Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: miércoles 14 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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El secretario general de la Organización de Estados
Americanos (OEA), Luis Almagro, calificó este miércoles de “masacre” las
muertes en Sacaba (Cochabamba) y Senkata (El Alto) en 2019, y pidió un minuto
de silencio en la sesión. Por su parte, el embajador de Bolivia ante el
organismo, Héctor Arce, criticó esa actitud y respondió que es una “gravísima
impostura”.
“Queremos justicia, queremos una investigación ajustada al
estado de derecho democrático para las masacres que hubieron (sic) en Bolivia,
todas las masacres; estos últimos y los anteriores también”, indicó Almagro.
Asimismo, el titular de la OEA pidió una investigación imparcial de los hechos de corrupción durante el gobierno transitorio y la gestión de Evo Morales. Agregó que no puedo haber impunidad para nadie que cometa este tipo de hechos irregulares.
Arce afirmó que la actitud de Almagro es una “impostura”,
puesto que avaló la auditoría que demostró el fraude electoral, hecho que
derivó en las movilizaciones sociales y en las muertes en Sacaba y Senkata.
“La mejor muestra de respeto que se puede hacer a esas
personas a las cuales el secretario general les ha ofrecido un minuto de
silencio es abrirse a una investigación totalmente limpia y transparente, es
entregar los documentos (sobre la auditoría) que se le ha solicitado”, indicó.
El expresidente del estado, Evo Morales también se refirió
en sus redes sociales a la actitud de Almagro, "Rechazamos el pedido
de un minuto silencio de parte de Luis Almagro por las muertes de Sacaba y
Senkata. Es un cinismo extremo que haga eso, una de las personas, que con sus
acciones, ha causado justamente esas muertes",
Luego de la renuncia de Morales, en noviembre de 2019,
sectores del Movimiento Al Socialismo (MAS) porganizaron bloqueos y
movilizaciones. Estos grupos exigían que el exmandatario retorne al país a
terminar sus funciones.
En Senkata, un grupo manifestantes al grito de “guerra
civil” intentó tomar la planta de hidrocarburos de la zona, por lo que se
activó un operativo militar.
En Sacaba, cocaleros del Chapare se enfrentaron a la Policía
y los militares. Producto de ambos hechos 36 personas murieron.



