Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: martes 13 de julio de 2021
Categoría: Órganos del poder público
Subcategoría: Órgano Ejecutivo
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La ruptura del orden
constitucional que derivó en el golpe de Estado y la conformación de un régimen
de facto con Jeanine Añez fueron determinadas por intereses geopolíticos de
Estados Unidos, de países europeos y gobiernos de derecha de América Latina,
aseguró ayer el vocero presidencial Jorge Richter.
En entrevista con la
estatal televisiva BTV, explicó que las medidas de presión bajo la narrativa de
un fraude electoral en las elecciones presidenciales del 20 de octubre de 2019
fueron motivadas por intereses políticos, económicos y sociales de grupos de
poder locales y externos para deponer del cargo a un presidente progresista
electo por el voto del soberano.
Señaló que el jefe
de Comunidad Ciudadana (CC), Carlos Mesa, buscó por todos los medios ir a una
elección sin Evo Morales ni Álvaro García Linera para ganar y posicionar el
retorno de las clases dominantes.
A esto se sumaron
sectores económicos, especialmente vinculados a la exportación, para imponer un
nuevo modelo normativo que les permita ampliar su capacidad de despachar por
encima de sus cupos establecidos.
Se involucraron
además gobiernos de derecha de América Latina con afinidades políticas y
económicas, como es el caso de Mauricio Macri de Argentina, Lenín Moreno de
Ecuador y otros con esas características en su afán de consolidar un bloque de
poder para eliminar a los sectores populares. En el caso de Bolivia, despojaron
de la presidencia a Evo Morales porque en 14 años posicionó al país ante la
comunidad internacional.
“Entonces,
geopolíticamente lo que han buscado es una modificación de las lógicas de poder
popular instaladas en la región, y para eso había que desalojar del poder a Evo
Morales y Álvaro García Linera, como han intentado en un momento desalojarlo a
Hugo Chávez a inicios del siglo XXI, todo esto es propio de los esquemas y de
los balanceos de poderes regionales en el mundo”, precisó el vocero
presidencial.
Foto: Archivo
Dijo que a esa
estrategia se sumó el hecho de que una vez se apropiaron del poder, Jeanine
Añez y su gabinete ejecutan un plan de ruptura de relaciones con Venezuela,
Cuba, México, China, Rusia e inicia acercamiento con Estados Unidos, Israel y
otros con los que se mantuvo distancia antes.
JUSTICIA
El vocero dijo que
ahora queda investigar en las instancias que correspondan quiénes son los
autores intelectuales, materiales del golpe de Estado en 2019 y las
irregularidades cometidas en un proceso de destrucción del país que cobró la
vida de bolivianos en las masacres de Sacaba, Senkata y Pedregal con armas de
fuego; la violación de los derechos humanos, la persecución política y el encarcelamiento
injusto, entre otros abusos.
Además, se debe ver
quiénes fueron los civiles bolivianos que tomaron contacto con el gobierno de
Mauricio Macri, cuáles fueron las instituciones nacionales que se vincularon
con ellos y cuál fue el compromiso de los comités cívicos que asumieron un rol
agresivo contra la administración del entonces presidente Evo Morales.
“Hay mucho que
investigar porque en Bolivia se interrumpió un proceso democrático, se instauró
un gobierno no constitucional, se creó una ficción de sucesión constitucional,
y lo más crítico es que se mató a hermanos bolivianos, se los lastimó, se los
hirió y se los detuvo”, manifestó.



