Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: jueves 15 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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La versión del Gobierno argentino sobre el supuesto
“golpe” en Bolivia, que se lee en la denuncia que interpuso contra el
expresidente Mauricio Macri por el caso armas, no cuadra con la que tiene el
partido oficialista en al menos cinco puntos.
Las diferencias están relacionadas con el inicio del proceso
supuestamente golpista, la dimisión de Evo Morales, las Fuerzas Armadas (FFAA),
la auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA) y Fernando
Camacho.
La demanda que interpuso el gobierno de Alberto Fernández
contra su antecesor y nueve exautoridades de su administración señala que el
“golpe de Estado” fue el resultado de un conjunto de acciones, tanto
internacionales como nacionales, “iniciadas” el 20 de octubre de 2019. Esa
jornada se llevaron adelante las elecciones en Bolivia, que después fueron
anuladas.
Morales, presidente del MAS, en su libro Volveremos y
seremos millones, indica que el 7 de noviembre de 2019 ya estaba
informado del amotinamiento de la Policía. “Con el acuartelamiento policial se
había iniciado el proceso del golpe de Estado”, sostiene el exmandatario.
La demanda del Gobierno argentino indica que después de que
se conociera el informe preliminar de la auditoría de la Organización de
Estados Americanos (OEA), las FFAA y la Policía le pidieron la renuncia a
Morales el 10 de noviembre de 2019, obligándolo a presentar su dimisión a la
Presidencia.
El relato que hace Morales en su libro, publicado en
septiembre de 2020 durante su exilio en Argentina, da cuenta de que junto a
Álvaro García Linera decidieron esa jornada renunciar antes que las FFAA se lo
sugirieran, incluso antes de partir a Chimoré (Cochabamba), desde donde se
transmitió públicamente su dimisión. “Para evitar tanta agresión, tanta
humillación. Para que no sigan quemando las casas, como la de mi hermana, las
de los familiares. Decidimos: Vamos a renunciar para evitar tantos hechos
de sangre. Y decididamente informamos esto a nuestros compañeros”, se lee en el
libro.
El memorial de la denuncia en Argentina señala que las FFAA
se levantaron sediciosamente en “armas” contra un gobierno
constitucional.
Morales en el capítulo 2 de su libro, donde narra
cronológicamente sus últimos días en el poder, no hace referencia a un
levantamiento en “armas” y más bien, entre otros detalles, comenta que el
7 de noviembre de 2019, cuando estaba informado sobre el amotinamiento de
la Policía, le preguntó al mando militar en una reunión: “¿Qué hacemos ante
esto?”. El entonces comandante de las FFAA Williams Kaliman le
contestó: “No hay muchas balas”.
Por otra parte, la expresidenta Jeanine Añez, en la
declaración que dio ante la Fiscalía, dijo que el 11 de noviembre de 2019, un
día antes de asumir, llamó a Kaliman para pedirle ayuda, dado que la Policía
estaba siendo rebasada ante la situación. “A ello me contestó groseramente:
‘cuando usted sea presidenta va a poder darme órdenes’. Luego apagó su
celular”, señala Añez.
El 4 de julio de 2021, el general Jorge Terceros,
excomandante de la FAB, indicó que tres horas antes de que Morales
renunciara, el entonces comandante de las FFAA Williams Kaliman ya sabía de la
decisión y dispuso redactar un comunicado para “hacer quedar bien a las FFAA”.
Se trata del comunicado en el que le sugirieron renunciar a Morales.
En la demanda argentina se señala que el 10 de noviembre de
2019, la OEA publicó el resultado del informe preliminar de la auditoría que
solicitó el entonces gobierno de Evo Morales ante las acusaciones de fraude
electoral. Se cita que ese informe exigió la anulación de las elecciones
presidenciales de octubre y la realización de nuevos comicios. En la demanda no
se apunta a la OEA o a su secretario general Luis Almagro, de forma directa,
como piezas del supuesto “golpe”.
Morales en su libro, en cambio, apunta a la OEA y a Almagro.
“Recomiendan en el informe preliminar, como una instrucción, que haya nuevas
elecciones. Esto no es de técnicos. Es un movimiento político de la OEA”,
señala el exjefe de Estado. Sobre Almagro, Morales sostiene que “ha sido casi el
último en plegarse al golpe de Estado”, y respecto al informe final de la
auditoría concluye: “Ese no es un informe técnico, esa es una acción política
para consumar el golpe”.
En el memorial de la denuncia en Argentina no figura el
nombre de Fernando Camacho, una de las principales figuras visibles en las
movilizaciones de 2019. En Bolivia, la denuncia por el caso “golpe” fue
interpuesta por la exdiputada del MAS Lidia Patty, el 28 de noviembre de 2020.
En su demanda, acusó a Fernando Camacho, a su padre José Luis Camacho, y a los
entonces altos jefes de las FFAA y la Policía. Recientemente, la demanda se
amplió contra Añez.



