Medio: Página Siete
Fecha de la publicación: domingo 11 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
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La información de que el anterior gobierno de Argentina,
presidido por Mauricio Macri, había enviado “material bélico” a Bolivia para
apoyar al gobierno transitorio de Jeanine Añez, fue dada a conocer con ribetes
de escándalo por el canciller Rogelio Mayta, provisto de una carta atribuida al
general Gonzalo Terceros, en la que el ex jefe militar supuestamente agradecía
al exembajador de Argentina en Bolivia, Normando Álvarez, por el envío de los
pertrechos.
De manera sincronizada, porque ocurrió casi al mismo tiempo,
el presidente de Argentina, Alberto Fernández, enviaba una carta al mandatario
boliviano, Luis Arce, para pedir disculpas a él y al pueblo boliviano por “la
colaboración (de Macri) con las fuerzas que perpetuaron (seguramente quiso
decir perpetraron) el golpe de Estado” contra Evo Morales en 2019. En la misma
misiva, Fernández dramatiza al extremo de expresar dolor y vergüenza por ese
hecho.
El presidente Luis Arce no podía quedar indiferente ante
semejante “afrenta”, así que tuit mediante, repudió el “envío de material
bélico para reprimir al pueblo boliviano”.
La noticia, que todo indica que es falsa, generó repercusión
internacional y, por supuesto, dio origen a una cascada de tuis y declaraciones
de los representantes del MAS repudiando a Macri, hablando del plan Cóndor del
siglo XXI y, por supuesto, crucificando al general Terceros que, estando preso,
nada pudo decir al respecto.
Pero, al mismo tiempo que los repudios subían de tono,
empezaban a tomar fuerza las dudas sobre la veracidad de la información. De
entrada, el abogado de Terceros, Jorge Santistevan, declaró que la carta
atribuida a su cliente es falsa y anunció una acción legal al respecto. Pero
más allá de la declaración, saltaron a la vista las incongruencias. Para
empezar, el canciller argentino, Felipe Sola, tuiteó que la misiva “no aparece
en la Cancillería” de su país, pero que fue hallada por el Gobierno de Bolivia
y encontrada también en los archivos de la embajada argentina. Mayta, en
contradicción con su colega, dijo que se la pasaron funcionarios argentinos.
Pero citemos más inconsistencias. El alto mando al que
perteneció Terceros puso sus cargos a disposición el 12 de noviembre, fecha en
la que Jeanine Añez asumió la presidencia. La citada carta está fechada el 13
de noviembre, por lo que es incoherente que un jefe militar, ya relegado en la
reserva, esté tomando atribuciones que no le competen. Por otro lado, si Añez asumió
el 12 por la noche, ¿cómo es posible que el mismo 12 o el 13 le haya llegado
ayuda de Argentina? Para que la operación sea creíble, los pertrechos tuvieron
que ser pedidos por el gobierno de Evo Morales, que renunció el 10 de
noviembre.
Pero hay más. El Gobierno de Arce habla de “material bélico
y letal”, pero la lista presentada en la citada carta contiene sólo material
antidisturbios. Aún más, ¿qué hace un comandante de la Fuerza Aérea
agradeciendo por material que debía ser usado por una fuerza de tierra? La
única explicación es que alguien, en su desesperación por querer enterrar a
Terceros en la cárcel, falsificó esa carta.
Pues bien, quien vino a despejar las dudas fue el
exembajador de Argentina en Bolivia, Normando Álvarez, quien aseguró no haber
recibido tal carta ni ninguna petición de material militar. Por el contrario,
con nombres y apellidos fue nombrando a los altos cargos del MAS y a sus
familiares que protegió y ayudó a escapar en aquellos días aciagos de noviembre
de 2019. El MAS y particularmente Evo Morales tendrían que estar agradecidos
por ese gesto en vez de lanzar acusaciones sin fundamento en contra de Álvarez.
El propio gobierno de Fernández y quien fuera embajador de
Macri explicaron que en 2019 se envió un avión hércules con pertrechos (armas y
material antidisturbios), además de 20 agentes, para proteger su embajada en La
Paz, donde estaban resguardados varios altos cargos masistas. Ese envío regresó
a Argentina en junio de 2020.
Una vez desenredado el ovillo, el canciller Rogelio Mayta y
el presidente Luis Arce tendrían que pedir disculpas por hacerse eco de un
documento (supuesta Carta de Terceros) que parece haber salido de un
laboratorio de “fake news”. Por otro lado, Mayta tendría que revisar con sus
colaboradores sus fuentes informativas para no volver a protagonizar un papelón
semejante, con el único fin de sostener el caso del denominado “golpe de
Estado” que, producto de las últimas declaraciones y acciones, tanto de los
acusados como de las supuestas víctimas, se cae a pedazos.



