además, ha realizado otras otras
solicitudes como la oferta de testigos en calidad de descargo, hacer
llegar documentación y solicitud de requerimientos fiscales y tampoco ha
obtenido respuesta.
El abogado lamenta
"el calvario" que atraviesa no solo su defendido, sino también la
familia de éste que, según apuntó, debe enfrentarse a "toda la presión del
aparato del Estado".
Jarjuri, un día después de su aprehensión, fue enviado con detención preventiva por cuatro meses a la cárcel de Patacamaya, en La Paz. Esa decisión fue tomada por la jueza Regina Santa Cruz.
Jarjuri Rada, al igual que el general Jorge Gonzalo Terceros, que también fue
aprehendido ese mismo 3 de julio y cautelado al día siguiente, es
acusado de la presunta comisión de los delitos de terrorismo, sedición y
conspiración, esto por haber acompañado al entonces comandante de las Fuerzas
Armadas, Williams Kaliman, el 10 de noviembre de 2019, a una conferencia de
prensa en la que se le "sugirió" a Evo Morales renunciar a la
Presidencia.
Ese sábado que
Jarjuri guardó silencio, el
general Terceros habló y manifestó, entre otras cosas, que
Kaliman sabía con anticipación que el líder cocalero iba a renunciar al mando
de Bolivia, pese a ello montó la conferencia de prensa para que las
Fuerzas Armadas "queden bien".
Efectivamente, ese
10 de noviembre Evo renunció a su cargo de presidente en el Chapare para luego
subirse, en compañía de Álvaro García Linera y Gabriela Montaño, al
avión que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, le envío.
Ese día, Bolivia
sumaba 21 jornadas de protestas generalizadas que denunciaban fraude
electoral en favor del Movimiento Al Socialismo (MAS) y que pasaron de
pedir nuevas elecciones, a la renuncia de Morales.
Cuando el MAS
retornó al poder en las elecciones de octubre de 2020 impulsó las
investigaciones por un supuesto 'golpe' de Estado y en ese marco, han
sido aprehendidas varias exautoridades del Gobierno de transición, incluida
la expresidenta Jeanine Áñez, así como exjefes militares y policiales.



