Medio: El Deber
Fecha de la publicación: domingo 11 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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El Lockheed C-130
Hércules de la Fuerza Aérea Argentina (FAA) estuvo solo una hora y 20 minutos
en la Base Aérea de El Alto. Esa aeronave militar aterrizó el 13 de
noviembre de 2019 en la pista militar boliviana a las 04.40 con
personal de Gendarmería del vecino país y carga.
Óscar Aguad, quien
fue ministro de Defensa en la gestión de Mauricio Macri, admitió que en el
avión militar se llevó cargamento antimotines para que sea utilizado por los
gendarmes argentinos que llegaron a La Paz con la intención de custodiar la
embajada de Argentina en Bolivia en los días de conflicto tras la
salida de Evo Morales. La exautoridad dejó en claro que la designación del
contingente policial, la calidad y cantidad de armamento que portaban, como así
mismo el número de efectivos, no fueron decididos por la cartera a su cargo.
“Recuerdo
perfectamente que ese vuelo obedeció a la necesidad de enviar tropas de
Gendarmería Nacional a La Paz con el objetivo primordial de preservar
la seguridad de la embajada argentina y del personal diplomático
alojado en ella, como así también efectuar la repatriación de argentinos
residentes en el lugar y de algunos periodistas que estaban en riesgo”, reveló
Aguad a una radio de la capital argentina.
El dilema por los
pertrechos surgió el pasado jueves tras la denuncia del canciller Rogelio
Mayta contra la gestión de Mauricio Macri. El diplomático acusó al
expresidente de apoyar el supuesto golpe de Estado en 2019 y a ese discurso se
subieron varias autoridades del Movimiento Al Socialismo (MAS), incluso el
presidente Luis Arce, quien recibió una carta de su homólogo argentino, Alberto
Fernández, de disculpas sobre este cuestionado envío.
El diario Página
Siete publica una entrevista con el ex presidente argentino, Mauricio
Macri, quien niega haber enviado material bélico a Bolivia durante
los primeros días del gobierno de Jeanine Áñez. “La Unión Europea no acepta que
fue un golpe de Estado, la Argentina, en mi gobierno, tampoco aceptó que lo
fuera, pero el actual gobierno (de Alberto Fernández) sí, porque pertenece al
Grupo de Puebla que ve la realidad desde un lugar bastante particular, y
repito, los materiales de los que se están hablando son antidisturbios, no
material bélico”, cita textual.
Además, el
expresidente argentino precisa que ya estaba en proceso la transición
gubernamental en su país. “Yo para esa época ya había perdido la
elección, así que fue hecho en coordinación con el gobierno que entraba
y hay mensajes de texto y WhatsApp que muestran esto. Además, quedó claro
que se informó de que un Hércules viajó ya con Morales fuera del poder, en el
proceso del Congreso a designar una presidencia interina, para defender la embajada
argentina en Bolivia, donde además había varios funcionarios de Morales
asilados”, indicó, según el diario paceño.
Según la carta,
supuestamente firmada por Terceros y dirigida al entonces embajador de
Argentina, lo que se envió a Bolivia son 40.000 cartuchos AT 12/70, 18
gases lacrimógenos en espray MK-9, cinco gases lacrimógenos en espray
MK-4, 50 granadas de gas CN, 19 granadas de gas CS y 52 granadas de gas HC.
Según Samuel Montaño, experto en temas de seguridad, esto no se trata de
material bélico, como lo manejan los gobiernos de Luis Arce y Alberto
Fernández. Y esto coincide con la versión del ex presidente de Argentina, quien
dijo que fue material antidisturbios.
La supuesta carta de
Terceros, quien fue comandante de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB) y que ahora
está detenido en el penal de Palmasola por el denominado caso “golpe de
Estado”, agradece al entonces gobierno de Argentina. Su abogado, Jorge
Santisteban, dijo que esa misiva, fechada el 13 de noviembre de 2019 y que
tiene el sello de recepción dos días después, es falsa y que la firma
no corresponde al exmilitar. El ministro de Defensa, Edmundo Novillo, dijo que
el documento es “auténtico” y que la carta original está en los archivos de la
FAB.
En la lista del
armamento está en cuestión la utilidad de los 40.000 cartuchos AT 12/70. Este
material se trata básicamente de balas de goma. Se nombran cartuchos AT
porque la sigla significa “antitumulto”.
El diario Página 12
publica un informe del Ministerio de Seguridad de Argentina en el que se
menciona que la Dirección de Logística de la Gendarmería Nacional recibió la
solicitud de que se autorice el uso de material y equipamiento por parte de
fuerzas especiales de Argentina en territorio boliviano “dentro del marco de la
seguridad y protección del señor embajador argentino, su residencia, las
instalaciones diplomáticas, como así también el personal que se encuentre
dentro de la misma”. La autorización –según el informe- fue concedida
por 90 días e incluía 10 pistolas semiautomáticas, 2 escopetas de
repetición, 5 carabinas automáticas, 2 ametralladoras, 2 fusiles, 12 chalecos
antibalas, 2 cascos y 2 escudos balísticos, visores nocturnos y más de 8.000
municiones de distintos calibres, además de 11 efectivos.
En el plan de vuelo
del Lockheed C-130 se revela que el avión militar despegó el 12 de noviembre de
2019 a las 23.40 con personal de Gendarmería Nacional desde el aeropuerto de El
Palomar, a 18 kilómetros de Buenos Aires. La aeronave aterrizó el 13 de
noviembre a las 04.40 en la Base Aérea de El Alto. En el documento se
revela que además de descender la tripulación y los efectivos, también se
detalla que se hace lo propio con una “carga”.
El actual ministro
de Defensa de Argentina, Agustín Rossi, dijo que esa “carga” se trata del
armamento que llegó a Bolivia. “Se constató que el avión Hércules C-130
perteneciente a la Fuerza Aérea, donde se transportó el material bélico,
había salido desde El Palomar”, afirmó la autoridad argentina.
El ministro remarcó
que la aeronave militar debía transportar gendarmes y cargamento para reforzar
la seguridad de la embajada argentina en La Paz, pero que además
transportó “un cargamento no identificado”.
Jorge Faurie, quien
era el canciller argentino en esa época, señaló que el Ministerio de Relaciones
Exteriores de su país no autorizó el traslado del avión militar a La Paz y dijo
que si hubo el transporte del material antidisturbios pudo ser con el
desconocimiento de la Cancillería. “Alguien lo pudo haber mandado con
desconocimiento de Cancillería. La Cancillería no lo mandó, no es un organismo
de verificación de otros organismos”, dijo la exautoridad.
Ariel Basteiro,
actual embajador de Argentina en Bolivia, reveló que encontró la carta del
exgeneral Terceros en una carpeta oculta. En contraposición, el exembajador
de Argentina en Bolivia, Normando Álvarez, negó haber recibido la carta de
agradecimiento de Terceros. El exdiplomático dijo que no pudo “autorizar o
enviar ningún tipo de asistencia a las Fuerzas Armadas o Policiales”.



