Medio: Ahora el Pueblo
Fecha de la publicación: viernes 09 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
Después de la derrota de Carlos Mesa, de Comunidad Ciudadana
(CC), en las elecciones presidenciales del 18 de octubre de 2019, por
instrucción de Estados Unidos, la derecha radical en el país diseñó un segundo
golpe de Estado para constituir un gobierno militar-policial, develó ayer el
presidente del Movimiento Al Socialismo (MAS), Evo Morales Ayma.
En entrevista con radio Kawsachun Coca, el exdignatario de
Estado dijo que en las últimas semanas le confirmaron que, para evitar el
juramento del binomio Luis Alberto Arce Catacora y David Choquehuanca Céspedes,
la decisión fue que Jeanine Añez deje la presidencia a un “tribunal
militar-policial”.
Señaló que, por datos proporcionados, el Comandante en Jefe
de las Fuerzas Armadas (FFAA) Sergio Orellana, diez días antes de la posesión
de Arce y Choquehuanca, convocó a los comandantes de fuerza para articular una
alianza que le permita ser el presidente bajo el argumento de que el frente
político ganador habría definido eliminar el Servicio Militar Obligatorio,
rebajar la jubilación del 100% al 70%, y que va a sustituir a las Fuerzas
Armadas con milicias campesinas.
“La última semana, Orellana qué hizo, al margen de las tres
propuestas para cohesionar, dijo que si Lucho (Arce) es presidente, no va a
respetar la institucionalidad ni la antigüedad. Ahí un coronel le dijo: ‘Usted
es el primero en no respetar la antigüedad ni la institucionalidad’, y
fracasó”, sostuvo.
Morales dijo que para el 8 de noviembre de 2020 se dispuso
que un grupo especial de Sanandita (Tarija) se traslade hasta la ciudad de La
Paz, “desde mi percepción iban para tomar la Asamblea Legislativa Plurinacional
y detener a Lucho presidente”.
“Hasta el último momento intentaron el segundo golpe, la esposa
del Ministro de Defensa (Luis Fernando López), queriendo agitar en Santa Cruz,
de rodillas pidiendo la intervención militar después de que ganamos las
elecciones. Fracasaron en el segundo golpe”, manifestó.
ESTADO DE EMERGENCIA
El expresidente advirtió que está vigente el plan de un
tercer golpe de Estado, por lo que convocó a estar alerta para defender la
democracia conquistada en noviembre de 2019.
“Tenemos que estar alerta, quienes me escuchan, convoco a
una estado de emergencia permanente, no están derrotados los golpistas. Cuando
el pueblo gana la elección nos dicen dictadura, cuando la derecha gana es
democracia, para privatizar los recursos naturales”, aseguró.
DESOBEDIENCIA
Sobre la insubordinación del mando militar a su autoridad,
Morales dijo que diez u ocho días antes del golpe de Estado el Alto Mando le
pidió una reunión privada sin la participación del vicepresidente Álvaro García
Linera, el ministro de la Presidencia Juan Ramón Quintana y de Defensa Javier
Zavaleta, ocasión en que le dijeron que si se quería garantizar la continuidad
del Gobierno, el Proceso y la Constitución, se tenía que comprar municiones.
Señaló que el más radical en la reunión para asumir acciones
de represión y la exigencia para la compra de balas era el comandante de la
Fuerza Aérea Boliviana (FAB), general Gonzalo Terceros.
“Dije que no voy a comprar balas porque mi lucha ha sido por
la vida, por la igualdad, la dignidad, respetando nuestra diversidad. A partir
de ese momento ya no había contacto y no hubo más reuniones. El domingo 10 (de
noviembre) por razones de seguridad había contacto”, precisó.
Finalmente, Evo Morales señaló que la insubordinación
militar se dio antes de que renuncie a la presidencia, porque la mañana del 10
de noviembre el general Terceros ordenó que aviones K8 amedrenten a pobladores
en el municipio de Challapata, y cuando se le preguntó quién autorizó, dijo que
fue para evitar enfrentamientos entre la población.
HUBO RUPTURA EN LA CADENA DE MANDO EN 2019
La exministra de Salud Gabriela Montaño dijo que el 10 de
noviembre de 2019 se registraron varios hechos que evidenciaron una ruptura de
la cadena de mando en las Fuerzas Armadas (FFAA), desde la negación de uso del
avión presidencial al Capitán General, en ese entonces el presidente Evo
Morales, hasta el sobrevuelo de aviones caza sin autorización.
“Los hechos del 10 de noviembre fueron muy graves, porque
hubo varias situaciones que mostraron la ruptura de la cadena de mando en las
FFAA, no le permitieron al presidente Evo Morales y al Vicepresidente (Álvaro
García) que puedan utilizar el avión presidencial. Se lo obstaculizó. Se exigió
una instrucción y una orden directa del general (Gonzalo) Terceros. Un segundo
hecho: el sobrevuelo de aviones caza en el altiplano boliviano”, declaró
en contacto con Bolivia TV, según reporte de la Agencia Boliviana de
Información (ABI).



