Medio: La Razón
Fecha de la publicación: martes 13 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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La expresidenta transitoria Jeanine Áñez cumplió este martes
cuatro meses de detención preventiva por el caso Golpe de Estado y a través de
sus administradores de redes sociales aseguró que ese “relato” no se sostiene
ni se podrá sostener.
“El relato del supuesto golpe de Estado no ha podido ni
podrá sostenerse, no existen pruebas (…) ni existirán, porque en Bolivia no
hubo golpe, hubo fraude”, expresó mediante un breve comunicado.
Asimismo, los administradores de sus redes ratificaron que
Áñez está detenida “violentando su derecho a la presunción de inocencia,
privándola de defenderse en libertad”.
La expresidenta fue aprehendida en la madrugada del sábado
13 de marzo en Trinidad (Beni) y luego trasladada a la ciudad de La Paz, donde
dos días después fue encarcelada en el Centro de Orientación Femenina (COF) de
Obrajes.
En la madrugada del 20 de marzo, la exmandataria fue llevada
al penal de Miraflores por sus problemas de salud, donde ahora permanece
encerrada.
En un principio se dispuso cuatro meses de detención
preventiva en su contra por los presuntos delitos de terrorismo, sedición y
conspiración, pero luego la medida fue ampliada a seis meses, y se amplió los
cargos a resoluciones contrarias a la Constitución y las leyes, e
incumplimiento de deberes.
En varias ocasiones, mediante distintos recursos judiciales,
la procesada intentó conseguir su liberación, pero no logró su objetivo.
Es así que ayer, la Justicia otra vez rechazó un nuevo
recurso de acción de libertad presentado por su defensa.
En octubre de 2019 se realizaron elecciones generales en
Bolivia, pero los resultados de esos comicios fueron cuestionados en medio de
denuncias de fraude y ese hecho provocó una ola de protestas que terminaron con
la renuncia de Evo Morales a la presidencia el 10 de noviembre.
A la renuncia de Morales, además de las manifestaciones de
opositores, también antecedieron un motín policial y la presión de las de las
Fuerzas Armadas.
Dos días después, es decir el 12 de noviembre, Áñez, que
entonces era segunda vicepresidenta del Senado, asumió la presidencia en medio
de un cuestionado proceso de transición.



