Medio: Los Tiempos
Fecha de la publicación: lunes 12 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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El MAS insiste en un
complot, incluso internacional en el presunto “golpe” de Estado de 2019. El
canciller Rogelio Mayta ratificó ayer su denuncia sobre la carta del exjefe de
la FAB, Gonzalo Terceros, en la que presuntamente agradece por el “material
bélico” enviado por Argentina.
Mayta pidió a la
Asamblea Legislativa que lo convoque a una interpelación respecto a la carta
referida al envío de “material bélico” en medio de las movilizaciones de 2019.
“Por favor,
llámenme, interpélenme, quiero ir allá para poder explicarles con todos esos
documentos que eventualmente necesiten ser conocidos por la Asamblea y vamos a
explicarles por qué hay articulación internacional, y por qué no podemos dejar
la impunidad de las masacres de Sacaba y Senkata”, declaró.
El diputado Juanito
Angulo (MAS) informó ayer que este lunes la Asamblea Legislativa Plurinacional
conformará una comisión para seguir la investigación sobre el presunto envío de
material no letal por parte de Argentina.
“El día lunes vamos
a realizar todas las acciones y si es posible vamos a formar comisión de
diputados y de senadores para que se pueda dar un seguimiento”, dijo en
declaraciones radio AM 750.
En tanto, sectores
del oficialismo no duda en que Macri participó en un presunto complot en la
crisis de noviembre.
El analista Marcelo
Arequipa resaltó la declaración de los exjefes militares en la averiguación de
la verdad de la crisis de 2019. “Los comandantes de las Fuerzas Armadas son los
que concentran ahora la atención y el MAS sale en pleno a defender su propia su
posición”, declaró en radio Panamericana.
“El MAS ya no tiene
muchas más cartas que mostrar y falta saber ahora la declaración del comandante
de la Armada (Gonzalo Jarjuri)”, señaló.
El sociólogo
Fernando Salazar considera que la presunta carta de Terceros presentada por el
oficialismo “busca cerrar los hechos que derivaron en la renuncia de
expresidente Morales y consolidar la teoría del golpe”.
Pero, además, “se busca
tapar los hechos, no investigados, como el incumplimiento del referendo del 21
F, los actos de corrupción, el uso de bienes del Estado en la campaña, el
informe oficial de la OEA, la confrontación, la violencia, muertos y heridos,
finalmente la renuncia de Morales y su salida del país”.
En tanto, la
acusación contra Argentina y Ecuador es parte de un “plan transnacional,
del Grupo de Puebla, que pretende vincular a gobiernos no alineados, como el
que fue de Mauricio Macri, como parte de la conspiración”.
En opinión del
analista Rolando Tellería la polémica sobre la veracidad de la carta de
Terceros “es un episodio más dentro la disputa que se ha desatado entre dos
relatos: el golpe de Estado y el levantamiento popular”.
Con este tipo de
estrategias se busca “imponer el relato del golpe como verdad absoluta, es uno
de los objetivos, sino el fundamental, de la gestión de Luis Arce. Detrás está
Evo Morales”.
Sin embargo,
advierte, una notable asimetría a favor del oficialismo. “Ellos cuentan, para
ese objetivo, con toda la estructura del poder, como el órgano judicial”,
dijo.
ARGENTINA SOSPECHA QUE SE ENVIÓ MÁS MATERIAL; EXPERTO
SÓLO VE UN RESGUARDO
La secretaria de
Seguridad de Argentina, Sabina Fedreric, dijo en contacto con medios bolivianos
que su país avanza en la investigación del presunto envío de material
antidisturbios y personal del grupo Alacrán (de élite de la Policía), en la
crisis de 2019.
La funcionaria
además sospecha que los informes de envíos de personal y armamento son
inconsistentes. Y manifestó que es difícil que el cargamento haya salido sin
autorización del presidente Mauricio Macri.
El exmandatario negó
haber enviado armamento a Bolivia y calificó de un “disparate” que haya
participado de un presunto “golpe” contra Evo Morales.
El embajador de
Argentina, Ariel Basteiros, dijo ayer en La Paz que en el vuelo había dos cajas
sospechosas que no fueron reportadas.
Un experto en temas
de seguridad nacional y exjefe de operaciones de la FFAA, Tomas Peña, dijo que
es normal que una embajada se resguarde en momentos de conflicto y que se está
“demonizando” al material antidisturbios. “No es así, ahorra vidas, justamente,
es por eso material no letal”, señaló.
Explicó: “A mi modo
de ver ese material ha llegado como valija diplomática junto con gendarmes que
son parte de la defensa de las embajadas y es perfectamente legal. Entonces,
por qué quieren hacerlo aparecer como un crimen, da la impresión de que no
saben de lo que están hablando”.



