Medio: Los Tiempos
Fecha de la publicación: viernes 09 de julio de 2021
Categoría: Debate sobre las democracias
Subcategoría: Repostulación presidencial / 21F
Dirección Web: Visitar Sitio Web
Lead
Contenido
La comparecencia del
excomandante de las Fuerzas Armadas (FFAA) Williams Kaliman ante la justicia
tumbaría la teoría del presunto golpe de Estado que maneja el Movimiento Al
Socialismo (MAS) al poner en evidencia “la decisión de Evo Morales de renunciar
antes de que el Alto Mando Militar le sugiera esta acción”, además de desnudar
la intención fratricida de las exautoridades. Sin embargo, el partido azul
recurre a toda su artillería para desvirtuar las declaraciones del excomandante
de la Fuerza Aérea Boliviana (FBA), Jorge Gonzalo Terceros Lara.
“Han hecho sedición,
han hecho terrorismo, han actuado negativamente contra el pueblo boliviano y
ahí están las declaraciones de un Comandante de Fuerza. Seguramente cuando el
general Kaliman (Williams) venga a declarar (...) va a reafirmar estos hechos,
estamos hablando del Comandante y Jefe que tiene calidad de Ministro de Estado
de acuerdo a la Ley 1405, seguramente va a dar la misma versión que todos
comandantes, entonces los señores Evo Morales y Álvaro García pasarán de ser de
víctimas a sindicados”, sostiene el abogado Omar Durán
El abogado Eusebio
Vera, defensor del general Terceros y del almirante Jarjuri, refirió que el
Ministerio Público tiene que extremar los recursos para dar con el paradero de
Kaliman y tomar las declaraciones, toda vez que se constituye en pieza clave
del proceso, debido a que después de la renuncia de Morales, en una entrevista
indicó que no, en Bolivia no se dio ningún golpe de Estado.
Los asambleístas
nacionales de la oposición señalan que a medida que pasa el tiempo salen una
serie de eventos que desbaratan la teoría de golpe de Estado.
“Hay declaraciones
contradictorias de los involucrados que están registradas en entrevistas e
incluso las memorias de Morales en Argentina que reivindican las declaraciones
de Terceros”, señalan.
El diputado por
Comunidad Ciudadana (CC) Marcelo Pedrazas sostiene que todo lo que está
saliendo a luz compromete a las exautoridades en la intención de generar terror
en la población mediante grupos irregulares, hecho que sería corroborado por
Kaliman, lo que les pondría en una posición comprometida y delicada.
“Las revelaciones
que se están realizando demuestran que tanto Morales y García (Linera) querían
sembrar el temor en La Paz , querían amedrentar a la ciudadanía con grupos
totalmente irregulares y grupos de choque organizados por el MAS”, sostuvo.
En tanto, el
diputado Alberto Astorga (CC) señala que todo lo que sale hace caer la mentira
del golpe de Estado, pero que lamentablemente se ve un accionar dudoso de la
justicia, el Ministerio Público, que hace una convocatoria selectiva.
“Hacen caer la
mentira del golpe de Estado y siguen desmintiéndolo. Lo curioso es que el
exgeneral Kaliman brilla por su ausencia. Como todos sabemos, era la máxima
autoridad en lo que implica las Fuerzas Armadas, la persecución continúa, pero
en algún momento tendrá que salir la verdad”, señaló.
No le conviene
El abogado Durán
explicó que son varios generales que aún tienen que decir su verdad, que no
solamente son tres comandantes, que ahora no solamente son las detenciones de
los uniformados, si no que la vida de estos corren riesgo “porque tienen mucho
que decir”.
“Creo que le general
Kaliman en su momento ha gozado de protección; ahora tal vez no goza. Pero al
Gobierno no le conviene que lo traigan, que lo extraditen o que esté declarando
en la Fiscalía porque en su momento. Si el general Kaliman viene, seguramente
va a decir la verdad, la verdad que ha dicho el general Terceros”, dijo Durán.
Agregó que “muchos
de los comandantes tal vez quedaron callados porque uno de los primeros
detenidos fue el general Jorge Pastor Mendieta, excomandante del Ejército,
luego de que éste se presentó de manera voluntaria ante la Fiscalía para
declarar”.
Situación del militar se complica
El ministro de
Defensa, Edmundo Novillo, dijo que “se complica” la situación del excomandante
en jefe de las Fuerzas Armadas (FFAA), Williams Kaliman, quien vulneró la
detención domiciliaria en la cual se encontraba y ahora está desaparecido. “Si
es que él ya no se encuentra en su domicilio, es algo que se le complica,
porque todo boliviano que está en una situación como la que él tenía, el
privilegio de la detención domiciliaria, está en obligación de mantenerse en el
lugar donde el juez ha concedido ese privilegio”, dijo.
Romero: Desobediencia se inició el 20 de octubre
Ayer continuó la
ronda de exministros en medios de comunicación, particularmente de los
estatales. Esta vez fue el turno del exministro de Gobierno Carlos Romero, que
aseguró que la insubordinación y conspiración de algunos oficiales y
guarniciones policiales comenzó el 20 de octubre de 2019, cuando los resultados
electorales favorecían al Movimiento Al Socialismo (MAS).
La exautoridad,
entrevistada en el programa 180 de radio Patria Nueva, hizo un balance del rol
que cumplió la entidad verde olivo en el supuesto “golpe” de Estado de 2019 y
dijo que varios jefes policiales desobedecieron órdenes, las cumplieron al
revés o decidieron acuartelarse.
“La insubordinación
comienza el mismo día de las elecciones en horas de la noche, el 20 de octubre
del año 2019, cuando los niveles de seguridad a los tribunales electorales
fueron rebasados en muchos lugares, de manera sospechosa e injustificada”,
señaló.
Puso como ejemplo lo
que ocurrió en Cobija, cuando un pequeño grupo de civiles tomó el Tribunal
Electoral Departamental e incendió papeletas. Ante ello, la Policía no actuó ni
hizo nada.
“La desobediencia al
mando civil comenzó el día de las elecciones cuando los resultados ya estaban
favoreciendo al MAS”, afirmó.
Refirió que otro
momento que mostró la insubordinación policial fue cuando los uniformados
escoltaron, dieron seguridad y proporcionaron vehículos policiales a Luis
Fernando Camacho cuando llegó a la ciudad de La Paz, pese a que se les había
instruido no permitir el ingreso del entonces dirigente cívico a la sede del
gobierno para evitar enfrentamientos y violencia.



