Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: lunes 12 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Analistas políticos coincidieron que el Movimiento al
Socialismo (MAS) y el Gobierno articulan a sus aliados regionales para
sustentar la narrativa del supuesto “golpe de Estado” en contra Evo Morales.
Estas repuestas son mediáticas, principalmente, pero también las acompañan con
denuncias y procesos de investigación.
El pasado mes el asambleísta de Unes, de la facción
correista en Ecuador, Fausto Jarrín, denunció que entre noviembre y diciembre
la administración del expresidente Lenin Moreno envió “armamento militar” para
apoyar al gobierno transitorio. Afirmó que ese material fue para “reprimir
al pueblo boliviano”, por lo cual interpuso una denuncia ante la Fiscalía
en contra de exautoridades.
La pasada semana el canciller de Bolivia, Rogelio Mayta, dio
a conocer una carta presuntamente firmada por el general Jorge Terceros para
agradecer el envío de “armamento bélico” al exembajador argentino, Normando
Álvarez. Inmediatamente el presidente del vecino país, Alberto Fernández, envió
una nota de disculpas y acusó al exmandatario Mauricio Macri de ser parte de la
ruptura del orden constitucional en Bolivia.
El analista político Ludwin Valverde indicó que el MAS
articula mediáticamente a sus aliados de otras naciones porque la narrativa del
“golpe de Estado” en el país no tuvo el impacto que esperaban, al solo al
culpar a la oposición y exjefes militares y policiales. Es por eso que se ven
en la necesidad de involucrar a actores extranjeros.
“Las denuncias de golpe de Estado al no darle al MAS efectivos
resultados a nivel interno, se ocupan ahora por afianzar una presencia
internacional de su discurso de conspiración y complot hacia el expresidente
Evo Morales. Se dieron cuenta de no tener la repercusión interna que esperaban,
por eso recurren a sus aliados de la región”, detalló
Valverde explicó que este apoyo internacional, de igual
manera fue articulado en 2020, mientras el Movimiento al Socialismo no estaba
de gobierno. Agregó que el apoyo de Fernández responde para desacreditar a
Terceros y opacar las revelaciones que hizo sobre lo hechos acontecidos antes y
después de la renuncia de Morales, que muestra que el partido de gobierno
quería una escalada en los conflictos sociales del 2019.
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El politólogo Carlos Cordero coincidió que la estrategia del
MAS ahora es tener el respaldó de sus aliados a nivel internacional. Por lo
cual dijo que no será extraño que cuando el presidente virtual de Perú, Pedro
Castillo, asuma como gobernante, también surja una denuncia similar como la
realizada por la administración gubernamental argentina.
“Es un escenario probable que en los días que vienen, vengan
denuncias de otros actores políticos internacionales. Es probable que de otros
países, otros gobiernos amigos, como el que será en Perú, sigan las repercusiones
en el intento de apoyar la narrativa del golpe de Estado en Bolivia”, resaltó.
Cordero recordó que cuando Evo Morales estuvo en México y
posteriormente en Argentina, los gobiernos de tendencia de izquierda afirmaron
que en Bolivia hubo una ruptura del orden constitucional en foros
internacionales. A esto se sumaron supuestos expertos que hicieron
publicaciones en medios de Estado Unidos, para desvirtuar el informe de
auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA) y negar que hubo fraude
electoral.
Conspiración de la derecha internacional
El presidente Luis Arce, en un acto en Tiquina el fin de
semana, aseveró que la carta del general Jorge Terceros, confirma que hubo el
supuesto “golpe de Estado”. Asimismo que para ello existió un apoyo de la
“derecha internacional”, por lo cual llamó a la unidad para evitar que se
repita este tipo de hechos.
“(El envió de armando bélico del gobierno de Mauricio Macri)
confirma que sí, evidentemente, hubo un golpe de Estado en noviembre (de 2019),
patrocinado por toda la derecha en América Latina”, sostuvo el mandatario.
Días antes, el canciller Rogelio Mayta puntualizó que se
pidió informes a las embajadas de países que se sospechan que estuvieron
involucrados en la presunta ruptura del orden constitucional. Adelantó que
saldrán más pruebas que demuestran la supuesta conspiración en contra Evo
Morales.



