Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: martes 13 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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Los efectivos enviados en noviembre de 2019 por el
entonces gobierno de Argentina vinieron para resguardar su embajada, ante la
situación que imperaba en Bolivia. Cuando el denominado grupo Alacrán regresó a
su país, informó que en los meses de su estadía en el territorio
nacional usó la munición en ejercicios de entrenamiento,
según la misiva que Patricia Bullrich, exministra de Seguridad, dirigió al
presidente Alberto Fernández.
Ayer en la tarde, el gobierno de Fernández denunció por este
caso al expresidente Mauricio Macri y a otros exfuncionarios.
En su misiva, Bullrich da cuenta de que en noviembre
de 2019 el país quedó sumido en el caos y que, ante ese clima, el
gobierno de Macri “cumplió con su deber” de resguardar la embajada de
Argentina. Esa protección, subraya la exministra de Macri, alcanzó también a
los entonces “ministros renunciantes” de Evo Morales, Carlos Romero (Gobierno)
y Mariana Prado (Planificación) que se refugiaron en ese recinto. Agrega que
también era necesario brindar protección a los periodistas argentinos
“destacados” en La Paz.
Bullrich señala que para cumplir con esa misión se requirió “la presencia” del grupo Alacrán de la Gendarmería Nacional Argentina (GNA), que es “la agrupación con mayor entrenamiento” de la entidad y que “está capacitada en el empleo de armamento antidisturbio, lo cual le brinda la mayor flexibilidad de operación”. También se requirió autorización a la Anmac (Agencia Nacional de Materiales Controlados) para el “envío del material y de su uso” en Bolivia, lo que se solicitó el 11 de noviembre de 2019.
Esa misma jornada, la Anmac autorizó el traslado de diez
pistolas semiautomáticas, dos escopetas de repetición, cinco carabinas
automáticas, dos ametralladoras, dos fusiles de repetición, 12 chalecos
antibalas, 12 cascos balísticos, dos escudos balísticos, dos visores nocturnos
y 8.820 municiones de distintos calibres, de las cuales 3.600 eran
calibre 12-70; y también se habilitó el traslado de 11 miembros de la GNA.

El 12 de noviembre, según la carta de Bullrich, “a fin de
dotar a los efectivos que debían prestar ese servicio con el equipamiento
suficiente como para cubrir un período del cual se ignoraba su extensión hacia
el futuro”, la Dirección de Logística de la GNA solicitó una ampliación del
número de cartuchos antitumulto y agregó al pedido, 100 spray de gas pimienta y
661 granadas de gas de hostigamiento.
Bullrich remarca que el 15 de julio de 2020, en la rendición
de cuentas del Servicio Administrativo Financiero de la Gendarmería Nacional,
se informó que durante su estadía en Bolivia, desde noviembre de 2019
hasta junio de 2020, la Agrupación Fuerzas Especiales de GNA brindó “seguridad
a la embajada”, y que “a los efectos de mantener y acrecentar las capacidades,
se realizaron ejercicios de entrenamiento y prácticas de tiro con el armamento
que fuera llevado en la comisión”.
La exministra de Macri cita textualmente el informe: “En
dichas instrucciones se emplearon la cantidad de SETENTA MIL 70.000 cartuchos
calibre 12,70 MM A/T. (es decir, antidisturbios)”.
Bullrich también indica que grupo “Alacrán” regresó a Argentina y redactó su informe “cuando ya habían transcurrido siete meses” del gobierno de Fernández. “Resultaría importante entonces que las actuales autoridades y no las anteriores respondan de qué modo controlaron las operaciones que se llevaban a cabo en Bolivia y el empleo adecuado del material, ya que desde el traslado de los gendarmes con el material autorizado transcurrió menos de un mes dentro del período restante de gestión del presidente Mauricio Macri, cuyo mandato finalizó el 10 de diciembre de 2019, y siete meses del gobierno que asumió ese mismo día; es decir, el suyo”, indica.
En el informe que el Ministerio de Seguridad, presidido
ahora por Sabina Frederic, solicitó a las Fuerzas Federales de Seguridad de
Argentina se indica que detectaron diferencias entre el material
solicitado oficialmente y lo que registró la Policía Boliviana al ingresarlo al
país. “En lo enviado por Argentina figuran 70.000 cartuchos antidisturbios y la
Policía boliviana registra apenas 1.350 cartuchos”, se lee en el
documento.
En el informe se agrega: “La inconsistencia entre lo
autorizado por la Agencia Nacional de Materiales Controlados y lo autorizado y
registrado por la Policía boliviana muestra diferencias sugestivas en lo que
refiere al armamento declarado ante las autoridades bolivianas”.
Al respecto, Bullrich indica en su misiva que “si se
registró una diferencia”, habrá que investigar qué ocurrió en Bolivia, pero que
la rendición de cuentas se produjo durante el gobierno de Fernández, hace
ya exactamente un año.
La pasada jornada, el actual Gobierno de Argentina interpuso
una denuncia contra Macri, los ministros Bullrich, Jorge Faurie (Relaciones
Exteriores) y Oscar Aguad (Defensa), el exembajador en Bolivia Normando Álvarez
y contra otros cinco exfuncionarios, por la posible comisión de los delitos de
contrabando, malversación de caudales públicos y abuso de autoridad, entre
otros.
Según la demanda, los hechos salieron a la luz gracias al
descubrimiento de la supuesta nota atribuida al excomandante de la FAB
Jorge Terceros dirigida al exembajador Normando Álvarez, lo que dio
a lugar a una serie de investigaciones administrativas del gobierno de
Fernández.



